El Corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo, en boca de todos

El precario estado del ferrocarril de mercancías en la zona Norte, en general y en algunos tramos en particular, es motivo de continuas reivindicaciones por parte de la clase política y también empresarial.

También es motivo de toda clase de reuniones, foros, jornadas y alianzas que se producen con regularidad.

En este contexto, se ha celebrado el Foro Impulso al Corredor Cantábrico-Mediterráneo, el enésimo cónclave para solicitar “a quien corresponda” una solución a la situación de postración del ferrocarril.

Este Corredor está integrado dentro de la red TEN-T definida por la UE como “estratégica” para garantizar y potenciar la movilidad por ferrocarril, tanto de las personas como de las mercancías.

Se concibe como una línea que conecta los más importantes nodos ferroviarios de la red del Noreste de la Península Ibérica, una importante área socio-económica, que concentra más del 25% de la población y representa más de la cuarta parte del PIB de nuestro país.

Una demanda histórica

El Corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo es una infraestructura cuya modernización y mejora de capacidad es demandada históricamente por el tejido empresarial y el conjunto de la sociedad de todas las comunidades autónomas afectadas y constituye uno de los ejes transversales que conecta mediante una línea de altas prestaciones y tráfico mixto el Corredor Mediterráneo con el Corredor Atlántico.

Las plataformas logísticas a lo largo del Corredor forman el hinterland de los puertos Cantábricos de Bilbao, Pasaia y Santander, conectados con los principales puertos del Mar del Norte, y el hinterland de los puertos Mediterráneos de Castellón, Sagunto y Valencia.

Debido a la elevada presencia industrial y el hecho de contar esos seis puertos de importancia internacional, el potencial de tráfico por ferrocarril en este Corredor ferroviario es muy elevado, como ha quedado demostrado tras haberse realizado algunas inversiones.

En este contexto el Foro Impulso al Corredor Cantábrico-Mediterráneo, celebrado en Logroño, ha sido promovido por las organizaciones empresariales de Aragón, Cantabria, Castilla y León, Comunidad Valenciana y La Rioja.

Para conceder aún más empaque el evento, el encuentro contó con la presencia e intervenciones del anfitrión, el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán; el presidente de Aragón, Jorge Azcón, y los consejeros autonómicos responsables del sector: Roberto Media, de Cantabria; María González, por parte de Castilla y León; y Salomé Pradas, de la Comunidad Valenciana. Todos ellos, precedidos por las palabras de salutación del presidente de la Federación de Empresas de La Rioja (FER), Jaime García-Calzada.

Mesa redonda compuesta por Mar Chao, Salvador Galve y Norberto Garrido
Mesa redonda compuesta por Mar Chao, Salvador Galve y Norberto Garrido

La presencia empresarial estuvo asegurada por los presidentes de CEOE de Aragón, Cantabria y Castilla y León, Miguel Marzo, Enrique Conde y Santiago Aparicio; el presidente de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana, Salvador Navarro; y, junto al presidente FER, Jaime García-Calzada, firmaron la denominada Declaración por el impulso al desarrollo del Corredor Ferroviario de altas prestaciones Cantábrico-Mediterráneo para el tráfico de mercancías y viajeros.

Se trata de un manifiesto conjunto en el que se insta al Gobierno de España a “agilizar las obras que permitan la puesta en marcha de este Corredor y, además, se elabore un Plan Nacional de Transporte del que derive un Plan de Infraestructura Ferroviaria 2025-2040”.

Mesa redonda como pretexto

La jornada tenía el objetivo claro de reivindicar más y mejores conexiones ferroviarias, arrimando el ascua general a cada sardina particular.

El objetivo fundamental de esta jornada colaborativa era “recordar al Gobierno de España la importancia estratégica del Corredor Cantábrico-Mediterráneo”, una serie de infraestructuras dispersas que presentan deficiencias obvias y retrasos que deben ser paliados mediante un plan estratégico para que, entre el 2024 y el 2040, se realicen las inversiones necesarias para modernizar las infraestructuras.

Como justificación técnica se analizó la situación del Corredor Cantábrico-Mediterráneo, a cargo del veterano experto Iñaki Barrón de Angoiti, presidente del Comité Técnico de la Alianza corREDores.eu y experto en ferrocarril de alta velocidad, autor del informe Estado del sector ferroviario español.

También hubo tiempo para llevar a cabo una mesa redonda bajo el título Una infraestructura para la competitividad empresarial en la que participaron la presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia,Mar Chao;el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Aragón y la Rioja y presidente de la Alianza corREDores.eu, Salvador Galve, y el director de Desarrollo y Operaciones del operador logístico del puerto de Santander, Cobasa, Norberto Garrido.

Comunidades y las islas logísticas

Como anfitrión del evento, el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, reivindicaba que “Logroño, La Rioja, no quede fuera del Corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo y siga siendo uno de los polos de conexión, un nodo esencial, en este eje de comunicaciones. Nos estamos jugando el futuro del territorio, el futuro de la economía, el futuro de las empresas, nuestro futuro. Una vez que los ejes básicos ya están definidos y poco se puede modificar, nuestro futuro nos lo estamos jugando en la conexión entre dos polos, Cantábrico y Mediterráneo, claves para el movimiento de mercancías y de personas. La Rioja no puede quedar fuera de ese gran eje comercial”.

Gonzalo Capellán recordaba que en la estrategia originaria de los planes de infraestructuras de transportes (PIT) del Gobierno de España siempre se ha planteado que en esa conexión del corredor Cantábrico-Mediterráneo, a partir de la conexión de Cantabria y la Y vasca, había dos líneas que acababan conectando con Aragón hasta el Mediterráneo: una pasaba por Pamplona (Navarra) y otra por Logroño (La Rioja).

El del Corredor Cantábrico-Mediterráneo congregó a una multitud de interesados
El del Corredor Cantábrico-Mediterráneo congregó a una multitud de interesados

A principio de la década del 2010 se prioriza la conexión con Pamplona como red básica y se relega la conexión por Logroño-Castejón a una red global que tiene su horizonte en el 2050. Capellán definía a su Comunidad como “isla dentro de la isla”, manifestando su disconformidad con una espera de dos décadas “que lastra y limita el desarrollo económico, empresarial y la movilidad”.

El otro presidente autonómico presente, Jorge Azcón, tenía mucho que decir y reivindicar para Aragón porque “es inadmisible que Valencia y Zaragoza, la tercera y la cuarta ciudad de España, no estén conectadas por una línea de altas prestaciones” y pidió replantear el tramo entre Aragón y Valencia para que disponer de una infraestructura de primer nivel porque el Corredor Cantábrico-Mediterráneo “debe ser la columna vertebral del Noreste de la Península Ibérica”.

Pero a Azcón le quedaban reivindicaciones por poner sobre la mesa, la Travesía Central Pirenaica (TCP), también denominado Corredor Ferroviario Central, un nuevo paso de España con Europa por Canfranc, alternativo a los pasos de Port Bou y Hendaya, infraestructura inactiva desde 1970.

La TCP, junto con el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, conseguiría conectar “los puertos de Valencia, Algeciras y Sines con el centro de Europa de la forma más directa”, reduciendo la dependencia de los pasos transfronterizos laterales y ampliando sustancialmente la capacidad de transporte ferroviario de España hacia Europa y viceversa, según el presidente aragonés.

Conexiones de otro siglo

La intervención de los Consejeros autonómicos incluyó las declaraciones de Roberto Media, de Cantabria, quien también introdujo en su discurso el concepto de “isla logística” en la Cornisa Cantábrica, con una red hacia el Este (Euskadi) y Oeste (Asturias), que datan del siglo XIX, mientras que la conexión con la Meseta, por el Sur, data del principios del siglo pasado. Esto, a pesar de que ya se avanza el estudio informativo de la conexión entre Alar del Ray (Palencia) con Reinosa (Cantabria) un tramo que podría llegar a costar 800 millones de euros.  

Los presidentes autonómicos Gonzalo Capellán (La Rioja) y Jorge Azcón (Aragón)
Los presidentes autonómicos Gonzalo Capellán (La Rioja) y Jorge Azcón (Aragón)

Roberto Media exigía inversiones y conectar la red del Mediterráneo con el Corredor Atlántico para potenciar el puerto de Santander, motor económico regional, y mejorar la competitividad empresarial.

De paso, el consejero ponía sobre la mesa la conexión ferroviaria con la Y Vasca, a través de Bilbao, para alcanzar Europa en condiciones de igualdad y “que no haya comunidades de primera y de segunda» en el ámbito de las comunicaciones.

La consejera castellano leonesa de Movilidad y Transformación Digital, María González Corral, abogó por Miranda de Ebro como punto de unión del Corredor Atlántico con el Cantábrico-Mediterráneo, lo que potenciaría la capacidad logística de esta Comunidad, convirtiendo a esta localidad burgalesa en un importante cruce ferroviario.

Pero María González también tenía otras reivindicaciones, como la reapertura de las líneas Soria-Castejón, Burgos-Madrid y la recuperación para el servicio de la Ruta de la Plata, todas ellas con estudios de viabilidad en marcha, pero con escasos visos de salir adelante antes del 2040.

La consejera ha lamentado que el Ministerio de Transportes anunció un estudio de viabilidad para la reapertura de esta línea, que vería la luz a principios del 2024, “pero que no se conocerá, previsiblemente, hasta el segundo semestre del año; y éste será solo el primer paso, después seguirán los proyectos, por lo que resulta muy difícil que sea una realidad en 2030”.

María González destaca la importancia de los corredores ferroviarios y, refiriéndose al Corredor Atlántico, ha recordado otros proyectos como la reapertura de la Ruta de la Plata o la Línea 102 Madrid – Aranda de Duero – Burgos, “así como el resto de infraestructuras del Corredor Atlántico o complementarias a éste”, que permitan un desarrollo equilibrado del territorio.

No deja de ser paradójico que Cantabria, Castilla y León y La Rioja pidan conectarse con la Y Vasca para acceder a Europa, una infraestructura que lleva cuatro décadas de retraso y “duerme el sueño de los justos” en su estación terminal de Burgos.

Según declaraciones del ministro Óscar Puente, la infraestructura de la Y Vasca “avanza a buen ritmo” pero no se compromete a una fecha de inauguración. ¿Para cuándo los trenes Madrid-Irún? “Quizá en el 2028” deslizó el ministro, sin comprometerse.

En ese mismo cajón del olvido se quedó para siempre el trazado del ferrocarril Santander-Mediterráneo, iniciado a principios del siglo XX (1908). Se excavó el Túnel de La Engaña -el más largo de España con 6.976 metros de longitud- y se pusieron en marcha algunos tramos, pero nunca llegó a completarse tras ordenarse la paralización de las obras en 1959.

Salomé Pradas reclama la finalización de los Corredores Mediterráneo y Cantábrico-Mediterráneo
Salomé Pradas reclama la finalización de los Corredores Mediterráneo y Cantábrico-Mediterráneo

La Comunitat Valenciana también reivindica

La consellera valenciana de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, Salomé Pradas, “se suma a la justa demanda de La Rioja, Castilla y León, Cantabria y Aragón, así como a la del tejido empresarial de las cuatro comunidades por donde transcurrirá esa infraestructura vital”.

La consellera ha explicado que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo constituye “una de las conexiones estratégicas que busca acercar los puertos de interés general de la Comunitat Valenciana con los puertos orientales del Cantábrico, a través de Zaragoza y que conectará a las comunidades que representan el 25% de nuestro PIB”.

No obstante, para Salomé Pradas “hay que ir más allá” y que por este Corredor “puedan circular trenes de viajeros a velocidades máximas de 200 kilómetros/hora, ya que, además de transportar bienes, también debe servir para acercar personas, porque no es de recibo que se tarde casi cinco horas en ir de Sagunto a Zaragoza”.

Sin embargo, este proyecto, -cuyo planteamiento data de finales del siglo XIX, pero que no se presentó hasta noviembre de 2009- acumula aún más retrasos que el Corredor Mediterráneo.

Por ello, la consellera ha reclamado “mayor compromiso por parte del Gobierno central”, porque esta infraestructura constituye “uno de los ejes transversales clave para conectar mediante una línea de altas prestaciones el Corredor Mediterráneo con el Corredor Atlántico”.

“El potencial del Corredor se visibiliza aún más con la futura ampliación del puerto de Valencia y la Plataforma Intermodal de Sagunto, que permitirá enviar y recibir, vía ferroviaria, todo tipo de mercancías”, asevera Salomé Pradas, quien también solicita la finalización de los Corredores Mediterráneo y Cantábrico.

Gonzalo Capellán señaló que La Rioja es una isla logística
Gonzalo Capellán señaló que La Rioja es una isla logística

Acuerdo para la incorporación a la red TEN-T Básica finalizada en el 2030

Al finalizar el encuentro, se firmó la Declaración por la competitividad y desarrollo del Corredor Cantábrico- Mediterráneo 2024, por parte de los presidentes de las organizaciones empresariales de La Rioja, Cantabria, Castilla y León, Aragón y la Comunidad Valenciana.

Un acuerdo en el que, entre otras cuestiones, se insta al Gobierno de España “a la modernización y el incremento de capacidad de transporte y prestaciones de mercancías y viajeros en la línea ferroviaria Sagunto-Teruel-Zaragoza-Logroño-Pamplona-Bilbao-Santander y para que la articulación de todo el conjunto del Corredor Cantábrico Mediterráneo se incorpore a la red TEN-T Básica con el compromiso de finalización en el año 2030”.

A su vez, la declaración aboga por la elaboración de “un Plan Nacional de Transporte del que derive un Plan de Infraestructura Ferroviaria 2025-2040, con un orden de prioridades y presupuesto y una programación temporal, adecuados y consensuados con todos los agentes en el que debe estar incluido, como un eje prioritario, el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, que se sumará a todos los demás corredores con los que se relaciona, que también habrá que considerar”.