El sector logístico se enfrenta a un “cambio de paradigma”

Extender el área de influencia del puerto de Tarragona, seguir potenciando su intermodalidad y mejorar simultáneamente sus conexiones ferroviarias.

Esta es la receta que ha desgranado este miércoles en el SIL de Barcelona el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona (APT), Jordi Cruset, “para garantizar, en la parte que nos corresponde como administración pública, que la carga esté protegida”.

Cruset ha realizado estas declaraciones a raíz de la reflexión que ha lanzado Marta Torrents, moderadora de la conferencia “Disrupción marítima y perspectivas globales”, respecto hacia dónde se dirigen los puertos “y cómo se tienen que preparar para el futuro”.

En este sentido, Cruset ha señalado que el sistema portuario español “está haciendo algo excelente, que es salir de cada uno de los puertos”, y ha puesto como ejemplo la estación intermodal que está construyendo el puerto de Tarragona en Guadalajara, “que está a centenares de kilómetros de Catalunya y va estar gestionada por el propio puerto de Tarragona”.

Asimismo, el presidente de la APT ha señalado que antes de mirar hacia el futuro “hay que ser crítico” en cuanto a cómo se han gestionado las cadenas de suministro en los dos últimos años; “Hay una parte importante de no querer aceptar la realidad que se nos estaba acercando, y de no querer reaccionar a tiempo”, ha recalcado Cruset, añadiendo que tras la aparición del Covid-19 “se ha puesto el foco en mitigar sus efectos, pero no en la transformación tecnológica, en la relocalización o en ganar influencia en Europa”.

Los expertos debaten sobre la concentración en el sector naviero

Galo Molina, vicepresidente de FIATA & ALACAT, Jordi Spin, secretario general en Transprime Spanish Shippers y Francisco Aranda, presidente de UNO, han coincidido en sus respectivas intervenciones que el sector logístico se dirige hacia un cambio de modelo tras los dos últimos años marcados por el Covid-19.

“Estamos ante un cambio de paradigma, no vamos a volver a una situación similar a la que teníamos antes del Covid-19”, ha sostenido Aranda, añadiendo en este sentido “que la solución no va a ser sencilla”.

Del mismo modo se ha expresado Jordi Espin, quién además ha mostrado su preocupación por la agrupación vertical que se está produciendo en las navieras, incidiendo en que las mismas cuentan con una regulación que les beneficia: “Las navieras actúan como actúan porque tienen una legislación que les favorece, ya no se quedan en el puerto, sino que llegan al cliente para eliminar a los competidores”, ha apuntado Espin, que también se ha mostrado crítico con los cargadores, “quienes también tenemos nuestra parte de responsabilidad”.

Por su parte, Galo Molina ha afirmado que esta alta concentración de navieras “ha producido un aumento de las tarifas”, y que durante los últimos años este sector ha obtenido beneficios “multimillonarios”.

Por último, Molina ha apuntado al alto coste de los fletes y a la falta de contenedores, “que están donde no deben estar”, como los principales problemas a los que se enfrenta a corto y medio plazo el transporte marítimo.