Castellón, la región por descubrir para la industria de cruceros

12 escalas de cruceros confirmadas para los próximos 2 años

Con cerca de 180.000 habitantes, Castellón de la Plana es una ciudad enérgica y llena de vida, con múltiples rincones, calles y plazas que todavía están por descubrir.

Entre sus principales encantos, un cuidado casco histórico, totalmente peatonalizado, en el que monumentos históricos convergen y conviven con comercios tradicionales y con terrazas repletas de gente. Bares y restaurantes en los que sus habitantes, visitantes ocasionales y turistas degustan las mejores tapas de la rica gastronomía castellonense, incluida su famosa paella.

En su fastuosa Plaza Mayor se concentra un destacado conjunto monumental, con el Palacio Municipal frente a la Concatedral de Santa María, y con el Mercado Central frente a la torre campanario “El Fadrí”. 

En las inmediaciones de la Plaza Mayor también podemos encontrar  otros puntos de interés. Entre otros, el Paseo de Ribalta, cuyo parque conserva una extensa variedad de especies vegetales, o el extraordinario Casino Antiguo, sin duda uno de los patrimonios culturales de la ciudad.

El puerto de Castellón ha cerrado, hasta el momento, un total de 12 escalas de cruceros para los próximos dos años. La Autoridad Portuaria de Castellón (APC) se encarga de que los pasajeros se sientan bien acogidos a su llegada al puerto, recibiéndolos con una moqueta azul y una carpa de 25 metros lineales.

En estas instalaciones, los visitantes pueden acceder a planos de la ciudad, a informadores turísticos, recibiendo además un obsequio por parte del Ayuntamiento de Castellón en forma de producto local.

Para los cruceristas que no opten por excursiones organizadas, el Ayuntamiento de Castellón pone a su disposición un autobús lanzadera gratuito para salir del recinto portuario y llegar lo más rápido posible a la ciudad.

El puerto de Castellón -ubicado en el Grao a 4 kilómetros de la capital de la Plana- cuenta con toda la infraestructura para acoger este tipo de tráficos. En concreto, dispone de varios muelles, siendo el Muelle Prolongación del Dique Sur el destinado a la operativa de cruceros.

El muelle cuenta con un calado de 16 metros y con una longitud de 350 metros, además de 6.340 metros cuadrados de aparcamiento para autobuses. Conecta con una zona urbana a través de una carretera, y al salir de los terrenos portuarios, un túnel facilita la movilidad a los puntos de interés más relevantes de la provincia.

De manera adicional, el Muelle de Levante de la dársena interior permite el acceso a los cruceristas de la zona lúdica del distrito marítimo de la ciudad, y ello, sin necesidad de medios de transporte alternativos.

En el ámbito internacional, el puerto de Castellón forma parte de la asociación internacional MedCruise, de CLIA Spain y ya en el marco más local, la propia APC ha impulsado la entidad Castellón Cruise Club.

La orografía de Castellón es uno de los atractivos más apreciados para la práctica de deportes como el ciclismo

Castellón, entre las rutas más transitadas del Mediterráneo

La ubicación de Castellón le confiere un valor estratégico no solo en la exportación de naranjas o azulejo fabricado en la provincia, sino también desde el punto de vista crucerista. A 75 kilómetros al Norte de Valencia, se sitúa entre las rutas más transitadas en España y en el Mediterráneo y a pocas horas de navegación de Mallorca y Barcelona.

Castellón puede así posicionarse como puerto boutique para cruceros, con inicio o final en Barcelona y Palma de Mallorca, o también para cruceros de posicionamiento que recorren todo el Levante español. 

Castellón es un destino que encaja para las navieras, atraídas por ofrecer enclaves diferenciados y nuevos puertos con una oferta turística particular.

La combinación entre el mar y la montaña es uno de los potenciales y atractivos de la provincia. Castellón es el contraste entre su interior y su costa mediterránea, entre la montañosa Morella y la mediterránea Peñíscola.

Peñíscola es precisamente uno de los pueblos más pintorescos de la Comunidad Valenciana. Una península amurallada se alza tras los cinco kilómetros de Playa Norte, en el que reina un fabuloso castillo en lo alto rodeado de casas blancas. 

Fue el Papa Luna (Benedicto XIII) quien eligió a este castillo, allá por el año 1411, como su sede papal, dando su nombre a esta sensacional construcción. 

Peñíscola es, probablemente, la mejor excursión para una escala de cruceros en Castellón. Sus calles, que se prestan a callejear, y sus encantos, convierten a esta localidad costera en un destino especial para el crucerista. 

Además, también se pueden visitar otras singularidades, como el faro de Peñíscola; el Museo de la Mar, un espacio que gira en torno a la historia, la pesca y la fauna marina; o el Museo de la Magia, con un recorrido histórico y sorprendente a través de este arte enigmático.

Morella o Vilafamés, las maravillas del interior

Si la provincia de Castellón cuenta con lugares espectaculares en la costa, también los hay en su interior montañoso. A tan solo 25 kilómetros de la ciudad de Castellón se encuentra, en lo alto de un cerro, Vilafamés, en el que destaca un casco antiguo con calles sinuosas que nos transporta  a sus orígenes más árabes. 

La llamativa Roca Grossa, una piedra gigante situada en su calle principal,  atrae la atención de los más curiosos por su magnitud y emplazamiento. En lo más alto de la localidad también hay, como en tantos otros pueblos de la provincia, un castillo -declarado Bien de Interés Cultural en el 2005- en el que se pueden encontrar una de las pinturas rupestres más interesantes de la Comunidad Valenciana.

Otro de los pueblos -quizá el más conocido del interior de la provincia- se localiza en Els Ports. Hablamos de Morella, precisamente la capital de esta comarca, situada a 1.000 metros de altura sobre el mar y declarada conjunto histórico-artístico.

La localidad se ubica en lo alto de un cerro, estando defendida por 8 kilómetros de murallas con hasta 15 torres y 5 puertas. En la cúspide se alza un castillo por el que pasaron personajes tan emblemáticos como el Cid Campeador, quien derrotó en este castillo al Rey Sancho Ramírez en 1084.

Morella también alberga la Basílica Arciprestal Santa María la Mayor, una auténtica joya arquitectónica del gótico religioso, con una fachada de dos puertas -la de los Apóstoles y la de las Vírgenes- que tienen un especial interés escultórico.

En la imagen Morella, una de las joyas del interior de Castellón (Foto: Ayuntamiento de Morella)

La segunda provincia más montañosa de España alberga también el río subterráneo más largo de Europa

Una de las características más sorprendentes de la provincia de Castellón, especialmente su interior, es su carácter montañoso. De hecho, se trata de la segunda provincia más montañosa de toda España, una de las razones por las que existen un buen número de pinturas rupestres que se incluyeron en el Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998.

Parte de ellas se pueden conocer de primera mano en el Museo de Valltorta, cercano al barranco con el mismo nombre, que cuenta con una sala en la que se reproduce a tamaño real la Cova de Cavalls,  en la que se aprecian escenas de caza de ciervos.

Otro de los reclamos de Castellón son las Coves de Sant Josep, situadas en el municipio de la Vall de Uxó, el río subterráneo más largo de toda Europa que puede ser recorrido por los visitantes a través de barcas.

Pero la provincia de Castellón es mucho más: las Islas Columbretes, situadas a menos de 30 millas náuticas y de origen volcánico, el parque natural del Desierto de las Palmas, la Sierra de Espadán o el también parque natural de Serra d’Irta son algunos de los ejemplos.

En definitiva, Castellón ofrece una inmejorable oferta, combinando una naturaleza diversa y un clima mediterráneo con más de 300 días de sol año. Una climatología que permite la práctica de deportes al aire libre como el golf, los deportes acuáticos, la bicicleta de montaña o el kayak, entre otros.

Su arte rupestre, sus castillos y su arquitectura medieval ejemplifican la herencia milenaria de la región, y a todo ello, hay que añadirle una rica gastronomía, entre la que además de su paella, se pueden degustar una gran variedad de pescados y mariscos de calidad, como los langostinos de Vinaròs.