El puerto de Bilbao logra vender su antigua sede y será un hotel de lujo

Situado en un lugar privilegiado del centro de Bilbao, frente al Museo Guggenheim, la antigua sede de la Autoridad Portuaria de Bilbao, conocida como Palacio Olabarri, se convertirá en un hotel de cinco estrellas, uno de los usos que se plantearon en un primer momento.  La singularidad del edificio y su valor histórico ha hecho que sea uno de los habituales en el catálogo del festival de arquitectura Open House y se abre al público cada año para la visita guiada.

Tras varios intentos infructuosos, la cadena hotelera Grupo Luze (antes Eventshotels), perteneciente a la firma navarra Bericato, S.L., se ha hecho con la propiedad del inmueble que se ubica en una parcela de unos 2.000 metros cuadrados y cuenta con una superficie construida de alrededor de 4.200 metros cuadrados.  El bien raíz está compuesto por dos cuerpos edificatorios unidos entre sí -el palacete de Campo Volantín-, y el edificio funcional adosado al mismo. 

La antigua sede del puerto de Bilbao esta situada en un lugar privilegiado de la ciudad, frente al Museo Guggenheim
La antigua sede del puerto de Bilbao está situada en un lugar privilegiado de la ciudad, frente al Museo Guggenheim

Más de 10 millones de euros

El inmueble se ha vendido finalmente por 10.470.798 euros (impuestos excluidos), que es la misma cantidad por la que salió a subasta pública, que quedó desierta en junio de 2023 a pesar del contrastado interés inicial de numerosos operadores. El pliego de condiciones y la normativa de aplicación permitían la adjudicación directa del contrato tras finalizar el concurso, sujeta a que las condiciones de la enajenación no resultasen inferiores a aquellas en que se hubiese producido la adjudicación inicial y que dicha adjudicación se acordase dentro del plazo de un año desde la convocatoria pública.

Una vez acordada la enajenación por el Consejo de Administración del puerto de Bilbao, se procederá a llevar a cabo todos los consiguientes trámites administrativos en orden a la culminación de la referida operación patrimonial. 

Los trámites administrativos podrían retrasar la entrega del edificio a su nuevo propietario hasta el mes de marzo del 2024, cuando la Autoridad Portuaria de Bilbao dejará oficialmente la que ha sido su sede desde 1953. A partir de entonces podrán comenzar las obras de adecuación que deberán ajustar cualquier intervención edificatoria, de rehabilitación, reforma y acondicionamiento al nivel de protección patrimonial y arquitectónica que requiere este singular edificio. Adicionalmente, toda intervención y actuación en el interior del inmueble deberá conservar los elementos obrantes que resultan de especial valor histórico o patrimonial.

El edificio esta sometido a un alto nivel de proteccion patrimonial y arquitectonica
El edificio está sometido a un alto nivel de protección patrimonial y arquitectónica

De residencia particular a sede del puerto de Bilbao

En 1894, el arquitecto Julián de Zubizarreta proyectó la residencia del matrimonio José María de Olabarri, y Manuela Zubiria, y de sus cinco hijos. Situado en un punto emblemático del Paseo del Campo Volantín, junto a la Ría de Bilbao, las obras de finalizaron en abril de 1897 y a ella se trasladó la familia Olabarri Zubiria. Hoy en día es una de las pocas construcciones residenciales de la época que subsisten en el Paseo del Campo Volantín.

En el transcurso de la Guerra Civil, el edificio resultó afectado por el estallido de un obús en la finca colindante. Tras una reforma fue el Instituto Británico quien se asentó en el inmueble hasta que, en 1952 lo adquirió la Junta de Obras del Puerto y procedió a su ampliación de la mano de dos de los arquitectos más prestigiosos de Bilbao de aquellos años, Manuel Galíndez y José María Chapa Galíndez.

En el 2003 la Autoridad Portuaria de Bilbao procedió a realizar obras de restauración del edificio en su fachada, la carpintería exterior de puertas y ventanas y del tejado. Se trabajó también en la urbanización del entorno y se renovó la iluminación. En el interior del edificio, se recuperó la antigua capilla utilizada como sala de reuniones y las pinturas y vidrieras originales, desaparecidas durante la Guerra Civil.

Con la construcción del nuevo edificio en terrenos portuarios, en Santurtzi, en el 2013 la totalidad de su plantilla se trasladó a estas nuevas oficinas y, en estos diez años el Palacio Olabarri ha tenido un uso residual. 

Un nuevo uso

La nueva propiedad, el Grupo Luze, tiene en sus planes rehabilitar el edificio para la explotación de un hotel de lujo que contará con 45 habitaciones, de salas y salones, servicio de restauración y cafetería, zona de spa y algún equipamiento diferenciador.

La cadena ya explota otros establecimientos como el Hotel Luze Toro en Pamplona, Hotel Luze El Villa de Castejón y el Hotel Luze Castellana, en Madrid, además de avanzar en el proyecto del Hotel Luce San Sebastián, otro “hotel boutique”; así como la gestión de otros establecimientos de restauración en Navarra.