Aduanas participa en un piloto de despacho centralizado europeo de importación

La mejora del despacho centralizado europeo de importación consiste en que no resulta necesario hacer la tramitación aduanera ante la Aduana del país de entrada a la UE de una mercancía, sino que esos productos pueden pasar la frontera de la UE y llegar directamente hasta el país de destino haciendo solo las formalidades aduaneras ante la Aduana del país del importador

El Departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria, en colaboración con la Comisión Europea y dentro de un proyecto piloto, han puesto en marcha un sistema de despacho aduanero para agilizar las importaciones procedentes de terceros países con un procedimiento novedoso que beneficia muy especialmente a empresas de mediano y gran tamaño.

Según la Agencia Estatal de Administración Tributaria, el nuevo sistema, denominado “despacho centralizado europeo de importación” (CCI) es equivalente al despacho centralizado a nivel nacional existente hoy en día en España y algunos otros países de la UE, y que permite despachar una mercancía en cualquier Aduana del país de destino, a conveniencia del importador previa autorización.

En el caso del despacho centralizado europeo de importación, la mejora muy sustancial consiste en que no resulta necesario hacer la tramitación aduanera ante la Aduana del país de entrada a la UE de una mercancía, sino que esos productos pueden pasar la frontera de la UE y llegar directamente hasta el país de destino haciendo solo las formalidades aduaneras ante la Aduana del país del importador. Para ello sólo es necesario que la empresa importadora tenga la autorización para el CCI, y a partir de ese momento podrá operar sencillamente con la Aduana del país donde la empresa tenga accesible su contabilidad.

A modo de ejemplo, una empresa española que importe mercancía por carretera desde Noruega con destino España, no tendría que hacer los trámites aduaneros en Suecia (primer país de paso en la Unión Aduanera), sino que los podría realizar directamente en España.

Esta importante simplificación está prevista en el nuevo Código Aduanero de la UE, pero requiere de una serie de desarrollos informáticos y administrativos que han llevado a la Comisión Europea a poner en marcha el sistema por fases, la primera de las cuales es una prueba piloto para la que se ha ofrecido España y que ya se está desarrollando satisfactoriamente con el impulso de los departamentos de Aduanas e Informática de la Agencia Tributaria.

La primera operación de estas características se desarrolló el pasado 3 de noviembre del 2022. Una vez recibida a priori la información necesaria de la empresa importadora, la Aduana española comunicó instantáneamente a la Aduana del primer país europeo de entrada el permiso para la introducción de las mercancías en el mercado europeo, de forma que el transporte pudo seguir su ruta a España sin dilaciones.

El sistema actual, el vigente para el conjunto de las importaciones, implicaría para el ejemplo planteado que esa empresa española hiciera a su llegada a Suecia una primera declaración de tránsito ante la Aduana sueca, a su llegada a España tendría que presentar una segunda documentación y, finalmente la declaración aduanera de importación para poder disponer de la mercancía.

Dada la complejidad que en muchos casos conlleva la mecánica de las importaciones, el supuesto anterior se multiplica en función del número de países terceros (no miembros de la Unión Aduanera) desde los cuales se importe mercancía. “Eso generalmente conlleva, a su vez, que las empresas tengan que contar con representantes aduaneros en cada país de entrada a la Unión, lo que implica mayores costes indirectos”, señala el comunicado de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

Frente a ello, en el marco del proyecto piloto la empresa importadora manda por anticipado a la Aduana española el DUA de importación (por ejemplo, la tarde antes de la llegada del transporte a la frontera de Noruega con Suecia). En el momento la Aduana española traslada a la sueca que la documentación es correcta y cuando el camión llega a la Aduana sueca ya directamente sigue su ruta hacia España.

Este ahorro no es únicamente de costes indirectos, sino también es un ahorro de tiempo, lo que se aprecia aún en mayor medida cuando, en lugar de tratarse de un transporte por carretera, se trata de un transporte por vía marítima, o incluso aérea.

“Con su implicación en este proyecto, la Aduana española pretende facilitar los flujos logísticos y minorar costes de tramitación a las empresas españolas, animando a las empresas a centralizar en España su operativa de tramitación aduanera”, concluye la Agencia Estatal de Administración Tributaria.