La importancia de proteger a nuestros marinos

Las elecciones europeas del 2024 se celebrarán del 6 al 9 de junio. Para entonces puede que haya una solución al grave problema del dumping social.

Mientras el dumping social es una práctica a la que la Unión Europea ha conseguido regular de forma severa en tierra firme, las aguas europeas son olvidadas y carecen de regularización.

Lo que hace que esta práctica esté afectando duramente al transporte marítimo europeo y, en especial, a las navieras que cruzan el Canal de la Mancha y el Mediterráneo.

Una competencia desleal que obtiene beneficios a costa de unas condiciones laborales prohibidas en tierra. Marineros que pueden llegar a pasar hasta 17 semanas en el mar, trabajando siete días a la semana sin ningún tipo de protección social, ni derechos de pensión, ni vacaciones pagadas, ni tiempo de descanso acordado. 

Para Brittany Ferries es imposible competir contra estas navieras cuya prosperidad se debe únicamente a esta sórdida explotación. “La guerra de precios en la que los operadores de bajo coste, que generan una ventaja injusta sobre aquellas navieras que como Brittany Ferries pagan a su tripulación un salario justo, ha provocado un descenso interanual de alrededor del 6%. Hablamos de las rutas que operan desde nuestros puertos de Le Havre, Caen y Cherburgo”, afirma Christophe Mathieu, quien ha rubricado un convenio voluntario que protege a la “gente de mar”.  

La pregunta clave es: ¿Importa menos un marinero que un camionero, por el simple hecho de estar en tierra? No se puede permitir que esto ocurra.

Tripulación española en los buques de Brittany Ferries

Las elecciones europeas del 2024 se celebrarán del 6 al 9 de junio. Para entonces puede que haya una solución a este grave problema, si es que los candidatos al Parlamento Europeo se ponen a ello por fin.

Nuevos buques, nueva tripulación

En su compromiso con España la naviera francesa decidió este año, y por primera vez en su historia, incorporar a su tripulación personal español. Todo ello coincidiendo con la llegada del último y nuevo buque, el “Santoña”. A día de hoy la tripulación de origen español desarrolla su actividad entre los buques más nuevos de la flota y el buque insignia de Brittany Ferries, el “Pont–Aven” y que realizan las rutas entre España y Reino Unido e Irlanda.

Estos últimos años, Brittany Ferries ha hecho una gran inversión para renovar su flota. Desde diciembre del 2020 han sido tres los buques que la naviera francesa ha inaugurado en España. Denominados ferri-crucero, estos nuevos buques son más eficientes gracias al diseño de su casco, largo y delgado, que ofrece un alto nivel de rendimiento hidrodinámico y a la capa de silicona que recubre el casco que reduce la fricción y ayuda a suavizar su paso por el agua, reduciendo también el consumo de combustible.  

Roberto Castilla, director de Brittany Ferries para España, recibió a la primera tripulación española en la naviera bretona

Y en el caso del “Salamanca” y “Santoña”, además, son buques ecológicos gracias al uso del GNL. Un combustible que reduce significativamente los contaminantes de la calidad del aire, las partículas, el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno, hasta eliminarlos casi por completo. Las emisiones de dióxido de carbono se reducen también, hasta un 20%, y la combustión es más eficiente.

A estos tres nuevos buques se les sumarán dos más aún más ecológicos. Serán barcos híbridos que funcionarán gracias al GNL y la electricidad. Todos estos buques cambian el concepto de ferris llevándolo al nivel de un auténtico crucero y todo ello gracias al confort y a los servicios que estos buques ofrecen a bordo.