El 68,4% de la industria catalana se declara afectada por el conflicto en Oriente Medio

El 60% de los establecimientos industriales ya sufre las consecuencias de la guerra y otro 8,4% prevé verse perjudicado en los próximos meses

Mientras que las negociaciones para que termine la guerra entre EE UU e Irán parecen un túnel en el que no se vislumbra luz a su final, el 68,4% del sector industrial de Catalunya se declara afectado por el conflicto de Oriente Medio, según una encuesta del Institut d’Estadística de Catalunya y la Cambra de Comerç de Barcelona.

Con el precio del combustible por las nubes esta semana en las gasolineras por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el conflicto de Oriente Medio, con un papel clave de Israel -merece la pena recordar-, va dejando su huella en las exportaciones catalanas, aunque todavía resisten. En el mes de mayo el valor de les ventas al exterior de Catalunya fue de 9.086,8 millones de euros, dato que representa un aumento interanual del 1,9%.

Sin embargo, en el puerto de Barcelona sí que estaría sufriendo el conflicto de pleno: las exportaciones de contenedores se contrajeron un 10% en el primer semestre, motivado por la caída de la alfalfa (-55%) y el desplome del 70% en las exportaciones dirigidas al Golfo Pérsico.

Asimismo, el puerto de la capital catalana habría reducido un 12% el número de contenedores que se envían a Estados Unidos, también en enero-junio,  como consecuencia de los aranceles de Trump.

El 48,8% de los establecimientos empresariales de Catalunya declaran que el conflicto en Oriente Medio afecta la marcha de su negocio

Volviendo a la encuesta de clima empresarial, en el segundo trimestre del 2026, el 48,8% de los establecimientos empresariales de Catalunya declaran que el conflicto en Oriente Medio afecta la marcha de su negocio (al 40,0% ya les ha afectado y al 8,8% les afectará próximamente), según el Institut d’Estadística de Catalunya y la Cambra de Comerç de Barcelona. Siguiendo con el mencionado sector de la industria, el 60,0% de los establecimientos se declaran afectados por este conflicto y el 8,4% prevén que les afecte, seguido del comercio (50,5% de afectación actual y 12,0% de futura). En el otro extremo, el sector que aglutina el resto de servicios es el menos afectado por este conflicto, ya que presenta el porcentaje más elevado de establecimientos sin afectación actual o futura (66,6%).

Prácticamente la mitad de los establecimientos afectados por el conflicto consideran que la demanda ha disminuido o disminuirá (49,8%), y los sectores que declaran una mayor disminución son la industria y el comercio (54,1% y 54,0%, respectivamente). Solo el 3,7% de los establecimientos declaran un aumento de la demanda, porcentaje que se eleva hasta el 8,2% en el caso de la hostelería. En cambio, el 46,5% de los establecimientos afectados no prevén ningún impacto significativo en la demanda.

Casi 9 de cada 10 establecimientos que declaran una afectación en su negocio por el conflicto han visto incrementado el precio de las compras de bienes o servicios (materias primas, productos intermedios, mercancías o suministros) (86,5%) y el 48,4% manifiestan paradas o retrasos en el aprovisionamiento de bienes o servicios. Los establecimientos del sector de la hostelería son los menos afectados por las interrupciones o retrasos en los aprovisionamientos (32,5%).

De los establecimientos afectados por el encarecimiento de bienes o servicios, más del 70% han visto incrementado el precio de las compras en un 10% como máximo: un 29,9% de establecimientos hasta un 5% y un 42,3%, entre el 5% y el 10%. Por otra parte, más de una cuarta parte han sufrido un encarecimiento del precio de las compras por encima del 10% (27,8%). Los sectores más afectados por este encarecimiento de precios son la industria y el resto de servicios (31,1% y 34,4%, respectivamente), junto con los establecimientos de 10 a 49 ocupados (30,7%).

Las medidas que los establecimientos han adoptado o piensan adoptar para hacer frente al aumento de los precios de las compras son, principalmente, asumir pérdidas o menores beneficios (75,6%) y trasladar el encarecimiento de los inputs a los precios finales (6,9%). El porcentaje de establecimientos que asumen pérdidas o menores beneficios supera el 80% en los sectores de la construcción y la hostelería ( 81,9% y 9,3%, respectivamente). Por otra parte, solo el 4,6% prevén una parada de la producción y el 3,6% se plantean el cierre del negocio si las disrupciones persisten.

El 42 ,7% de los establecimientos afectados por el encarecimiento de las compras prevén que el incremento de precios dejará de ser significativo a lo largo del 2026 y el 43,3% creen que será a lo largo de 2027 (un 33,3% durante el primer semestre y un 10,0% durante el segundo). Por otra parte, el 14,0% de los establecimientos prevén una recuperación más allá del 2027 y, entre estos, los más pesimistas son los del sector de la construcción y los establecimientos más pequeños (menos de 10 ocupados), con el 17,6% y el 17,0%, respectivamente.