Ejercicio de seguridad medioambiental en el puerto de Bilbao

La seguridad “nunca hay que darla por sentada”, según ha explicado la secretaria general de Transportes y Movilidad Urbana, María José Rallo del Olmo, quien ha participado este miércoles en el acto de presentación del ejercicio nacional de salvamento y lucha contra la contaminación marina denominado PolEx 22 (Pollution Exercise), en el puerto de Bilbao.

Jose Luis García Lena, Denis Itxaso Gonzalez, Maria Jose Rallo, Benito Nunez y Ricardo Barkala.
José Luis García Lena, director de Sasemar; Denis Itxaso González, delegado del Gobierno del País Vasco; María José Rallo, secretaria general de Transportes y Movilidad; Benito Núñez, director general de la Marina Mercante, y Ricardo Barkala, presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao.

Ricardo Barkala: “El puerto de Bilbao está más que preparado ante emergencias”

Así, las aguas del Abra vizcaíno, han sido testigos de un simulacro a gran escala organizado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) a través de la Dirección General de la Marina Mercante, y Salvamento Marítimo con el objetivo de poner a prueba la capacidad de coordinación de medios y la gestión de la crisis ante una posible emergencia real, como establece el Sistema Nacional de Respuesta ante Contaminaciones Marinas. En el ejercicio ha participado un amplio operativo de medios marítimos y aéreos de Sasemar, al que se han sumado medios de la Guardia Civil, la Ertzaintza, Cruz Roja y Vigilancia Aduanera.

Última barrera de defensa

En la presentación del ejercicio, además de María José Rallo, participaron Ricardo Barkala, presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao; José Luis García Lena, Director de Sasemar; y Benito Núñez Quintanilla, director general de la Marina Mercante. El lugar elegido fue la terminal de cruceros del puerto de Bilbao, Olatua, desde donde se pudieron seguir las actividades correspondientes a simulacro.

Desarrollo del acto
Desarrollo del acto.

Maria José Rallo: “La seguridad nunca hay que darla por sentada”

Ricardo Barkala dio la bienvenida al evento indicando que “este es el simulacro anual más grande” de los que se realizan en la dársena vizcaína, que también se ejercita tres veces por año en un simulacro de “grado medio” y un ejercicio mensual de coordinación. Recordó que, en estas fechas se conmemora el 20 aniversario de la tragedia del petrolero “Prestige” y aseveró que el puerto de Bilbao está “más que preparado” para hacer frente a este tipo de incidencias. Así recordó la excelente labor de salvamento realizada con el naufragio del buque “Modern Express”, allá por el 2016.

Benito Núñez: “Ensayamos un escenario que esperamos nunca se produzca”

José Luis García Lena dijo que estos ejercicios suponen una práctica para la coordinación ante emergencias con el fin de asegurar la vida humana en la mar, pero también la protección de los bienes y del medio ambiente ante la posibilidad de contaminación marítima.

Andima Ormaetxe, Benito Núñez, María José Rallo y Ricardo Barkala
Andima Ormaetxe, Benito Núñez, María José Rallo y Ricardo Barkala.

Por su parte, Benito Núñez dijo que “hoy ensayamos el último escenario de un suceso” que todos los días de año trabajamos para evitar que se produzca. También mencionó el desgraciado incidente del “Prestige” para decir que “la prevención funciona” y que de los 8 vertidos contabilizados en el 2000 se ha pasado a “uno o ninguno” en esta década. Esto se debe a las medidas adoptadas como la retirada de los petroleros monocasco, el incremento de las inspecciones a los graneleros, la fiscalización de las actividades de las Sociedades de Clasificación y el control de buques extranjeros en puertos europeos.

Finalizó el turno de presentaciones María José Rallo afirmando que “la seguridad nunca hay que darla por sentada” y por ellos “nos hemos dotado de una serie de modernos medios. Pero “debemos testar su funcionamiento y coordinación” para detectar “puntos débiles en la cadena de salvamento.

Autoridades presentes en el acto
Autoridades presentes en el acto.

La secretaria general de Transportes y Movilidad Urbana ha destacado la importancia de que se lleven a cabo este tipo de “entrenamientos” que, sin duda, hacen posibles respuestas más eficaces cuando se producen emergencias reales relacionadas con el rescate de vidas humanas o con la lucha contra la contaminación provocada por buques en el mar.

A su modo de ver, se trata de promocionar la colaboración para “conseguir la excelencia” en la prestación de recursos públicos, basada en las habilidades personales. De ahí su insistencia en la mejora de la formación y en los medios puestos a disposición.

Por tierra, mar y aire

El ejercicio ha consistido en simular la colisión entre un buque de carga general con destino a Bilbao y un pesquero, un incidente que ha provocado un vertido de unas 70 toneladas de fueloil al mar en la primera media hora y también ha generado un herido entre la tripulación del pesquero.

Todo el simulacro se ha podido ver en directo desde la terminal de cruceros de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Olatua, ante la presencia de autoridades y representantes de los organismos nacionales, autonómicos y locales que, de forma regular, participan en las emergencias marítimas que se producen en el País Vasco.

Despliegue de medios durante el simulacro
Despliegue de medios durante el simulacro.

Durante el ejercicio se ha procedido a extender una barrera anticontaminación desde el remolcador de salvamento “María de Maetzu”, con la asistencia de la embarcación “Salvamar “Alcyone” y medios aéreos han evacuado a tierra al herido. Asimismo, el gabinete de crisis ha activado el Plan Marítimo Nacional en situación 2 de emergencia.

Este no es el único ejercicio que se lleva a cabo a lo largo del año. En lo que va del 2022 se han realizado en las costas españolas un total de 12 simulacros de lucha contra la contaminación marina y más de 350 relacionados con emergencias medioambientales.

El objetivo de este tipo de simulacros es, sobre todo, mejorar la coordinación y la gestión de la crisis entre todos los organismos que participan en las emergencias marinas y comprobar que se mantienen los estándares de seguridad, así como verificar el grado de adiestramiento del personal implicado en el suceso.

El desarrollo de los simulacros supone un campo de pruebas idóneo a la hora de detectar posibles errores en la coordinación, en los operativos utilizados o en las decisiones que se adoptan durante la emergencia. Por ello, se considera esencial por parte de las autoridades marítimas españolas para mejorar la capacitación de las tripulaciones, evaluar la capacidad de respuesta y coordinación ante distintas emergencias y para que los operativos se familiaricen con las técnicas utilizadas para afrontar de la mejor manera posible episodios reales.