Birka Cruises sucumbe a la crisis

La compañía sueca Birka Cruises, especializada en mini-cruceros por el Báltico, ha sucumbido a la crisis del Covid-19 y ha dejado de operar definitivamente. Fundada en 1971, como parte el Grupo Ecker, “su reloj ha dejado de hacer tic-tac” según un comunicado emitido en el que aclaran que todas las reservas serán reembolsadas automáticamente a sus clientes, con puntualidad escandinava.

El Grupo Ecker dispone de tres buques de carga (“Exporter”, “Shipper” y “Transporter”) y cuatro buques de pasaje. Así el “Eckero”, el “Finlandia” y el “Fimbo Cargo” son buques ro-pax que funcionan a diario en el Báltico. El M/S “Birka Stockholm” es el buque insignia, con 177 metros de eslora, 28 de manga y capacidad para 1.800 pasajeros en sus 734 camarotes.

Según explican los responsables de Birka Cruises, la razón que les ha llevado a la clausura definitiva de las operaciones es “el impacto económico de pandemia Covid-19 que nos ha golpeado a nosotros y a toda la industria de cruceros. La incertidumbre sobre cómo se desarrollarán los viajes también ha contribuido al hecho de que hemos tenido que tomar esta decisión después de evaluar todas las alternativas posibles”.

Ocho veces galardonada

Birka Cruises se había especializado en la “creación de experiencias a bordo de un crucero” y ha sido nombrada ocho veces en los últimos diez años como la mejor naviera sueca. Entre las “experiencias” más populares se encontraban el SantaCruise, un crucero a Rovaniemi; el SkiCruise, un crucero directamente a la pista de esquí; los populares cruceros Seafood Fest de finales de verano y el Vintersmak, un crucero que celebra toda la Navidad en el propio buque.

El M/S “Birka Stockholm”, buque insignia de la compañía

Además, el “Birka Stockholm”, el buque de crucero más respetuoso del mundo con el medio ambiente, navegaba todos los días de la semana, ya sea en el archipiélago de Estocolmo o en cruceros de varios días alrededor del Mar Báltico. Así, desde Stadsgardskajen, en el centro de Estocolmo, sus cruceros recorrían el archipiélago de Estocolmo a través de Mariehamn o en cruceros de dos, tres y cuatro días a destinos populares tanto en el norte como en el sur del Mar Báltico. El Grupo Ecker, con más de 1300 empleados y una facturación anual de 240 millones de euros sigue adelante con sus otras actividades tanto de carga, como de pasaje en ferry y de viajes organizados por Suecia.

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