Barcelona brilla con Nadal al Port

El jueves 9 de diciembre por la tarde, en el muelle de Bosch i Alsina, en el Moll de la Fusta del puerto de Barcelona, se celebró el encendido de las luces de la tercera edición de Nadal al Port.  Un grupo de niños, todos ellos hijos de trabajadores del puerto de Barcelona, junto con el presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet y Jaume Collboni, primer teniente de alcalde, fueron los encargados de iluminar el cielo estrellado de más de 200 metros.

Según Calvet, lo que enciende este proyecto, es la propia Navidad y también la solidaridad. En este sentido, explicó que «hay personas necesitadas que requieren solidaridad y la Navidad es este momento para expresarla». Además, señaló que, desde hace años, el puerto de Barcelona puso en marcha el contenedor solidario, una iniciativa que busca recoger alimentos para los más necesitados que también está presente en esta tercera edición y donde los asistentes pueden hacer su donación. Según Calvet, «la Navidad servirá para expresar esta joya de la vida en forma de solidaridad». 

Jaume Collboni agradeció al puerto «el regalo que han hecho con esta nueva edición a toda la ciudad de Barcelona». Al mismo tiempo indicaba que «queremos una Navidad artística y cultural que esté relacionada con lo que sólo tiene Barcelona, a diferencia de otras ciudades, que es el mar». 

En el encendido del espectáculo de luces también participaron diferentes asociaciones del barrio de Ciutat Vella y del Raval, que desde la histórica embarcación «Santa Eulàlia», interpretaron dos piezas del musical «Mar i Cel» y una pieza de la «Gata Perduda», del proyecto «Ópera Prima» del Gran Teatre del Liceu. Con ello, el puerto de Barcelona pretende recuperar la memoria histórica del puerto y de todos los actores del entorno. 

En este aspecto, para Valentí Oviedo, director general del Gran Teatre del Liceu, «el teatro busca involucrarse con sus vecinos, en este caso el Raval. La música nos hace estar vivos y esto nos llevó a crear una ópera participativa y comunitaria, donde todos los actores que intervienen son del barrio»; y concluyó, «la cultura transforma y la forma de hacerlo es ponerla en práctica». 

Nadal al Port desea ser un punto de encuentro para los más pequeños con un conjunto de actividades divulgativas del puerto de Barcelona dirigidas a ellos, entre las que se encuentran aprender a recoger residuos de las aguas del puerto o convertirse en estibadores

Además, todos los asistentes pudieron disfrutar de un espectáculo de música y luces con el encendido de una gran bola de Navidad transitable de 12 metros de altura y, aparte de la espectacular iluminación, también pudieron acceder a una gran zona comercial y gastronómica, así como a la gran noria de 65 metros de altura. Nadal al Port se puede disfrutar hasta el 6 de enero.