El puerto de Barcelona transita hacia unos cruceros descarbonizados

El 22% de los cruceros que realizarán escala en la capital catalana este año estarán propulsados con gas natural licuado (GNL)

El sector de los cruceros es uno de los segmentos del ámbito marítimo que está llevando a cabo su transición a los combustibles verdes. Con la ambición de recortar las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero, las compañías de cruceros asumen cada vez más el reto de implementar una estrategia sólida para contribuir a las políticas medioambientales y ganas aceptación entre el público general. 

Durante la primera reunión del Consejo para la Sostenibilidad de los Cruceros del puerto de Barcelona, celebrada este mes de marzo, se expusieron los temas más candentes del sector, como el acuerdo del puerto de Barcelona con el sector para evitar el suministro de agua mientras dure la emergencia por sequía en Catalunya, las afectaciones del Emissions Trading System (EU ETS), la monitorización de los cruceristas, y la captación de talento para el sector. 

En el segmento que afecta estrictamente a las emisiones, en el mes de octubre del 2023 se cerró el muelle Barcelona Nord para alejar 340 escalas anuales de buques de las zonas urbanas, concretamente, 3 kilómetros más allá de donde estaba situado. Se trata de una acción que irá acompañada, en el 2026, del cierre de la terminal de cruceros Sud, aunque se prevén más actuaciones específicas para encaminar al recinto y al sector de los cruceros hacia la transición energética. 

Líneas estratégicas para la transición

El puerto de Barcelona lleva varios años preparándose para acoger el despliegue de combustibles limpios, reconocidos por el Pacto Verde Europeo y el paquete de medidas Fit for 55. Y el GNL es solamente un paso previo como combustible de transición hacia otros cuyo despliegue aún no está lo suficientemente extendido, como es el bioGNL, el metanol, el amoníaco, el hidrógeno o los biocombustibles. 

En el recinto barcelonés, el suministro de gas natural licuado en el 2023 tuvo un crecimiento geométrico y la dársena hizo 199 operaciones de bunkering, con un volumen que duplica el del 2021, el último año récord.

Los casi doscientos buques que se abastecieron de GNL en las instalaciones portuarias representan un 5,8% del total de unidades que se suministraron en el puerto de Barcelona, una cifra superior al 0,2% que lo hizo en el 2021. Según los datos del recinto catalán, en el 2023, un total de 618 buques que hicieron escala en el puerto de Barcelona estaban propulsados por GNL, un 7% del total, recortando en un 10% las emisiones de NOX (óxido de nitrógeno). 

En este sentido, el 20,4% de las escalas de cruceros en el puerto de Barcelona estaban propulsadas por GNL, mientras que en el caso de los ferries, este porcentaje superaba el 12,5%. No obstante, esta cifra tiene el objetivo de consolidarse para el 2024, y el 22% de los cruceros que realizarán escala en el recinto barcelonés este año funcionarán con gas natural licuado (GNL). 

Y es que el GNL es un combustible que permite eliminar el 100% de las emisiones de óxido de azufre (SOx) y las partículas en suspensión. Asimismo, es capaz de reducir en un 70% las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx), y hasta un 20% de las emisiones de CO2 en comparación con los combustibles tradicionales.

Y no es solo una apuesta por el GNL, sino también por electrificar los muelles de Barcelona. En esta línea, la futura terminal de cruceros de MSC, que se ubicará en el muelle Adossat, tendrá una instalación de Onshore Power Supply (OPS). Este sistema permitirá suministrar electricidad a los cruceros que estén atracados de forma que puedan parar sus motores y reducir las emisiones. 

Así pues, son varias las líneas estratégicas del puerto de Barcelona encaminadas a fomentar la transición energética, no solamente del transporte marítimo en general, sino también en el sector de los cruceros. Son pasos de vital importancia dada la celeridad con la que avanza el calentamiento global y los efectos en una zona como Catalunya, que se enfrenta actualmente a la peor sequía jamás registrada en la zona.