Los cereales esquivan el Canal de Suez

Los cargamentos de cereales que transitan por el Canal de Suez han descendido con respecto al año anterior, motivado por los desvíos de rutas para evitar el Mar Rojo

El transporte de cereales y semillas oleaginosas a través del Canal de Suez disminuyeron de 7,2 millones de toneladas en noviembre del 2023 a 5,9 millones de toneladas en diciembre.

En la primera quincena de enero hubo una caída de casi un millón de toneladas, tres veces menos que el año anterior y un 63% por debajo del promedio de tres años. El descenso de los tráficos viene dado, en parte, por la crisis en el Mar Rojo, según un estudio conjunto del International Grains Council (IGC) y la World Trade Organization (WTO).

En el caso del trigo, experimentó una leve subida de 0,2 millones de toneladas en diciembre, hasta llegar a los 2,6 millones (un 16% superior al promedio de tres años). Sin embargo, los flujos se desplomaron en las dos primeras semanas de enero.

En concreto, la IGC y la WTO apuntan a un descenso estimado de 0,5 millones de toneladas, casi un 40% menos con respecto al mismo periodo del año anterior, y un cuarto por debajo de la media.

Las rutas alternativas a Suez aumentan

El estudio arroja luz sobre los desvíos de tráficos para evitar el Mar Rojo. En concreto, se fija en los comportamientos de los envíos de trigo de la Unión Europea, Rusia y Ucrania a determinados países asiáticos y África Oriental, que suelen transitar por Suez.

Específicamente, la proporción de rutas alternativas aumentó un 42% durante la primera quincena de enero, con alrededor de 0,3 millones de toneladas transportadas evitando el Canal, de un total de 0,8 millones de toneladas.

En total, desde principios de diciembre hasta mediados de enero, se transportaron por rutas alternativas alrededor de 0,5 millones de toneladas de trigo desde la UE, Rusia y Ucrania a Asia y África Oriental, el 16% del total de 3,3 millones de toneladas. Esta cifra supone un aumento respecto a las 50.000 toneladas de hace un año.

Fijándonos en las exportaciones europeas a través de rutas alternativas desde principios de diciembre hasta mediados de enero, la cifra ascendió a 300.000 toneladas. Es un número superior al del año anterior, cuando se anotaron 50.000 toneladas, y viene dado por los desvíos desde Francia, Rumanía, Lituania y Letonia.

Del mismo modo, durante el mismo periodo, se desviaron unas 190.000 toneladas desde Rusia, en comparación con las cero toneladas del año anterior. No obstante, todos los envíos desde Ucrania hacia Asia y África Oriental continuaron transitando por Suez. A pesar de estos datos, el estudio subraya que el creciente número de desvíos “parece haber tenido un impacto limitado en las entregas totales”.

Las importaciones también “desaceleran”

Las importaciones de trigo también se han visto afectadas. El 2024 ha comenzado con importaciones globales estimadas en 5,7 millones de toneladas, un 16% menos que el mismo periodo del 2023, y un 10% menos que el promedio de los tres años anteriores.

En datos acumulados, las importaciones desde junio/julio hasta la segunda quincena de enero alcanzaron los 73,4 millones de toneladas, un 1% menos que el año anterior y un 5% menos que la media de tres años.

El estudio apunta que el volumen de las importaciones durante las dos primeras semanas de enero podría relacionarse con el repunte a principios de diciembre de los precios de la exportación de trigo.

A este dato, que se refleja en el IGC Grains and Oilseeds Freight Index, se le suma el aumento temporal de los fletes, que alcanzó su nivel más alto en seis meses a principios de diciembre, “aunque luego retrocedió y actualmente cotiza su nivel más bajo en cuatro meses”, concluye el estudio.