La autopista ferroviaria del Atlántico se somete a consulta pública

El lanzamiento de la línea de la autopista ferroviaria (ferroutage)  del Atlántico entre el ouerto de Cherburgo y el Centro Europeo del Transporte de Mouguerre da un nuevo paso con el lanzamiento de una consulta pública, previa al inicio de la construcción de la terminal en la ciudad normanda, consulta que tendrá lugar entre el 20 de junio y el 15 de julio.

El proyecto que pretende unir Gran Bretaña e Irlanda con España en base a subir remolques al tren, ha sido presentado al Consejo de Desarrollo Económico de Cotentin y al Consejo Municipal de Cherbourg-en-Cotentin y también en una presentación pública que contó con la asistencia de Benoit Arrivé, alcalde de Cherbourg-en-Cotentin; David Marguerite, presidente de la aglomeración de Cotentin; Valérie Nouvel, vicepresidenta del Departamento de La Mancha; Jean-Marc Roué, presidente de Brittany Ferries; Thierry Baraté, director de clientes y servicios de SNCF Réseau Normandie; y Philippe Deiss, Gerente General de Puertos de Normandía.

Recorridos alternativos para la autopista ferroviaria del Atlántico

La consulta pública, dirigida a usuarios, residentes y habitantes del perímetro de la zona afectada por las obras de construcción de la terminal de ferroutage, permitirá debatir las características del proyecto y las cuestiones socioeconómicas asociadas al mismo, así como sus impactos significativos en el medio ambiente y la ordenación del territorio y las alternativas disponibles.

Terminal para la autopista ferroviaria del Atlántico

Después de esta fase de consulta pública, los socios elaborarán una evaluación, extraerán conclusiones y decidirán el seguimiento que se dará al proyecto. La construcción de la nueva terminal y la implantación de los servicios afectarán a la vida ciudadana, puesto que en el área concernida se crearán un total de 6 pasos a nivel -rodados y para peatones- con el fin de no dividir la ciudad en dos por la trinchera ferroviaria.

En un contexto en el que las preocupaciones medioambientales, el creciente tamaño de los buques y el Brexit están teniendo un fuerte impacto en el tráfico a través del Canal de la Mancha, Ports de Normandie y Brittany Ferries han decidido responder a estos diversos desafíos combinando sus proyectos empresariales y de desarrollo territorial con un ambicioso proyecto de ferroutage que conectará la frontera española, junto al puerto de Baiona, con Gran Bretaña e Irlanda a través del Puerto de Cherburgo.

En la presentación pública se explicó que la primera etapa de este proyecto es la construcción de la terminal en el puerto de Cherburgo, gestionada y financiada por Ports de Normandie y operada por el puerto de Cherburgo.

Una vez realizada la consulta pública, las obras de construcción deberían comenzar en 2023 y su puesta en marcha comenzaría en 2024. Después del período de lanzamiento, el tráfico previsto se situará en unos 25.000 remolques anuales, el equivalente al volumen total con Inglaterra a través del puerto de Cherburgo.

Para Ports de Normandie, este proyecto supone una inversión de 7 millones de euros, financiada por la Región de Normandía, el Departamento de La Mancha, la Comunidad de Aglomeración de Cotentin y los fondos europeos.  

Plano de situación de la nueva terminal de ferroutage en Cherburgo

En el otro lado de la línea, el Centro Europeo de Transporte (CEF) de Mouguerre también se van a realizar obras de ampliación para dar cabida a la nueva terminal de transporte combinado de semirremolques sobre plataformas de ferrocarril, impulsado por Brittany Ferries, y que reordenará también las terminales de las compañías Ambrogio y Novatrans.

Aunque la línea garantiza su funcionamiento desde el año próximo, su trazado irá variando en el tiempo. Según los estudios de SNCF Réseau, es necesario modificar varios túneles y reforzar puentes para ofrecer el servicio definitivo, por lo que se valoran dos itinerarios alternativos.

Así la conexión se realizará en un principio, a partir de Le Mans vía Nantes y La Rochelle, o bien a partir de Poitiers a través de Niort y Saintes, antes de adoptar su recorrido definitivo, vía Poitiers y Angoulême, hasta llegar a Burdeos.