El Danubio pone a prueba a los cruceros fluviales: un choque y un embarrancamiento

El "Anna Katharina" dejó varios heridos tras colisionar con una esclusa en Viena, mientras el "Viking Ullur" quedó varado en Bulgaria

La alternativa turística de los cruceros fluviales está ganando adeptos en Europa como un medio seguro para conocer paisajes y culturas con total comunidad: el hotel viaja con el pasajero y ofrece garantía de puntualidad, alojamiento y manutención.

Sin embargo, esta no ha sido una buena semana para este tipo de embarcaciones en el río Danubio y dos de ellas han reportado incidentes de diferente magnitud. De un lado, el Viking Ullur (Viking River Cruises) ha quedado varado a la altura de Vidin, frente la localidad de Gomotartsi, situada a unos 25 kilómetros de Sofía, en Bulgaria. De otro, el crucero Anna Katharina (Scylla) ha resultado dañado tras un choque contra la esclusa de la central eléctrica de Freudenau, en Viena (Austria).

Anna-Katharina
Traslado de los pasajeros del «Anna Katharina» (Foto: Ministerio del Interior de Bulgaria)

Este incidente se ha producido, al parecer, por un fallo técnico en la máquina o el sistema de maniobra y, como consecuencia de la colisión, varios pasajeros resultaron heridos, necesitando media docena de ellos el rescate y traslado al hospital por parte de los bomberos de la capital austriaca. El barco, de 135 metros de eslora, llevaba a bordo 186 pasajeros y 52 tripulantes.

El segundo de los incidentes, un embarrancamiento, ha podido deberse a los caudales inusualmente bajos que registran los ríos del Norte de Europa en general, y del Danubio en particular, que reporta apenas un tercio de su caudal habitual por estas fechas. Un error de navegación se apunta como la causa más probable del incidente, pues el Viking Ullur embarrancó fuera del canal seguro de navegación en plena noche. El barco tiene 135 metros de eslora y 12 de manga y puede transportar hasta 200 pasajeros.

En esta ocasión no se han reportado heridos, pero la falta de agua potable y víveres (aconsejaron el desalojo del barco y el pasaje pudo ser transferido a otro buque, el Vivaldi, desplazado al lugar del suceso. Por las condiciones de navegabilidad, el trasbordo de los pasajeros se realizó a través de una embarcación auxiliar de la policía de fronteras búlgara.