Donald Trump ha cumplido con su anunciada guerra comercial e impondrá un arancel general del 10% a todas las exportaciones hacia Estados Unidos. Pero en el caso de sus socios comerciales, como es la Unión Europea, ese arancel se eleva al doble, a un 20%, unos gravámenes que los califica como “recíprocos”.
Anuncio de nuevos aranceles
Las tasas del 10% comenzarán a aplicarse este mismo sábado 5 de abril, mientras que las más elevadas, superiores al 20%, entrarán en vigor el 9 de abril. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya ha amenazado que “Europa está preparada para responder”.
En el caso de las exportaciones chinas que vayan a Estados Unidos, los aranceles son superiores, del 34% y que se suman a los del 20% ya impuestos anteriormente. Una tónica que se reproduce en los envíos tailandeses hacia EE UU, que tendrán un gravamen del 36%, o Vietnam, cuyas exportaciones se elevarán hasta el 46%. Para el resto de países, los aranceles serán del 10%, exceptuando algunos como Japón (24%), India (26%), Corea del Sur (25%), Suiza (31%) o Indonesia (32%).
Los aranceles los anunció Trump este miércoles en una jornada que él mismo la calificó como el Día de la Liberación, en sintonía con sus eslóganes America First o Make America Great Again.
Los aranceles, según el presidente de EE UU, son una respuesta a una “falta de reciprocidad” en las relaciones con sus socios comerciales. Incluyendo en este saco tasas arancelarias y barreras no arancelarias “que constituyen una amenaza para la seguridad nacional y la economía de EE UU”.











