Las empresas deben estar bien asesoradas para cumplir con el CBAM

Actualmente nos encontramos en un momento de muchos cambios y acontecimientos geopolíticos que están impactando de lleno en el comercio internacional.

La pandemia del Covid-19, el Brexit, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la guerra de Rusia contra Ucrania y últimamente la guerra de Israel y Gaza han provocado importantes modificaciones en las operativas y en la forma de desarrollarse el comercio internacional que han generado la necesidad de establecer nuevas reglamentaciones para controlar que las mercancías que entren en la Unión Europea cumplan con las exigencias y necesidades.

Ya no sólo exigencias higiénico-sanitarias, sino también medioambientales y de sostenibilidad, y que se asegure el pago de sus correspondientes derechos de importación. Lo que ha llevado a que las Aduanas cada vez más adquieran un papel de control y guardianas del mercado único.  

El compromiso adquirido por la Unión Europea en el 2020 de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ha provocado que, desde entonces, se hayan establecido numerosas nuevas normativas de ámbito europeo, algunas en forma de Reglamento y otras de Directivas comunitarias, con el objetivo de preservar el medioambiente, ser más sostenibles y respetar los derechos humanos.

Compromisos y objetivos que están teniendo y van a tener un gran impacto en el comercio exterior, no sólo por el aumento de los trámites y nuevas exigencias documentales que cada vez más los operadores tienen y van a tener que cumplir para poder importar mercancías dentro de la Unión Europea, sino también por la creación de nuevos impuestos medioambientales.

Comportando sin lugar a duda mayor complejidad en los trámites de importación y exportación y un encarecimiento significativo de los productos en los mercados europeos, lo que va a requerir de la intervención de profesionales expertos en aduanas y comercio exterior que ayuden y asesoren a las empresas a hacer las cosas bien, y a los operadores a adaptarse y preparase.

El Reglamento UE de deforestación 2023/1115, la Directiva UE sobre Diligencia Debida en las empresas y el Reglamento sobre trabajos forzosos son normativas que van a entrar en vigor a partir del 2025, y que van a requerir también de nueva documentación y el cumplimiento de requisitos adicionales.

A su vez, existen ya medidas que han venido implementándose en España desde septiembre del 2022 como son la nueva ley sobre el impuesto de gases fluorados de efecto invernadero, el impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables y los controles RoHS y RAEE.

El 16 de mayo del 2023 se publicó el Reglamento UE 2023/956 de 10 de mayo del 2023 por el que se establece un mecanismo de ajuste en frontera por carbono (sus siglas en inglés CBAM), cuya entrada en aplicación total es el 1 de enero del 2026, aunque desde el 1 de octubre de este año ha entrado en vigor de forma transitoria en lo relativo a la presentación de informes trimestrales.

Su objetivo es establecer un coste justo para las emisiones de carbono producidas en el extranjero durante la fabricación de productos de alto consumo de carbono importados en la Unión Europea (UE). Y de esta forma fomentar una producción industrial más limpia en países no pertenecientes a la UE, así como evitar la fuga de carbono; esto es que las empresas trasladen la producción a territorios con reglas menos gravosas que las aplicables en la UE y de esta manera eviten tener que pagar los costes asociados a las emisiones de CO2.

El CBAM

Inicialmente el CBAM se va a aplicar a la importación de productos detallados en los Anexos I y II del Reglamento (cemento, hierro y acero, aluminio, fertilizantes, electricidad e hidrógeno) pero ya se ha acordado su extensión a productos adicionales, como productos químicos y polímeros, que podría afectar también al sector del petróleo y del gas.

Es importante tener en cuenta que existen exenciones y éstas se aplican a envíos inferiores a 150€ (aunque se está pensando en modificar esta exención y pasarla a kilos en lugar de valor), a mercancías que vayan a utilizarse en el territorio de actividades militares de la OTAN, y a aquellas originarias de determinados países previstos en el Anexo III del Reglamento (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), así como de algunos territorios, como Ceuta y Melilla, entre otros.

Lista a la que la Comisión podrá ir añadiendo territorios y países si en los mismos se aplica el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE o se celebra un acuerdo al efecto.

También se prevé la posibilidad de que los países y territorios incluidos actualmente en el citado Anexo III puedan ser retirados de la lista en determinados escenarios. Por ello, es importante determinar y conocer bien el origen no preferencial de las mercancías a efectos del CBAM para establecer si el mismo debe o no aplicarse a los productos a importar.

Al objeto de poder identificar los productos sujetos a CBAM la Comisión Europea ha creado ya una medida TARIC para todos aquellos productos sujetos a dicha normativa, de ahí que sea recomendable para todos los operadores revisar bien si sus productos están o no sujetos a las mismas.

Es importante tener en cuenta que el CBAM no es un impuesto que se va a liquidar a la importación, sino que se basa en la compra de certificados por el importador, que éste debe adquirir antes de efectuar la importación de los productos sujetos a CBAM.

Para ello los importadores (o sus representantes) van a tener que estar autorizados como “declarantes autorizados de CBAM”, y registrarse ante las autoridades nacionales competentes de su país, exigiéndose que éste sea una empresa establecida en la UE, y de no serlo, serán los representantes aduaneros indirectos que así lo acepten quienes estarán obligados a ello. Las empresas podrán registrarse individualmente o a través de un representante. Dicha autorización y registro no podrán solicitarse antes del 1 de enero del 2025.

A partir del 1 de enero del 2026 los importadores de la UE estarán obligados a comprar certificados CBAM correspondientes al precio del carbono que se habría pagado si los productos se hubieran producido de conformidad con las normas de la UE sobre fijación del precio del carbono. El número de certificados CBAM debe ser igual al total de emisiones incluidas en los bienes CBAM importados.

El precio de los certificados se calculará en función del precio medio de subasta semanal de los derechos de emisión del RCDE UE (Régimen de Comercio de Derechos de Emisión) expresado en € /tonelada de CO2 emitido, y los mismos tendrán una vigencia de dos años, pudiendo las autoridades recomprar el 30% de los que no se hayan utilizado.

Los importadores declararán, a más tardar el 31 de mayo de cada año, la cantidad de mercancías y las emisiones incorporadas en dichas mercancías importadas en la UE en el año natural anterior. Asimismo, deberán entregar los certificados CBAM que hayan adquirido previamente a las autoridades nacionales en las que estén registrados.

Las autoridades nacionales revisarán y verificarán las declaraciones. Si un productor no comunitario puede demostrar que ya ha pagado un precio por el carbono utilizado en la producción de los productos importados en un tercer país, el coste correspondiente podrá deducirse totalmente para el importador de la UE.

La autoridad competente en España para el control y supervisión del CBAM es el Ministerio de Transición Ecológica.

El 1 de octubre del 2023 se inició el período transitorio del CBAM con el objetivo de recopilar la máxima información relativa a los productos sujetos a esta medida y generándose la obligación de presentar trimestralmente informes CBAM hasta el 31 de enero del 2026, fecha límite de presentación del último informe CBAM sobre la importación de los productos sujetos a éste.

El objetivo del CBAM es establecer un coste justo para las emisiones de carbono producidas en el extranjero durante la fabricación de productos de alto consumo de carbono importados en la Unión Europea

Para regular los requisitos de dicha obligación de notificación se aprobó el Reglamento UE de Ejecución2023/1773 por el que se establecen las normas de desarrollo del Reglamento 2023/956 durante el periodo transitorio.

En esta fase transitoria los importadores o los representantes aduaneros indirectos que actúen por cuenta de los mismos, siempre y cuando éstos últimos hayan aceptado actuar como responsables CBAM, están obligados a presentar informes trimestrales respecto de las mercancías importadas sujetas al mecanismo.

El primer informe deberá presentarse no más tarde del 31 de enero del 2024 y tendrá que incluir la información de las mercancías importadas durante el cuarto trimestre del 2023. Es importante remarcar que aquellos representantes indirectos que no quieran actuar como declarantes notificantes a efectos del CBAM deberán comunicar expresamente su renuncia por escrito al importador e informarle de la obligación de cumplir con lo dispuesto en el Reglamento e incluir en la notificación la información a que se refiere el artículo 33.1 del Reglamento UE 2023/956.

Durante dicha etapa ninguna referencia más que la partida arancelaria sujeta a CBAM va a tener que realizarse en el DUA de importación, en tanto en cuanto no se exige todavía efectuar la importación por declarantes autorizados, ni tampoco va a liquidarse el impuesto mediante la propia declaración, sino que como ya hemos indicado se hará mediante la adquisición de certificados CBAM.

De ahí la obligación que se le impone en la propia normativa a las Autoridades aduaneras de informar a los operadores de su deber de presentar declaraciones CBAM durante esta etapa. Para ello han habilitado una leyenda en el propio Levante de importación informando al respecto, método que sorprende dado que dicho documento no suele enviarse nunca al importador, con lo que la realidad es que dicha obligación de informar al importador acaba recayendo en el representante aduanero.

Los informes deberán reflejar la siguiente información (Art. 3 y Anexo I del Reglamento UE 2023/1773):

  • La cantidad de mercancías importadas, expresadas en megavatios/hora para la electricidad y en toneladas para las demás mercancías.
  • El tipo de mercancías identificadas por su código NC de ocho dígitos.
  • Las emisiones directas e indirectas implícitas en ellas.
  • La información sobre el precio del carbono pagadero en el país de origen.

Los importadores van a tener que solicitar de cada proveedor la información indicada, por lo que es recomendable que vayan efectuando cuanto antes dicha solicitud y traten de incluir en sus contratos de compraventa una cláusula en la que se establezca la obligación de facilitar la información contenida en el Anexo IV del Reglamento 2023/1773.

Dadas las dificultades que pueden acarrear los métodos para calcular las magnitudes anteriores, se prevén también métodos alternativos más sencillos hasta el 31 de diciembre del 2024, así como la posibilidad de utilizar estimaciones para mercancías complejas, con ciertos límites cuantitativos.

También podrán ser utilizados, hasta el 31 de julio del 2024, valores por defecto facilitados y publicados por la Comisión, los cuales hoy todavía no están disponibles.

Los informes deberán presentarse en la base de datos electrónica del Registro Transitorio CBAM, al que los importadores y/o los representantes indirectos deben registrarse cuanto antes. La Comisión controlará estos informes y, en caso de considerarlos incorrectos o incompletos, dará traslado a la autoridad competente del Estado miembro para que inicie la revisión de los datos declarados y el procedimiento de corrección, así como la posibilidad de imponer sanciones.

En conclusión, el aumento de las restricciones y gravámenes a la importación convierte en imprescindible que las empresas estén bien asesoradas y se preparen con tiempo suficiente para poder cumplir de forma eficaz con todas las nuevas normativas de reciente aplicación y exigencias que se avecinan, y así evitar la posible imposición de sanciones que todas estas nuevas normativas prevén.

De ahí que, ahora más que nunca, contar con un buen asesoramiento y acompañamiento ante los acontecimientos y regulaciones que nos vienen sea algo totalmente necesario.