Los clubes náuticos de playa reciben el respaldo de la Generalitat

El Departament de la Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori de la Generalitat de Catalunya apoya la continuidad de los clubes náuticos catalanes con instalaciones en las playas, teniendo en cuenta su arraigo social, su tarea educativa y su papel en la promoción y difusión de los deportes marítimos entre la población. Por ello, está trabajando en una batería de iniciativas para garantizar su supervivencia antes de que expiren las concesiones administrativas que permitieron su puesta en marcha. La voluntad es aprovechar el procedimiento de la modificación del Reglamento General de Costas que está tramitando el Gobierno para garantizar la continuidad.

Así se lo ha trasladado el secretario de Infraestructures i Mobilitat, Isidre Gavín, al presidente de la Federació Catalana de Vela, Xavier Torres, durante una reunión en la que también han participado el director general de Polítiques de Muntanya i del Litoral, Jesús Fierro; el director general de Ports de la Generalitat, Pere Vila, y la directora general de Transports i Mobilitat, Mercè Rius. Por parte de la Federación, también ha asistido la presidenta de la Comissió de Clubs de Platja, Sònia Oliveras.

En Catalunya hay 68 clubes náuticos federados, de los cuales 32 tienen instalaciones o zonas de botadura en la playa. De estos últimos, un total de 7 cuentan con destacadas zonas edificadas y muchos de ellos incluyen también una zona de restauración. Todos estos clubes cuentan con un gran número de socios y licencias expedidas y promueven una actividad deportiva muy importante. Son la Base Náutica de Pineda de Mar, el Club Náutico Calella, el Club Náutico de Vilassar de Mar, el Club Náutico Bétulo de Badalona, el Club Náutico de Castelldefels, el Club de Mar de Sitges y el Club Marítimo Torredembarra.

Isidre-Gavin
Isidre Gavín, secretario de Infraestructures i Mobilitat de Catalunya

Se trata de una tradición muy arraigada en Catalunya. No son clubes sociales, sino deportivos, con actividades federadas y escuelas de vela, que han contribuido a difundir y promocionar los deportes marítimos entre la población.

Las instalaciones situadas en la playa dan prioridad a las embarcaciones de vela ligera frente a las de motor, que suelen utilizar los clubes náuticos situados en zonas portuarias. Esto facilita el montaje en un entorno frágil y muy utilizado como son las playas. Muchos de los clubes náuticos cuentan con un servicio de restauración complementario, que suele estar ubicado en el mismo edificio.

Adhesión en la zona portuaria

Todos los clubes náuticos de playa están directamente afectados por la regulación del Reglamento de Costas estatal, que entró en vigor en 2014 y que ahora se está modificando. El Departament propone en el gobierno estatal que los clubes con instalaciones en la playa se adscriban en una zona portuaria. 

El cambio de adscripción les permitiría someterse a la legislación portuaria y no a la costera, garantizando su supervivencia. El cambio de adscripción de los clubes náuticos requiere un proceso administrativo diferente y más complejo que la modificación del Reglamento de Costas y, en este sentido, el secretario Gavín ha reclamado «voluntad política» en el Estado para sacarlo adelante.

Más superficie de ocupación

Mientras no se pueda abordar con el Estado este cambio de adscripción, el Departament ha presentado alegaciones a la modificación del Reglamento de Costas. Este reglamento establece como superficie máxima de ocupación permitida 300 m², además de la zona de botadura. Los clubes náuticos con la concesión agotada tendrían que adaptarse a esta superficie máxima para poder renovarla, lo que haría imposible su continuidad. 

El Departament también ha propuesto la introducción de una disposición transitoria que garantice la supervivencia de los clubes históricos en reconocimiento a la gran tarea de promoción de los deportes náuticos que se ha llevado a cabo en los últimos años y que ha convertido a Catalunya y a España en una potencia deportiva de primer orden en este ámbito. Así, el Departament defiende que los clubes náuticos existentes puedan obtener una nueva concesión sin tener que adaptarse necesariamente a la superficie que fija el Reglamento, sino que puedan mantener sus dimensiones históricas, como ya se permite hacer a los restaurantes situados en la playa.