Hay que desarrollar una formación adecuada para crear talento en el sector logístico

Todos los colectivos que participamos de la logística y el comercio debemos sumar esfuerzos para lograr que nuestro sector sea interesante para las nuevas generaciones. Pero eso sí, hay que poder asegurarles que los empleos van a ser dignos y bien remunerados.

El sector de la logística es un sector generador de muchos y variados tipos de empleo, por desarrollar su actividad en los ámbitos marítimo, terrestre, aéreo, de almacenaje, etc. Además, está en permanente adaptación, tanto a los convulsos escenarios del comercio internacional como a las nuevas tecnologías que permiten ejercer un mejor control sobre las cadenas de suministro.

Por estas y otras razones, el sector necesita encontrar diferentes perfiles profesionales, con los conocimientos y capacidades adecuadas para dar respuesta a esas necesidades que tienen todos los eslabones de la cadena logística, y más teniendo en cuenta que han aparecido nuevos perfiles, especialmente ligados a la innovación y a las nuevas tecnologías aplicadas al sector (análisis de datos, digitalización de procesos, ingeniería, inteligencia artificial, automatización, robótica, etc.). Sin ir más lejos, se está produciendo una explosión de startups, también en logística, que están cubriendo con tecnología e innovación algunos vacíos, carencias o problemas que tenemos en las cadenas de suministro. 

Pero esta realidad de necesidad de perfiles profesionales es desconocida fuera del propio sector. Es decir, a cualquier persona ajena a nuestra actividad se le escapa que existen todos estos tipos de trabajos porque, generalmente la palabra “logística” la asocian con transporte y movimiento de paquetes o contenedores.

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Combatir ese desconocimiento de perfiles y puestos de trabajo es lo que tenemos que conseguir cambiar. Y todos los colectivos que participamos de la logística y el comercio debemos sumar esfuerzos para lograr que nuestro sector sea interesante para las nuevas generaciones. Pero eso sí, hay que poder asegurarles que los empleos van a ser dignos y bien remunerados, aunque, en contrapartida, también se les va a exigir trabajo, esfuerzo y, por supuesto, formación continua.

Quizás debamos hacer una mayor y mejor promoción de lo que representa nuestro sector que, en definitiva, es el que hace posible que todos los bienes estén a disposición de ser consumidos por la sociedad, a pesar de los vaivenes del comercio internacional y de las pandemias y los conflictos bélicos que van surgiendo, uno detrás de otro.

Si a los jóvenes les gustan las nuevas tecnologías y los retos –a la gran mayoría parece que sí– hay que saber aprovecharlo y mandarles el mensaje que necesitamos su talento y su creatividad para formular cadenas logísticas más ágiles y seguras. Además, debemos poder asegurarles que tendrán futuro y que su esfuerzo va a ser recompensado, en el sentido que podrán ir mejorando y cumpliendo con sus aspiraciones profesionales.

Este trabajo lo podemos hacer desde el propio sector, aunque estaría muy bien contar con el apoyo de la administración pública, dado que ella tiene los medios para comunicarse con un amplio público de todas las edades y promocionar por distintos canales las oportunidades de trabajo que tiene el sector de la logística.

El relevo generacional es inevitable aquí y en cualquier otro sector y, sin duda, las nuevas generaciones es muy posible que tengan un mayor emprendimiento e imaginación que nosotros. Si, además, les ofrecemos una buena formación, estaremos en el buen camino para conseguir crear y atraer talento.

El relevo generacional es inevitable aquí y en cualquier otro sector y, sin duda, las nuevas generaciones es muy posible que tengan un mayor emprendimiento e imaginación que nosotros. Si, además, les ofrecemos una buena formación, estaremos en el buen camino para conseguir crear y atraer talento, una parte del cual se asentará en nuestra experiencia y en nuestro conocimiento.

Ligado a lo anterior, creo que estaremos de acuerdo en que la transformación del sector logístico hacia la digitalización y la automatización tiene que ir de la mano entre los que se dedican a formar y las empresas, que son las que necesitan cubrir ciertos perfiles profesionales que presentan un alto grado de tecnificación.

Pero antes de alcanzar ese grado de tecnificación, hay que pasar por unos estudios obligatorios, en los que los centros de formación ya pueden empezar a orientar a los jóvenes hacia el sector logístico o, al menos, explicarles que se trata de una actividad con muchos matices, perfiles y ámbitos. En este aspecto, las empresas deberíamos estar más cerca de los centros de formación, pero ya disponemos de una herramienta que sabemos que da buenos resultados:  la FP Dual. Se trata de una modalidad positiva para ambas partes porque los alumnos aprenden una teoría que pueden poner en práctica y, además, están remunerados, mientras que las empresas pueden encontrar a profesionales que van a ser indispensables para la logística del futuro.

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La transformación digital del sector logístico ya ha llegado, aunque en algunas parcelas logísticas va con retraso. En este contexto, la formación profesional y la FP Dual, con el apoyo y la colaboración de las empresas, van a ser indispensables para instruir a las generaciones futuras en el manejo de las operaciones logísticas. No olvidemos que debemos estar bien preparados y formados para tomar decisiones y reaccionar ante imprevistos, como las pandemias, los accidentes marítimos, las guerras, los conflictos comerciales, etc. Los períodos de crisis o estrés internacional siempre van a estar ahí y debemos estar capacitados para irlos capeando de la mejor manera posible.

Todos estos elementos, que ya forman parte de nuestro día a día cotidiano, tienen que estar contemplados en los programas de formación de cualquier escuela, entidad o centro vinculado a la logística. Me consta que muchos de ellos ya han ampliado su oferta formativa y han introducido en sus programas materias o asignaturas relacionadas con esos problemas y, por supuesto, con las competencias tecnológicas.

Las empresas deberíamos participar más en la definición de los contenidos y los programas de aquellos grados relacionados con la logística, el transporte y el comercio internacional, y poder seguir contando con el apoyo de la Administración pública como canal de comunicación entre los centros y las organizaciones empresariales del sector logístico.

Entre todos tenemos que conseguir que el perfil del profesional logístico del presente y del futuro tenga distintas habilidades; desde la adaptación al cambio constante y la capacidad de lidiar con incidencias e imprevistos, hasta la polivalencia para desarrollar diferentes tareas y con conocimientos en diferentes materias, además de contar con competencias digitales.

Evidentemente, estas capacidades y aptitudes deben estar bien remuneradas y hay que ofrecer al futuro profesional unas condiciones de trabajo flexibles. Sólo así conseguiremos atraer talento a un sector, el logístico, que ha sido, es y continuará siendo crucial para el funcionamiento de un mundo que, quizás, se ha globalizado demasiado.