Digitalización sectorial: del ordenador personal al Metaverso

Eduard Rodés

Director de la Escola Europea - Intermodal Transport

Los centros de formación necesitan disponer de simuladores para facilitar la formación inicial y la formación permanente de las personas que tienen que utilizar este tipo de equipos. La Escola Europea participa en el proyecto europeo Techlog que, entre otras cosas, desarrolla simuladores de grúas pórtico y de camión

Hoy es difícil distinguir lo que es real y la realidad virtual. Posiblemente has visto personas hablando con toda naturalidad que en realidad son imágenes que se han generado mediante programas de ordenador que logran que el espectador crea que se trata de algo real.  Es posible que hayamos hablado o chateado con un chatbot de atención al cliente sin saberlo. Alan Tuning desarrolló en 1950 una prueba consistente en mantener una conversación entre una persona y una computadora, pero sin saber quién de los dos es realmente una máquina. El objetivo de este experimento es determinar si la inteligencia artificial puede imitar las respuestas humanas. Por ello, el humano hace preguntas tanto a la otra persona como al chatbot y si no puede identificar si alguno de los dos sujetos es o no una máquina, la computadora pasa con éxito la prueba de Turing. 

En el mundo de los valores bursátiles la High Frequency Trading (HFT), o comercio de alta frecuencia, ha tomado el mundo de las finanzas. Esta tecnología ha revolucionado el mundo del comercio de las acciones, ha dejado en el paro a miles de traders y brokers, ha suplantado a los gurús de la economía por algoritmos que intentan predecir el futuro y ha convertido la guerra financiera por hacerse con el mejor trozo del pastel en una carrera tecnológica. 

La Escola Europea está desarro­llando la plataforma portvir­tuallab.com que permite la configuración de cadenas logísticas puerta a puerta

Estos ejemplos nos sirven para ver que el mundo que conocemos se transforma muy deprisa y que cada vez más las operaciones se hacen mediante una mezcla de transacción humana y ordenador. Es la transición digital en la que gobiernos y patronales se han implicado y comprometido mediante programas específicos y ayudas. 

Parte de las ayudas se centran en la formación de las personas que trabajan en el sector, y en nuestro caso en el de la logística y el transporte.  Esto se concreta en varios grupos. Por un lado, el de la formación de aquellos que conducen elementos de transporte como pueden ser camiones, buques, locomotoras, tugmasters, grúas en sus diferentes modalidades, carretillas y otra maquinaria portuaria.  En este campo el desarrollo de herramientas de aprendizaje basadas en simuladores ha sido enorme. La posibilidad de entrenar a los operadores en un simulador supone un ahorro muy importante de tiempo y una disminución total del riesgo, tanto para la persona como para los equipos. En el sector marítimo hace muchos años que se utilizan y en la Facultat de Nàutica de Barcelona los simuladores son un elemento fundamental para la formación.

Algo parecido está sucediendo con los simuladores de camión. Desde el año 2021 las prácticas obligatorias que los conductores profesionales han de realizar para obtener su certificado CAP ya se pueden realizar utilizando simuladores homologados (Real Decreto 284/2021). Es evidente que se producen unos ahorros importantes asociados al mantenimiento de los equipos, no contaminación, facilidad de repetir las operaciones hasta adquirir las competencias objetivo, obtención de informes de valoración que permiten detectar áreas de mejora, simulación de situaciones de riesgo que no representan un peligro entre otras.

El mundo de la simulación se convierte en el facilitador de los procesos de digitalización permitiendo igualmente la posibilidad de hacer ejercicios de simulación que permiten encontrar elementos de mejora. Con el desarrollo del simulador aprenden los alumnos, aprenden las empresas y aprenden los desarrolladores de programas.

Es en este sentido que los centros de formación necesitan disponer de estos simuladores para facilitar la formación inicial y la formación permanente de las personas que tienen que utilizar este tipo de equipos. La Escola Europea participa en el proyecto europeo Techlog que, entre otras cosas, desarrolla simuladores de grúas pórtico y de camión.

Otro grupo es el que gestiona los flujos documentales vinculados a las operaciones de logística y transporte que pasan por los puertos. En este caso el desarrollo de simuladores no ha sido tan evidente y la formación se ha realizado tradicionalmente en la modalidad “training on the job” o aprende mientras trabajas. Esto ha empezado a cambiar con la aparición de plataformas de empresas simuladas que permiten a los alumnos efectuar transacciones en el mundo virtual. En el campo de la gestión administrativa funciona con mucho éxito desde hace años una red internacional de empresas simuladas bajo el programa seFes que en España gestiona la Fundació InForm. Con la aplicación se pueden simular tarjetas de crédito, servicios de personal y la seguridad social, clientes, proveedores y una gran variedad de operaciones relacionadas.

En el campo de las comunidades logístico-portuarias la Escola Europea está desarrollando la plataforma portvirtuallab.com que actualmente permite la configuración de cadenas logísticas internacionales puerta a puerta utilizando transporte intermodal y adaptado a diferentes tipologías de mercancías.  La plataforma seguirá desarrollándose para incluir los perfiles del resto de operadores del sector. En la actualidad centros de formación de siete países distintos trabajan con esta herramienta y está previsto que en breve se incorporen otras universidades. 

El mundo que conoce­mos se transforma muy depri­sa y cada vez más las ope­raciones se hacen mediante una mezcla de transacción hu­mana y ordenador

Una de las claves de éxito es el realismo, que genera una experiencia más divertida, clara y educativa. Los resultados obtenidos en varias investigaciones indican una mayor aceptación de la simulación en contraste con otros métodos de aprendizaje por parte de los alumnos, porque se puede: conocer los resultados de las decisiones tomadas, competir con otros grupos de participantes, interactuar entre los miembros del grupo para discutir las decisiones a tomar. La penetración de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en el proceso de formación se ha caracterizado por su fertilidad y vertiginosidad, trayendo consigo que el plazo de obsolescencia de los resultados introducidos sea cada vez menor. El proceso docente – educativo de las diferentes disciplinas que conforman las carreras universitarias, particularmente lo referido a la asimilación de contenidos, ha recibido el influjo de las TIC y de lo que se trata ahora es de perfeccionarlo cada día más (Esquembre, 2004).1

El mundo de la simulación se convierte en el facilitador de los procesos de digitalización permitiendo igualmente la posibilidad de hacer ejercicios de simulación que permiten encontrar elementos de mejora. Con el desarrollo del simulador aprenden los alumnos, aprenden las empresas y aprenden los desarrolladores de programas. Esta realidad es la que nos ha de ayudar en la transición digital que ya todos sabemos que supondrá una forma distinta de hacer las cosas, y yo creo que para mejor. No deberá sorprendernos que en poco tiempo la simulación se realice en un mundo virtual al estilo de lo que desarrolla Facebook con el producto Meta. Seguro que en poco tiempo tendremos operadores logísticos virtuales para el mundo virtual. 

Empresas, centros de formación, desarrolladores de programas y simuladores deberán ir cada vez mas de la mano para ir perfeccionando estas herramientas y para adaptarlas a un sector que cambiará de forma vertiginosa en los próximos años.

1 Rodríguez Pizarro, G. G. (2015). Tesis. Recuperado a partir de
http://repositorio.ug.edu.ec/handle/redug/10729