K Line prueba con éxito la tecnología del buque autónomo en una línea regular

K Line ha realizado con éxito la prueba piloto de navegación en una ruta regular de un buque totalmente autónomo. Kawasaki Kisen Kaisha ha participado con su buque porta vehículos “Hokuren Maru No. 2”, en el experimento propuesto por la Fundación Nippon y que se ha denominado “Meguri 2040”. El buque, de 11.413 toneladas de GT, tiene 173 metros de eslora, 27 de manga y una antigüedad de 10 años.

Según se explicó en el Congreso Internacional “Incidencia del desarrollo tecnológico y la globalización en el sector marítimo y portuario”, celebrado en Bilbao los días 23 y 24 de noviembre, “los buques autónomos ya existen, pero necesitan supervisión”.

El proyecto Meguri 2040 demuestra la afirmación, puesto que se ha instalado en un buque en uso y ha realizado su primera ruta de ida y vuelta entre el puerto de Hitachi y el puerto de Kushiro, un viaje de aproximadamente 1.600 km.

Un buque autónomo con un 96% de autonomía real

La prueba incluye un total de tres rotaciones, seis trayectos, en el que se ha comprobado que el reconocimiento, el análisis y la toma de decisiones por parte del sistema de navegación autónoma se ejecutan “con un alto grado de precisión en la navegación costera”.

Así, en la ruta experimental, el buque de K Line -que en España está representada por Bergé- utilizó el sistema de navegación autónoma para viajar, por un lado, manteniendo las tareas normales de navegación de la tripulación, y por otro, en situaciones en las que se evitaba la acción humana.

El sistema de navegación autónoma propuso rutas de evitación y una dirección controlada para evitar con seguridad a otras embarcaciones y alcanzó una tasa media de operación del sistema de aproximadamente el 96% en la zona marítima establecida como área de diseño operacional en las que los sistemas de navegación autónomos funcionan con normalidad.

El proyecto Meguri 2040 tiene la colaboración de 51 empresas japonesas, coordinadas por la Fundación Nippon, y pretende comercializar en el 2025 la tecnología de buques totalmente autónomos a gran escala. Para ello se ha diseñado un plan en cuatro fases, comenzando con la de demostración, ahora realizada.

A continuación, vendrá la normalización de las tecnologías desarrolladas, el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica para finalizar con la comercialización del sistema de navegación autónomo, incluida la supervisión desde tierra.

Esquema de conectividad del buque autónomo
Esquema de conectividad del buque autónomo (Fuente: K Line)

Supervisión desde tierra

El sistema de navegación autónoma propuesto tiene un desarrollo a 2025 cuando se pretende implementar un sistema automático de control de velocidad y navegación que pueda incorporarse a diversos tipos de buques.

En el lado tierra, se trabaja en el desarrollo de sistemas de comunicación entre el barco y sus controladores en tierra, con el objetivo de establecer un monitoreo continuo de las condiciones de los buques desde tierra y proporcionar asistencia a la navegación.

A partir de obtener un sistema totalmente operacional y comercializable, desde el consorcio se examinarán las necesidades de recursos humanos y los métodos de formación para adaptarse a los nuevos estilos de trabajo, estudiar el uso de la desregulación y otros métodos para garantizar el uso comercial de buques totalmente autónomos, y examinar las tarifas de seguros y fletes de este tipo de buques.