La 23.ª edición de Coastlink Conference ha cerrado sus sesiones en Bilbao y se despide convocando a sus fieles a su próximo encuentro que tendrá lugar la próxima primavera en Gran Bretaña, en Humber Ports, autoridad portuaria que reúne a los puertos de Hull, Inmingham y Grimsby.
Así lo anunció Gareth Russell, de la Associated British Ports, que indicó que el puerto de Hull será la próxima sede de Coastlink 2026, señalando que “estamos orgullosos de ser anfitriones de Coastlink el próximo año en el estuario portuario más grande del Reino Unido”.
Tras una exitosa primera jornada dedicada al análisis del mercado del transporte marítimo de corta distancia (TMDC o SSS) la segunda jornada se centró más en la transición energética en el sector marítimo portuario. Así, y después de la bienvenida a cargo de Nick Lambert, intervino Howard Knott, de la Asociación Irlandesa de Exportadores.
Adiós puerto de Bilbao, hola puerto de Hull
A continuación, tanto Maurice Delattre, del puerto de Amsterdam, como Gitte Livbjerg, de Maersk Zero Carbon Shipping, compartieron sus visiones referidas a la próxima fase en el desarrollo del corredor verde con el puerto de Bilbao, las últimas actualizaciones sobre el desarrollo de la cadena de valor verde y la colaboración transfronteriza europea, destacando algunos ejemplos de asociaciones estratégicas para acelerar la transición energética.
Delattre señaló que “si no podemos abordar la transición de los combustibles, entonces vamos a ser significativamente menos relevantes que hoy. Tenemos que hacer que la transición energética funcione para que tengamos un negocio de futuro”. Por su parte, Livbjerg dijo que “lo que hemos aprendido es que no hay un base comercial para el diseño de corredores verdes”, por lo que solicitó una mayor implicación de las autoridades para otorgar subvenciones.
El embrollo regulatorio
En lo referido al impuesto a los combustibles, el ETS, se configuró una mesa redonda con la participación de Johan-Paul Verschuure, de Rebel Ports & Logistics; David Surplus, de b9energy; Katrina Ross, de la Cámara Naviera del Reino Unido; y Richard Ballantyne de British Ports Association quien señala que “es poco frecuente que una industria pida regulación”, pero el SSS necesita de un enfoque coherente y en este sentido, “la regulación lo dará, pero hay que discutir el ritmo de su desarrollo”. Por su parte, Katrina Ross señala que “el mercado está tratando de reajustarse, pero necesita la certidumbre de la política y la regulación antes de hacerlo”.

Entre sus afirmaciones, David Surplus hizo referencia a que “al reutilizar el CO2 en la síntesis del metanol, estamos cerrando el ciclo del carbono, lo que significa que los buques de carga pueden funcionar con combustible con cero emisiones”, pero que tampoco existe una respuesta universal “hay que diseñar la estrategia de la misma manera que se diseñan las operaciones, muy específica para cada caso”.
Cargadores y navieros
El último de los paneles contó con las intervenciones de Stefan Krattiger, de IKEA Supply; Alexander Prahl, de Tailwind Shipping Lines y Blasco Majorana, de Finnlines quienes trataron el punto de vista de los operadores marítimos, armadores y navieros sobre las fórmulas para volver más ecológica la cadena de valor y su visión para desarrollar redes logísticas multimodales sostenibles.
De la importancia de Ikea como cargador global dan idea las palabras de Krattiger al señalar que “con una presencia global en la oferta y la demanda, tenemos una operación global con puertos en 61 mercados”, mientras que Alexander Prahl dijo que “lo más importante para el SSS es “tener una terminal marítima de corta distancia disponible” puesto que, si la infraestructura no está allí, los cargadores no pueden usarla, como sucede, por ejemplo, en Alemania. “La estructura debe estar ahí”, sentenció el director comercial de Tailwind Shipping Lines.
Finalmente, Blasco Majorana dejó dicho que “no puede haber una cadena de suministro europea sin transporte marítimo” porque no se puede mover todo por carretera. Así, el transporte marítimo de corta distancia se convierte en una estructura “infraestructura vital, necesaria para poder hacer negocios”.












