Bilbao Ría 2000 emprende una nueva acción puerto-ciudad

El alma de la transformación urbana del Bilbao metropolitano, Bilbao Ría 2000, ha conseguido volver a aunar voluntades para dar un nuevo paso en la relación público privada, esta vez para la rehabilitación de unos muelles situados en Barakaldo.

Así, la sociedad pública referente en la transformación urbana del Bilbao metropolitano rehabilitará los muelles de Galindo, en Barakaldo, en virtud de un Convenio firmado con el Ayuntamiento de Barakaldo y la Autoridad Portuaria de Bilbao. Esta rehabilitación se completará con el dragado de la Ría en el entorno de los muelles por parte de la Autoridad Portuaria.

El convenio prevé unas obras con un coste de 3,8 millones de euros
El convenio prevé unas obras con un coste de 3,8 millones de euros

En el acto de la firma del convenio han estado presentes Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao y presidente de Bilbao Ría 2000; Amaia del Campo, alcaldesa de Barakaldo y consejera de Bilbao Ría 2000; Ricardo Barkala, presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao y consejero de Bilbao Ría 2000; y Ángel María Nieva, director general de Bilbao Ría 2000.

Se trata de un “objetivo ambicioso” al decir de los firmantes, que contará con un presupuesto aproximado de 3,8 millones de euros, de los que tres serán aportados por Bilbao Ría 2000 y el resto por la Autoridad Portuaria, propietaria de la lámina de agua. Aunque los plazos no están definidos, en la mente de los firmantes está licitar las obras en el segundo semestre de 2023 y que los trabajos estén concluidos en 2025.

Aprovechamiento de la Ría

El ámbito de actuación comprende un tramo de muelles de 350 metros lineales entre la dársena de Portu, cuyo dragado ya se encuentra en marcha, y la desembocadura del río Galindo que en la actualidad se encuentra muy deteriorado.

Estos muelles van a ser rehabilitados sin perder su actual geometría con el objetivo de permitir en el futuro el atraque y embarque de barcos, ya sea para usos de transporte fluvial o para fines recreativos, turísticos o de ocio.

En este sentido Ricardo Barkala señaló que “la Ría va a ser protagonista del futuro” como lo ha sido en el pasado. Adelantó que ya hay proyectos para su aprovechamiento para el transporte de personas y usos turísticos, pero que los muelles remozados podrían ser utilizados también para el transporte fluvial de mercancías. Así, señaló la construcción y puesta en marcha de una barcaza de gran tamaño para el transporte de piezas de gran porte, procedentes de las factorías situadas en la Ría, hasta el puerto de Bilbao.

También señaló que los materiales producto del dragado, unos 79.000 metros cúbicos, irán a para al relleno del Espigón Central. La intervención de la Autoridad Portuaria supondrá el dragado de aproximadamente 30.600 metros cúbicos de material de fondo de la Ría en el espacio adyacente a los muelles y el dragado adicional de otros 48.150 metros cúbicos en la dársena de Portu que permitan el futuro uso náutico y recreativo de la zona.

Encaje fino

El entorno de estos muelles forma parte del ámbito del futuro parque de Ribera que tiene proyectado Bilbao Ría 2000 y que prevé la construcción de infraestructuras de apoyo a deportes náuticos e incluso la implantación de un muelle urbano y un pantalán flotante.

Además, en esta misma zona está previsto que emboque la pasarela peatonal y ciclable que va a construir la Diputación Foral de Bizkaia entre Erandio y Barakaldo, salvando la Ría. Por tanto, las obras se deben realizar con “un encaje fino” para que todas las actuaciones coincidan en el tiempo.

30 años de éxito:

El presidente de Bilbao Ría 2000, Juan Mari Aburto, quiso poner en valor los 30 años de colaboración que han permitido la regeneración en la zona, actuaciones que en Barakaldo se remontan a 1996 y han permitido a la ciudad “asomarse a la Ría”.

El Convenio es un “ejemplo de coordinación institucional, señaló Aburto, “que avala la experiencia adquirida en Bilbao Ría 2000. Por su parte, Amaia del Campo señaló que “la colaboración es clave” para este proyecto de mejora de la calidad de vida y el incremento de ocio ciudadano. Dijo que “Barakaldo mira a la Ría como protagonista de su pasado, pero también de su futuro” y se recreó en confirmar la construcción de un gran parque urbano, unos atraques para el ocio y para el tránsito de pasajeros, pero también como una oportunidad para el desarrollo armónico de la distribución de mercancías de última milla a través del transporte fluvial.