Valencia recibe con “normalidad” los buques desviados por Sudáfrica

Total normalidad. Así ha definido la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) la situación en la que se encuentra el enclave valenciano en estos momentos tras la crisis provocada por el conflicto en el Mar Rojo.

La institución portuaria ha señalado en un comunicado que esta normalidad es “tanto con las rutas atlánticas y mediterráneas como con los buques portacontenedores afectados” por la crisis del Mar Rojo, que ha forzado a bordear determinados tráficos por el Sur de África para llegar al Mediterráneo. 

“En estos momentos, el puerto de Valencia tiene suficiente capacidad para soportar esta situación. Hubo un problema que se detectó en un principio por la demora en la navegación que esta crisis generó, pero ahora está solventado”, ha explicado Néstor Martínez, subdirector general y Desarrollo de Negocio de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV).

El desvío por África demora en hasta 12 días las llegadas a Valencia

Para seguridad de sus tripulaciones y de las mercancías, estas empresas optaron por bordear África, por el Cabo de Buena Esperanza; “una vuelta que alargó en 10 o 12 días la travesía”, con el consiguiente retraso en la llegada a puerto de destino. El retraso “afectó” a la cadena logística de estos buques que hasta la crisis del Mar Rojo llegaban a Valencia vía Suez.

“Los buques – detalla Néstor Martínez – ya están comenzando a llegar con regularidad, por lo que los usuarios, cargadores e importadores del puerto de Valencia pueden estar tranquilos. El puerto seguirá prestando servicio y, por tanto, las empresas pueden seguir adelante con sus proyectos de exportación e importación, sabiendo que tienen garantizada la distribución, y que la cadena logística no se verá interrumpida”.

Según Martínez, “en estos momentos no hay ningún motivo de alarma. El puerto de Valencia tiene suficiente capacidad para soportar esta situación. Hubo un problema que se detectó en un principio por la demora de esos diez o 12 días, y ya está solventado”.

Para el directivo, los puertos de Valencia, Algeciras, Barcelona y los puertos de Marruecos tienen infraestructuras para grandes buques de contenedores, y por ello “pueden verse utilizados para recoger la mercancía destinada a puertos mediterráneos, al haberse convertido nuestro mar en un saco con fondo, porque antes el barco pasaba por el Canal de Suez”. 

“Ahora cuando llega a Valencia hay que volver a distribuir y no pasará por los puertos de Gioia Tauro, Pireo, Malta etc. Ahora no van a llegar allí porque el armador ordenará la vuelta para regresar a Asia por el Cabo de Nueva Esperanza. Eso es lo que puede pasar, por tanto, no hay problema a la vista”. 

“La capacidad del puerto está garantizada. En estos momentos las terminales tienen holgura suficiente para soportar este incremento de tráfico teniendo en cuenta que la distribución va a estar garantizada porque las empresas navieras tienen que distribuirlo a nuestros países vecinos con los barcos “feeder” que tengan que programar”, concluye Martínez.