Nueva gerencia en el puerto de La Rochelle, miembro de Aquitania Ports Link

El puerto de La Rochelle, que junto al puerto de Baiona, Burdeos y Rochefort componen la asociación Aquitania Ports Link, ha dado la bienvenida a su nuevo Consejo de Administración (Conseil de Surveillance), que se encargará de elaborar el nuevo Plan Estratégico 2025-2029.

El Consejo de Administración del puerto de La Rochelle tiene la responsabilidad de tomar las decisiones estratégicas, en particular las inversiones a gran escala, y controla su gestión. Se reúne al menos una vez al trimestre y está compuesto por 18 miembros nombrados por un período de cinco años: cinco personalidades cualificadas nombradas por el Estado, cinco representantes del Estado, cinco representantes de las autoridades locales y sus agrupaciones y tres representantes del personal del establecimiento. 

Las caras nuevas

En la primera de sus reuniones, el Consejo procedió a las elecciones relativas a su presidencia, que recayó en Cécile Richiardi, y el nuevo vicepresidente es Rémi Justinien. También se dieron a conocer los nuevos miembros del Consejo: Elise Ratajczyk y Sébastien Abis, como personalidades cualificadas; Emmeline Stein y Vincent Jechoux; como representantes del Estado; Sandrine Petit y Thierry Rambaud, en representación de los trabajadores.

La nueva presidenta, Cécile Richiardi, participa activamente en la Cámara de Comercio e Industria Regional y de la de Charente-Marítima desde hace 7 años, es desde hace 15 años gestora de una empresa con 270 empleados. Señaló Richiardi en su toma de posesión que “es un placer hacer mi contribución a esta gran herramienta para el desarrollo económico y la implementación de políticas públicas en el territorio”.

Por su parte, Rémi Justinien, ocupa el cargo en representación de la Región de Nueva Aquitania, junto a Matthieu Bergé, y pone el acento en la transición ecológica y la reindustrialización, porque “el mar y los puertos son activos importantes para el desarrollo de la región de Nueva Aquitania” y el puerto de La Rochelle “es parte de la solución” a los desafíos medioambientales.