Cuatro jornadas analizarán la crisis del ferrocarril en la España vaciada

El ferrocarril en nuestro país vive la paradoja de un descenso en los tráficos, sobre todo en lo referido a mercancías, y el deseo insatisfecho de la denominada “España vaciada” para mantener los servicios, en algunos casos, o rehabilitar las circulaciones, en otros muchos.

Se analizarán casos en varias provincias como Ávila, Burgos, Cantabria, Cuenca, Granada, Salamanca, Soria y Teruel.

En este sentido, numerosas organizaciones ciudadanas promueven acciones de promoción. Es el caso de las jornadas en modo on-line y también presenciales, los próximos días 13 y 20 de diciembre y 10 y 17 de enero.

La organización parte de la plataforma por el Ferrocarril Madrid – Aranda – Burgos, que reivindica la rehabilitación de la línea 102, el “Tren Directo”, pero también contará con representantes de Teruel Existe para hablar de su batalla con la línea Zaragoza – Teruel – Sagunto; de Soria Ya para hablar de la ya cerrada línea Valladolid – Ariza; de la plataforma Variante de la Engaña que hablarán de la que une Burgos con Santander; de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de la zona de Pinares para abordar los problemas de la línea Madrid- Ávila; de la Agrupación de afectados en defensa del ferrocarril convencional Madrid- Cuenca- Valencia Pueblos con el Tren; de la asociación Cuenca Ahora que defiende esa misma línea; de la Asociación de Amigos del Ferrocarril comarca de Baza que lucha por la reapertura del tráfico en la línea entre Granada y Murcia; y del movimiento Tren Ruta de la Plata contra un cierre de línea entre Plasencia y Astorga que dura 38 años.

Los encuentros se van a llevar a cabo a partir de las 19 horas y en formato presencial en el centro de coworking Ribering, de Aranda de Duero, pero podrán seguirse en modo online, de forma gratuita, en este enlace.

Las jornadas pretenden ofrecer una visión real y de primera mano sobre cuál es el papel que tiene el ferrocarril como herramienta para evitar la despoblación y proponer soluciones de movilidad a través de la multimodalidad para pasajeros y mercancías. Critican las asociaciones proponentes la falta de inversión en el tren convencional frente al desarrollo de corredores europeos, que ha llevado al cierre de hasta 1.500 km de vías de ferrocarril, y la desconexión de regiones antes bien comunicadas.