Bilbao, puerto multimodal y hub de eólicos

El puerto de Bilbao es un puerto multimodal, que acoge un interesante mix de mercancías, en el que destaca su especialización en carga de proyectos y los componentes eólicos.

La nueva edición de Breakbulk Europe tendrá, en su nuevo emplazamiento de Rotterdam, un expositor tradicional como es el puerto de Bilbao, pionero en este tipo de ferias sectoriales. Desde el Hall 1, estand 1E25-F24, tanto el puerto como la comunidad portuaria agrupada en UniportBilbao, darán a conocer las fortalezas de un puerto de aguas profundas, muelles dedicados, equipamiento para todo tipo de cargas y especialistas en el manejo de mercancías pesadas y voluminosas.

Si bien no sólo de eólicos vive el puerto, alrededor del puerto de Bilbao existe toda una cadena de valor de este producto que lo convierten en un auténtico hub para productos ligados con la eólica onshore y offshore, tanto para importación como de salida hacia mercados de todo el mundo.

En sus manifestaciones públicas, los responsables de la dársena vizcaína siempre destacan que “el número de toneladas es importante, pero no lo más importante” puesto que algunas mercancías tienen mayor valor añadido que otras. Y determinados tráficos funcionan como tractor de la economía de su hinterland y se ponen a disposición de la industria del país.

Es el caso de las cargas especiales, que en los últimos años crecen en porcentajes de dos dígitos, superando de largo las 5.000 unidades por año, con productos de todo tipo: proyectos industriales llave en mano, instalaciones energéticas, piezas de calderería, composiciones ferroviarias, maquinaria de construcción civil, etc. Entre ellas, se pueden destacar los productos eólicos, que siguen manteniendo la tendencia alcista, y que incluyen motores, hélices, palas, monopiles, anclas de succión o cualquier soporte, algunos de ellos producidos por empresas punteras en las propias instalaciones del puerto.

Embarque de monopiles para eólica offshore en el puerto de Bilbao

Las energías renovables mantienen el pulso

Si bien todas las energías renovables no son eólicas, es cierto que la eólica ya es la principal fuente de generación eléctrica en España con más del 23% de la producción, liderando así el mix de generación nacional. Datos que muestran la fortaleza y el liderazgo de esta tecnología, que cuenta con más de 1.260 parques eólicos instalados en el país, con más de 28.000 MW de potencia total instalada, lo que equivale al 25% de la potencia total del sistema energético español.

El sector eólico emplea a más de 27.600 profesionales, contribuye al PIB con 3.106,4 millones de euros y cuenta con más de 250 centros industriales, siendo un caso de éxito significativo de desarrollo industrial y tecnológico, y de suministro de energía limpia, con presencia en el 100% de la cadena de valor. Somos el tercer mayor exportador del mundo de aerogeneradores, destacando en sus capacidades y potencial a nivel global.

En este sentido, cabe recordar que Euskadi es una región de alta intensidad tecnológica, así como una larga tradición en el sector eólico, que acoge a más de 100 empresas que compiten en diferentes niveles de la cadena de valor dentro de la energía eólica, enfocándose en la tecnología y en la innovación como factores clave para su diferenciación competitiva. 

Determinados tráficos funcionan como tractor de la economía del  hinterland del puerto de Bilbao, que se pone a disposición de la industria del país.

En el País Vasco se ha desarrollado un potente tejido industrial en el sector eólico gracias al efecto tractor de líderes mundiales con una notable participación en el desarrollo de la tecnología y el mercado eólico. Las empresas vascas están activas en todo el abanico de la cadena de valor y participan en proyectos estratégicos de I+D para dar respuesta a los principales retos tecnológicos del sector eólico. Además, el sector es un proveedor global de eólica offshore, aprovechando su experiencia en la eólica onshore y la tradición en la industria naval y las actividades marinas. En concreto, en este ámbito, las entidades vascas abarcan todo el abanico de la cadena de valor. 

Por otro lado, también cuenta con el primer Centro Eólico de Fabricación Avanzada, cuyo objetivo es mejorar el posicionamiento tecnológico y competitivo internacional de los proveedores del País Vasco de subsistemas y productos para el sector. Por último, Euskadi es un referente mundial en el desarrollo de la eólica flotante, con hasta cuatro desarrolladores de plataformas y varios proveedores que han participado en proyectos. Uno de ellos se construye en el propio puerto de Bilbao, en la zona de Punta Sollana, un prototipo de grandes dimensiones y a escala real que consta de una cimentación flotante de hormigón de 30 metros de manga y 67 metros de eslora, sobre la que se colocará un aerogenerador de 2 MW de potencia, cuyo eje se elevará 70 metros sobre la superficie del mar.

Por su gigantismo, algunas cargas solo pueden transportarse por mar

Todas estas iniciativas, y muchas otras, convierten al puerto de Bilbao en un elemento clave en la cadena de suministro de este mercado emergente y millonario. En las instalaciones portuarias se reciben y envían desde mercancía en bruto, como chapas de diferente grosor, hasta el producto terminado, pasando por sus componentes cada vez de mayor tamaño. Así, nacelles de 30 metros de envergadura, bridas de 8 metros de diámetro, torres de hasta 130 metros de altura o palas de 87 metros de longitud, conjuntos de hasta 3.500 toneladas unitarias que no pueden viajar de otra forma que no sea en transporte marítimo. Su construcción a pie de muelle se está volviendo imprescindible y es aquí donde el puerto de Bilbao exprime sus fortalezas, como largas líneas de atraque, superiores a 800 metros lineales; calados superiores a 20 metros; maquinaria especializada; y espacio para el acopio de materia prima, producción y almacenaje de producto terminado hasta su entrega final. 

No sólo eólicos

Pero la carga que se engloba bajo la denominación breakbulk no es sólo eólica -ni tan siquiera energética-, sino que va mucho más allá y alcanza a productos como de cargas relacionadas con la siderurgia, automoción, maquinaria y ferroviarias, entre muchas otras.

Tampoco toda la mercancía de tamaño y peso fuera de lo normal se transporta en buques especializados y, en este sentido, el transporte rodante (roro) está adquiriendo una importancia mayor cada día. De un lado, las conexiones regulares que unen el puerto de Bilbao con el Norte de Europa, Reino Unido e Irlanda, acogen en sus bodegas cada día más productos sobre mafi. Se trata de aprovechar un recurso disponible para evitar los caros fletes de los buques especializados y también la flexibilidad en la organización de las cubiertas de carga de los buques roro. Algunos de los habituales en la dársena vizcaína, como Finnlines o Brittany Ferries, disponen de hasta 1,7 kilómetros lineales de carga y 10 metros de altura en bodega, pudiendo aprovechar el viaje junto a otras mercancías como automóviles y contenedores. 

El proyecto BilbOPS constituye una inversión estratégica y desplegará la tecnología Onshore Power Supply, o abastecimiento de electricidad en tierra, para los buques en puerto.

En este sentido, la mercancía rodada aumentó un 25% en el puerto de Bilbao en el año pasado, con una importante subida de las importaciones de siderúrgicos de Taiwán. No obstante, Reino Unido encabeza el ranking de los 10 primeros países, que sumaron nada menos que 2.263.134 toneladas. Tras el sorprendente dato de Taiwan, Irlanda, Turquía, India, Bélgica, Finlandia, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón lideran el listado de países en los que la mercancía rodada crece anualmente. 

Así, en lo que va de año, la mercancía roro ha crecido más de un 28% en el puerto de Bilbao, mientras que la mercancía en formato convencional también suma incrementos del 17%, muy por encima del crecimiento medio del sistema Puertos del Estado. Estos guarismos consiguen elevar el número de toneladas totales del puerto vizcaíno, que con un crecimiento acumulado del 4,5% en tres meses se ha visto lastrado por un menor incremento en la mercancía contenerizada. Llueve sobre mojado, porque la huelga del transporte, con mayor duración -23 días- en el puerto de Bilbao que en el resto del Estado, ha venido a deteriorar aún más la situación del contenedor en el enclave vizcaíno, que aún no se ha recuperado de otra huelga, la de la estiba que ahuyentó de los muelles la carga durante casi dos meses. Para alivio de operadores, importadores, exportadores y empresas, ambos conflictos se han reconducido y ahora toca recuperar la dañada imagen del puerto de Bilbao, una labor en la que todos los actores concernidos están poniendo “toda la carne en el asador”.

BilbOPS, la apuesta “verde” para el futuro

Hablando de energía renovable, la apuesta por la descarbonización portuaria, de la mano de las medidas concretas de transición energética, realizada por la Autoridad Portuaria de Bilbao no tiene marcha atrás. BilbOPS, el proyecto en marcha -que tiene en sus previsiones atender con el servicio de conexión eléctrica a muelle a 910 escalas anuales de buques de contenedor, ferries y cruceros- adquiere el carácter de “tractor y estratégico” para el cumplimiento de los objetivos “Fit for 55” de la Unión Europea.

El proyecto de Onshore Power Supply (OPS) contempla varias medidas entre las que destaca la construcción de infraestructuras de suministro de energía eléctrica en el muelle a los buques que atraquen en el puerto vizcaíno y que permitirá que, durante su tiempo de estancia, los buques puedan conectarse a la red eléctrica, apagando sus motores auxiliares diésel. De esta manera, se logra evitar emisiones de gases de efecto invernadero, vibraciones y ruidos nocivos para el medioambiente y la salud.

No es la única baza que el puerto de Bilbao desplegará para reducir su huella de carbono, sino que son tres los proyectos para generar energía verde. De un lado, se dotará de placas fotovoltaicas el interior de diques o contradiques para conseguir hasta 6MW de energía solar fotovoltaica dedicada al autoconsumo. Por otro lado, se testará un proyecto piloto de energía undimotriz en Punta Lucero para aprovechar la energía de las olas, una instalación que aportará 1MW y servirá de banco de pruebas para la posibilidad de ampliarse hasta proporcionar 12 MW. Finalmente, la energía eólica podría tener un nuevo desarrollo en el propio puerto, donde ya se instaló, hace años, una planta eólica pionera, que genera 12MW, y que podría estar acompañada de más aerogeneradores en el futuro.

Pieza de exportación desde el puerto de Bilbao al puerto de Montevideo (Uruguay)

El proyecto BilbOPS reducirá en un 40% los gases de efecto invernadero y, con este proyecto y otras medidas complementarias, la Autoridad Portuaria espera alcanzar el objetivo de reducción de emisiones del 55% establecido por la Unión Europea para el 2030. Una vez que se repotencien las líneas eléctricas para que las instalaciones puedan ofrecer 30 MW -se prevé instalar para ello en los muelles tres centros de distribución, 11 centros de transformación y 11 puntos de conexión OPS- que generarán una infraestructura flexible se dispondrá de 20 tomas para dar servicio independientemente del punto de atraque de los buques en el muelle. Las zonas a repotenciar son: la terminal de ferries, para atender tráficos ro-pax, en las que se ubicarán dos puntos OPS; la terminal para tráfico roro en el muelle A6; el nuevo muelle A5, el primero en entrar en funcionamiento; los muelles A1 y A2 para contenedores; y los muelles de cruceros. 

El plan de transición energética, a punto de ser ultimado, además de la electrificación de los muelles llevará aparejado otras actuaciones asociadas o complementarias, como la creación de plantas de energías renovables en el propio puerto para que la electricidad tenga un “origen cero emisiones”, con lo que el puerto de Bilbao se convertirá en un hub de energías verdes.