El 11 de junio del 2024 marcó un día histórico para el Port de Tarragona, con la celebración de dos eventos fundamentales que refuerzan su posición como uno de los principales puertos del Mediterráneo en el sector de cruceros. Por un lado, se inauguró la 64ª edición de la Asamblea de MedCruise, y, por otro, se inauguró oficialmente la nueva terminal de cruceros en el Moll de Balears. Ambos hitos fueron cuidadosamente planificados para coincidir en la misma fecha, subrayando el compromiso del Port de Tarragona con la modernización y el desarrollo turístico sostenible de la región.
La 64ª edición de MedCruise
La Asamblea de MedCruise, que reúne a los actores más importantes del sector de cruceros, como navieras, agentes portuarios y empresas turísticas, tuvo lugar del 11 al 14 de junio del 2024. La asamblea de este año, coorganizada por el Port de Tarragona, destacó por su récord de participación, con la presencia de 21 navieras, 24 agentes de 18 compañías de cruceros y 13 medios de comunicación especializados. Estos números no solo consolidan la relevancia del evento, sino también la del Port de Tarragona como un punto de referencia clave para el turismo de cruceros en el Mediterráneo.
Inauguración de la nueva terminal de cruceros
Tras la presentación de MedCruise, los asistentes se trasladaron al muelle de Balears para presenciar la esperada inauguración de la nueva terminal de cruceros de Tarragona Cruise Port. Esta terminal representa un paso decisivo en la estrategia del puerto para mejorar su oferta turística y logística, consolidándose como un destino atractivo tanto para pasajeros como para las compañías de cruceros.
La nueva terminal, ubicada en el muelle de Balears, es una obra significativa que ha supuesto una inversión de 30 millones de euros por parte de la Autoridad Portuaria de Tarragona (APT). El proyecto, que se completó en 18 meses entre el 2020 y el 2021, incluye una línea de atraque de 759 metros y una amplia explanada de 40.000 m². Esta infraestructura no solo mejora la capacidad del puerto para recibir grandes embarcaciones, sino que también optimiza las operativas de embarque y desembarque, garantizando un servicio eficiente y cómodo.
El interior de la terminal ha sido concebido con un diseño modular y flexible, lo que permite adaptar los espacios a las necesidades de cada temporada o evento. La terminal cuenta con zonas de control y aduanas, áreas de espera cómodas con bancos y servicios básicos, una cafetería, una tienda de regalos y un punto de información turística. Este enfoque garantiza una experiencia fluida y placentera para los pasajeros desde su llegada al puerto.
Global Ports Holding gestiona la nueva terminal de cruceros del Port de Tarragona. La empresa ha realizado una inversión de 5,5 millones de euros para su desarrollo y cuenta con una concesión para operar las instalaciones durante los próximos 12 años.



Sostenibilidad y eficiencia energética
El compromiso del Port de Tarragona con la sostenibilidad es uno de los pilares de este nuevo proyecto. La nueva terminal de cruceros está diseñada bajo estrictos criterios de ecoeficiencia y respeto medioambiental. Un ejemplo de esto es la construcción modular off-site, realizada en Almería y posteriormente transportada y ensamblada en el muelle de Balears, que ha permitido reducir en un 60% las emisiones de CO2 durante su construcción. Además, se estima que las operaciones futuras de la terminal lograrán reducir el consumo energético en un 30% y minimizar el uso de agua y otros recursos naturales.
De cara al futuro, el Port de Tarragona también ha anunciado que, para el 2026, la nueva terminal contará con sistemas de OPS (Onshore Power Supply), lo que permitirá a los cruceros atracados conectarse a la red eléctrica del puerto, reduciendo aún más las emisiones de CO2 y contribuyendo a un turismo más responsable y sostenible.
Evolución de los cruceros en Tarragona
El Port de Tarragona se ha consolidado como una puerta clave hacia la Costa Daurada, una región rica en patrimonio histórico, desde la Tarraco romana, Patrimonio de la Humanidad, hasta el modernismo y los paisajes del Delta de l’Ebre. A pesar de su atractivo, hace solo una década el reto era posicionarla como destino para el turismo de cruceros. En el 2013, el puerto lideró la creación de la Mesa Institucional de Cruceros, involucrando a varias entidades del territorio para desarrollar de manera conjunta una estrategia que impulsara este sector.
Gracias a esta colaboración, el turismo de cruceros en Tarragona ha crecido de manera sostenida, solo interrumpida por la pandemia en el 2020. La recuperación ha sido notable, y en el 2023 se registraron 57 escalas y 115.022 pasajeros, un aumento del 80% respecto al año anterior. Para la temporada 2024, se espera alcanzar 60 escalas y recibir a unos 122.000 cruceristas, acercándose a las cifras récord del 2019 que cerró con más de 128.000 pasajeros.





