Los ataques a buques en el Mar Rojo, nuevo quebradero de cabeza para el comercio

La guerra en Oriente Próximo ha puesto de moda al estrecho de Bab-al-Mandeb, un lugar del que pocos habíamos oído hablar hasta ahora y que une el Mar Rojo con el Golfo de Adén.

Ahora, el tráfico de buques a través de este estrecho, 115 kilómetros de largo, está en boca de todos por los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, vienen realizando en solidaridad con el pueblo palestino.

Recordar que el estrecho de Bab-al-Mandeb solo tiene 30 kilómetros de anchura en algunos puntos, lo que hace vulnerables a los ataques desde tierra a los buques que transitan por él.

Si el pasado viernes fueron dos las grandes navieras – Hapag Lloyd y Maersk– que decidieron suspender el tráfico a través de este estrecho, y por ende, a través del Canal de Suez, el lunes se sumaron otras dos: MSC y CMA CGM, seguidas de Evergreen y OOCL el mismo martes, además de la petrolera BP, que no enviará sus barcos a través del estrecho.

Así, la mayoría de los buques se encuentran a la espera de instrucciones después que la Marina británica haya reportado un nuevo incidente con un buque, quien ha informado de una explosión en el mar a unas dos millas del propio barco.

Si bien, y según informa Autoridad del Canal de Suez, hasta el domingo, solamente 55 buques se han desviado de su ruta y navegan hacia el Cabo de Buena Esperanza.

Desde la decisión de paralizar la navegación por parte de las navieras, 2.128 han cruzado el Canal de Suez. Esto es, un 2,5% de los barcos que tenían utilizar la ruta del Canal de Suez han decidido bordear África para llegar a sus destinos, con el retraso consiguiente -cifrado en unas dos semanas- y el incremento de costes.

Operación Guardián de la Prosperidad

Según informa el Departamento de Defensa de Estados Unidos, se ha lanzado una operación de protección de los mercantes bajo el nombre de Guardián de la Prosperidad, una acción que pretende escoltar y dar seguridad a los buques en tránsito, siempre que se sometan a la disciplina de navegación en convoyes.

El secretario norteamericano de Defensa, Lloyd Austin, desplazado expresamente a Israel, anuncia la formación de una coalición de 10 países, liderada por Estados Unidos y en la que estarían buques de combate de Reino Unido, Francia, España, Italia, Países Bajos, Canadá, Noruega, Baréin y Seychelles.

En la operación de protección estarían implicados los 19 buques de guerra, incluidos dos portaaviones (“Gerald R. Ford” sobre el terreno y “Dwight D. Eisenhower” en ruta), de la Quinta Flota “reforzada” de Estados Unidos.

Estas unidades, a las que se podrían unir otras si la situación anómala persiste, estarían al cargo del “escudo protector” para el comercio mundial, en general, y europeo en particular, según explica el presidente de Armateurs de France, Edouard Louis-Dreyfus (LD Armadores) para quien «es esencial reforzar la posición de Europa en la salvaguardia de nuestros intereses estratégicos».

La composición de convoyes no garantiza la total integridad de los buques, si bien el escudo antidrones y antimisiles que proporcionan los buques armados asegura un mejor “paraguas” que la navegación en solitario. En el lado opuesto, se tarda tiempo en formar convoyes de buques y la velocidad de navegación se ha de ajustar entre los miembros.

Más ataques a buques

Cabe recordar que desde finales del mes pasado se han reportado varios ataques a buques mercantes: el “Galaxy Leader”, “CMA CGM Symi” “Central Park”, “Unity Explorer”, “MSC Alanya”, “Strinda”, “N°9”, “AOM Sophie II”, “Al Jasrah” y “Maersk Gibraltar”. 

la naviera petrolera BP tampoco cruzara el estrecho de Bab-al-Mandeb
La naviera petrolera BP tampoco cruzará el estrecho de Bab-al-Mandeb

Los ataques a buques portacontenedores en los últimos días en las costas de Yemen por parte de milicias hutíes ha obligado a diferentes navieras a cancelar sus operaciones por la zona de forma temporal. 

Desde El Canal, hablamos con diferentes representantes del sector marítimo para conocer cuáles pueden ser los efectos inmediatos si las rutas marítimas se desvían hacia el Sur de África. Y aunque hay opiniones encontradas sobre la gravedad del escenario, todos coinciden en que van a haber consecuencias, como los retrasos y el aumento de costes en el transporte.

Enric Ticó, presidente de FETEIA

“La logística es una de las actividades más sensibles en el mundo: los circuitos de las cadenas logísticas no son infinitos, y el transporte marítimo es extraordinariamente sensible a las circunstancias que se producen. Los transitarios estamos acostumbrados a planificar alternativas cuando se producen situaciones de tensión que no te permiten utilizar las vías habituales. Escenarios como el de Panamá, que debido a la crisis climática han tenido que reducir el pase de buques y aumentar los costes; Suez, cuando un solo buque encallado provocó un bloqueo mundial… Aquí añadimos un cierto “gusto” de la Administración por el sector, con más tasas e impuestos. Los costes que soporta toda la cadena logística están muy disparados, y cualquier situación que provoque un encarecimiento del transporte, en estos momentos, es especialmente crítica”.

“Pero esta es la labor del transitario, hacer que la cadena logística funcione. La única solución es que los transitarios hagan bien su trabajo: les toca arremangarse. Es un drama, pero no puedes irte de vacaciones y pensar, ‘ya pasará’, porque igual a la semana siguiente tienes otro conflicto en otra punta del mundo. Estamos acostumbrados a tener planes A, B, C y D. Es el momento de la cooperación entre los transitarios de todo el mundo. No obstante, no creo que este tema se alargue más de 10 o 15 días. De momento, es necesario buscar soluciones: hay que incrementar la seguridad en este tramo, especialmente frente a las costas de Yemen. Ha habido incidentes, pero la seguridad que ya había, ha evitado males mayores. En el caso de que se desvíen las rutas hacia el Sur de África, se pueden encarecer los productos, aunque tampoco parece que vaya a ser más relevante. Es el momento de informar aún más a los clientes, volver a humanizar la cadena logística, y salir de los contestadores automáticos y de las citas previas”.

Albert Oñate, director de Cuentas Clave de Bergé
Albert Oñate, director de Cuentas Clave de Bergé

“Seguro que va a afectar. Lo primero, en el aumento de costes tanto de combustible como de días de tránsito. La situación, de momento, está limitada al Mar Rojo, pero hay riesgo de que se extienda a toda esa zona. Creo que el desvío de rutas por el Sur de África es un escenario a considerar, aunque no es inminente y no es descartable en absoluto. Preocupa al sector, porque lo que necesita es la mayor estabilidad posible. Acomodar rutas tan largas, con tantos puertos y una operativa tan compleja tiene una dificultad enorme, y cada evento extraordinario obliga a rediseñarlo todo. En este caso, no solo hablamos de un puerto, sino de cambiar toda una ruta marítima. El objetivo del comercio internacional y el transporte marítimo es servir con rapidez y fiabilidad las cargas de un punto a otro, y cada factor que lo dificulte es un grave problema”

Laura Ferrario, directora de operaciones Tramp de Transcoma
Laura Ferrario, directora de operaciones Tramp de Transcoma

“Las navieras van a tener que desviar las rutas, y habrá retrasos. Cuando se dan estos escenarios, suele haber un incremento de tiempos, consumos y, también, de costes. Creo que va a ser grave, porque las rutas de contenedores están muy bien planificadas y organizadas, y cada vez que hay un cambio en el programa, luego se derivan consecuencias importantes”

Salvador Richart, presidente de la Associació d’Agents Consignataris de Vaixells de Barcelona
Salvador Richart, presidente de la Associació d’Agents Consignataris de Vaixells de Barcelona

“Los ataques a los buques van a provocar un desvío de líneas, que van a tener que dar la vuelta a África, y se empeorarán los servicios o incluso puede haber alguna cancelación de escala. Para mantener el servicio las líneas van a tener que añadir buques en esas mismas líneas, mínimo 2 o 3 buques por línea. Con lo cual, el costo para las navieras va a ser mayor, con lo que puede influir en fletes. Por lo visto, se está mirando de organizar convoyes con los buques de la Armada norteamericana, y pueden intervenir franceses e ingleses, con lo cual, de momento, estamos expectantes a ver qué pasa”

Julio Fernández, secretario de la Asociación Española de Consignatarios de Buques (ASECOB)
Julio Fernández, secretario de la Asociación Española de Consignatarios de Buques (ASECOB)

“Van a haber demoras y encarecimiento, a no ser que los países aliados pongan freno rápido, y posiblemente lo harán. Hay navieras que han cancelado rutas por el Mar Rojo, pero no estamos hablando de grandes ejércitos los que tiene Yemen, sino de ataques medio piratas. Imagino que algunos buques, durante una semana o dos, harán la ruta del Sur de África hasta que se aclare un poco la situación, pero no debe ir a más ni ser algo duradero”