Crece el 50% la exportación de chatarra en el puerto de Cartagena

El tráfico de chatarras de hierro es una de las mercancías con tendencia más que positiva en el puerto de Cartagena, con incrementos de casi el 50% en la primera mitad del año. Así, hasta la fecha, han movido más de 14.000 toneladas frente a las 9.300 del mismo periodo del año anterior.

A este incremento han contribuido de forma decisiva las escalas de los buques “MSM Dolores” –con bandera de Chipre-, consignado por Erhardt Mediterráneo y con Terminal Marítima Cartagena como estibador; y “Northwester”, abanderado en Vanuatu. Ambos han cargado  9.300 toneladas de chatarra que la empresa cartagenera Hermanos Inglés exporta a Turquía y Portugal.

Francisco Inglés, del Grupo Hnos. Inglés, ha indicado que “gracias al compromiso de la Autoridad Portuaria de Cartagena con empresas como la nuestra, durante el pasado año exportamos 36.000 toneladas de chatarra a varios países, principalmente a Turquía. Este año ya hemos superado esa cantidad y han salido de nuestra empresa más de 40.000 toneladas”.

El “MSM Dolores” a su paso por San Lúcar

Compromiso medioambiental

Para la presidenta de la APC, Yolanda Muñoz, es de la opinión que el crecimiento en este tipo de tráficos se debe “al repunte del consumo de acero en países como Turquía donde se está construyendo mucho. Compran chatarra para convertirla en acero”. Añadió que la posición estratégica de Cartagena y la competitividad que ofrece la Autoridad Portuaria “con sus tarifas y servicios, suponen una oportunidad para avanzar en nuevas líneas de negocio y una herramienta al servicio de las empresas regionales”.


La mayor parte de la exportación de chatarra que se realiza por el puerto de Cartagena procede del Grupo Inglés, grupo de empresas dedicadas al reciclaje de chatarras férricas y no férricas, ubicado en Pozo Estrecho. Además, cuenta con la certificación de las normas internacionales ISO 14001 de gestión ambiental, ISO 9001 de gestión de la calidad, así como ISO 45001 de prevención de riesgos laborales. En este sentido, Francisco Inglés indica que, tanto a su empresa como a la APC les une el compromiso ambiental, puesto que “cumplimos estrictamente con el protocolo que para este tipo de mercancías tiene establecido la Autoridad Portuaria para evitar la propagación del polvo y las partículas metálicas en suspensión”.

Cabe recordar que, recientemente se ha instalado dos estaciones medidoras de contaminantes en Escombreras con el fin de optimizar la eficiencia de las actividades portuarias, fomentar la sostenibilidad ambiental y disminuir el impacto de las operaciones. “Es necesario hacer compatible el movimiento de graneles sólidos con el mantenimiento de unos adecuados niveles de calidad del aire en el entorno, y estas estaciones son una herramienta muy útil ya que mide en tiempo real los niveles de emisión de partículas PM10 en la operativa con este tipo de tráficos, sirviendo de base para la toma de decisiones relacionadas con esta operativa”, según Yolanda Muñoz.

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