Un muelle flotante para 2 millones de comidas diarias: el reto logístico para Gaza

Estados Unidos emprende la misión de construir una infraestructura frente a la costa de Gaza, capaz de dar apoyo humanitario en una de las zonas geopolíticas más delicadas del mundo

Los más de 30.000 palestinos muertos en la guerra de Gaza, los desplazamientos de la población, la situación sanitaria y la hambruna han desencadenado un llamamiento a la acción humanitaria internacional.

Mientras que los primeros convoyes llegaron a la Franja a través de tierra y aire, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció la semana pasada la construcción de un muelle flotante temporal para transportar alimentos a Gaza mediante un corredor marítimo.

Ayuda humanitaria a Gaza

Según el Departamento de Defensa de EE. UU., la misión “de emergencia” establecerá un “muelle temporal en la costa de Gaza para entregar hasta dos millones de comidas por día”.

Se trata de una operativa comandada por el US Central Command y conducida por la 7th Transportation Brigade de la Joint Base Langley-Eustis (Virginia), desde donde ya ha partido el buque de apoyo logístico General Frank S. Besson rumbo a Gaza con el material necesario para la construcción del muelle temporal.

Imagen difundida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en la que se explican las diferentes prestaciones del Joint Logistics Over-the-Shore
Imagen difundida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en la que se explican las diferentes prestaciones del Joint Logistics Over-the-Shore (JLOTS)

La ayuda humanitaria, en principio, partirá de Chipre, donde se cargará en buques mercantes rumbo a Gaza. Desde el mismo emplazamiento, la ONG catalana Open Arms y World Central Kitchen -del chef José Andrés- ya han zarpado este martes del puerto de Larnaca con 200 toneladas de comida, agua, y otros equipos esenciales. Y lo hace con un denominador común a la misión estadounidense: utiliza una plataforma flotante sujeta al Open Arms para aumentar su capacidad de carga.

El buque Open Arms horas antes de partir de Chipre con ayuda humanitaria, que transporta con el apoyo de una plataforma flotante
El buque Open Arms horas antes de partir de Chipre con ayuda humanitaria, que transporta con el apoyo de una plataforma flotante

Por su parte, el sistema que desplegará Estados Unidos será el Joint Logistics Over-the-Shore (JLOTS), según el Departamento de Defensa de EE UU.

Se trata de una infraestructura temporal que incluye un muelle flotante, una calzada de dos carriles de aproximadamente 1.800 pies -unos 550 metros- y un grupo de embarcaciones de apoyo logístico y barcazas para el transporte de la ayuda. Con esto, se pretende evitar que los soldados estadounidenses pisen suelo gazatí durante la operativa.

Específicamente, se necesitarán alrededor de 60 días y 1.000 soldados estadounidenses para desplegar el muelle temporal. Se trata de una operativa que ya se ha llevado a cabo en diferentes ocasiones con el mismo propósito, la última de ellas, según el Departamento de Defensa, ha sido en el ejercicio bienal Talisman Sabre (Australia) del pasado mes de julio, que también contempló la instalación de una calzada modular y un muelle conocido como Trident Pier.

Durante el ejercicio Talisman Sabre, también se emplearon barcazas para transportar los equipos entre el muelle y la calzada flotante
Durante el ejercicio Talisman Sabre, también se emplearon barcazas para transportar los equipos entre el muelle y la calzada flotante

Dificultades de la operativa

La instalación de un muelle flotante temporal se decide por la ausencia de un puerto en Gaza que pueda acoger un corredor humanitario marítimo. En esta línea, aunque el Ejército de los Estados Unidos ya ha ensayado y puesto en práctica esta operativa en ejercicios pasados, no deja de ser un reto logístico en el que influyen diferentes variables, y para el que el tiempo juega un papel indispensable en un contexto de emergencia humanitaria.

“La construcción de un muelle flotante depende de muchas variables: la primera, por su puesto, es el emplazamiento en la costa y la profundidad, que irá en función del tamaño del buque; y la segunda, serán las condiciones meteorológicas”, sitúa José Luis Estrada, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, que ha trabajado como director de Planificación y Desarrollo de Puertos del Estado.

También, ha desempeñado funciones en puertos como el de Barcelona, Tarragona y Algeciras, donde fue director general, y es socio fundador de Estrada Port Consulting.

José Luis Estrada, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos
José Luis Estrada, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

“La construcción de un muelle flotante depende de muchas variables: la primera, por su puesto, es el emplazamiento en la costa y la profundidad, que irá en función del tamaño del buque, y la segunda, serán las condiciones meteorológicas”


Preguntado por este diario, y aunque no se conocen datos concretos de la operativa, José Luis Estrada menciona uno de los retos a los que se deberá enfrentar la nueva infraestructura. Asumiendo que los buques que desempeñan este tipo de operativas disponen de un calado menor, lo que no será un problema para desembarcar la ayuda humanitaria teniendo en cuenta que el muelle se ubicará buscando profundidades mayores, el oleaje y las condiciones meteorológicas podrían dificultar una operación que se prevé alargar en el tiempo.

Imagen difundida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en la que se explican las diferentes prestaciones del Joint Logistics Over-the-Shore (JLOTS)
Imagen difundida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en la que se explican las diferentes prestaciones del Joint Logistics Over-the-Shore (JLOTS)

Es una variable que también menciona Rafael Escutia, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, que ha trabajado en los puertos de Barcelona y Valencia, y que ahora colabora como freelance en Port Insight Consulting.

Especialmente, se refiere a la morfología de la costa gazatí, que no presenta zonas de abrigo y está más expuesta a los oleajes. No obstante, incide en que se trata de un sistema “absolutamente apropiado y probado, ya que se utiliza desde la Segunda Guerra Mundial”.

En la operativa, “lo crítico es el tiempo, y la razón por la que se pone en marcha cuanto antes es por razones humanitarias”, concreta Escutia. Sobre la meteorología, detalla que “lo que puede ocurrir, es que cuando haya temporales, la operación no pueda realizarse al no existir zonas de abrigo”, y descarta los problemas de profundidad al tratarse de embarcaciones pequeñas y situarse el muelle en zonas de gran calado.

Rafael Escutia, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos
Rafael Escutia, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

“Lo crítico es el tiempo, y la razón por la que se pone en marcha cuanto antes es por razones humanitarias”


Con el despliegue de ayuda humanitaria a través de un corredor marítimo, Estados Unidos se enfrenta a la disyuntiva de ser uno de los principales suministradores de armamento para Israel y, a la vez, encabezar una de las misiones humanitarias más ambiciosas en la Franja de Gaza.

Sin perder el foco en la operativa, y según lo recogido en este artículo, se trata de una infraestructura que ya se ha puesto en práctica en distintas ocasiones, y que ahora asume el reto de desplegarse en una zona en guerra, y con la ambición de distribuir alimentos para toda la población gazatí.