El puerto de Barcelona acoge la primera prueba piloto de un autobús autónomo en la ciudad

El puerto de Barcelona prosigue con su objetivo de convertirse en el epicentro de la innovación y la sostenibilidad. Por ello, el puerto catalán acogerá la primera prueba piloto de circulación un pequeño autobús eléctrico y autónomo que se realizará en Barcelona.

A la presentación de este servicio, que tuvo lugar el martes 24 de mayo, asistieron el presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet; Mercè Rius, directora general de Transports i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya, y Sebastiaan van Herk, socio de Bax & Company.

La prueba piloto comenzará el lunes 30 de mayo y está previsto que dure 4 semanas. El autobús autónomo, que tiene una capacidad máxima de 8 personas. Y circulará durante este periodo por la zona portuaria y se desplazará entre el edificio del World Trade Center y la dársena de Sant Bertran.

Esta ruta, que tiene una longitud de 1,9 km, es frecuentada por todo tipo de vehículos e incluye, además de las dos paradas, cuatro semáforos y dos rotondas e intersecciones sin prioridad.

A diferencia de otras pruebas piloto, esta ruta permite la interacción con otros tipos de transporte, desde camiones pesados hasta peatones y ciclistas, proporcionando un entorno realista en el que probar este tipo de vehículos. Por ahora, los únicos usuarios de este servicio serán los empleados de la Autoridad Portuaria de Barcelona.

bus autonomo barcelona
El autobús, que tiene una capacidad máxima de 8 personas, circulará durante este periodo de pruebas entre el edificio del World Trade Center y la dársena de Sant Bertran

Conviene añadir que, aunque se trata de un vehículo autónomo, durante la prueba práctica siempre habrá un operario a bordo para interactuar con los pasajeros y tomar el control del vehículo en caso de emergencia.

El proyecto piloto, que ya está en marcha en diez ciudades de la Unión Europea, forma parte del proyecto Ride-to-Autonomy (R2A), cuyo objetivo es demostrar que es posible integrar lanzaderas autónomas en los sistemas de transporte urbano.

Dicho proyecto ha sido realizado por Pendel Mobility, una spin-off de Bax & Company, en estrecha colaboración con el Departamento de Innovación del puerto de Barcelona, y con la empresa francesa EasyMile como proveedor de tecnología. El vehículo ha supuesto una inversión de 60.000 euros para ambas empresas.

Pendel Mobility y el puerto de Barcelona

Así, el puerto de Barcelona junto con Pendel Mobility, pretende con este proyecto piloto contribuir a los siguientes objetivos estratégicos, entre los que se encuentran: mejorar la movilidad compartida, promover el transporte autónomo y mejorar la integración entre el puerto y la ciudad.

Para Damià Calvet, el hecho de acoger esta iniciativa refleja la capacidad innovadora del puerto de Barcelona, vinculada al IV Plan Estratégico.

En este sentido, indicó que «el puerto de Barcelona se ofrece a acoger estas pruebas piloto con el objetivo de consolidar esta futura oferta de mercado, más inteligente, sostenible, conectada y autónoma, que está alineada con los objetivos que nos marcamos en nuestro Plan de Innovación«.

Según explicó Calvet, «innovar en el ámbito de la movilidad es también innovar en el ámbito de la economía azul, en el que el puerto está comprometido».

Sebastiaan van Herk, socio de Bax & Company; el presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet, y Mercè Rius, directora general de Transports i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya
Sebastiaan van Herk, socio de Bax & Company; el presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet, y Mercè Rius, directora general de Transports i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya

Mercè Rius, directora general de Transports i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya, valoró muy positivamente este proyecto porque «este tipo de innovación, que no se hace en un entorno restringido, es el paso previo a tener vehículos eléctricos autónomos en circulación».

Por su parte, Sebastiaan van Herk, socio de Bax & Company, señaló que esperan seguir colaborando con el puerto de Barcelona «para seguir probando y desplegando esta tecnología en el futuro».