Los aeropuertos que componen la red de Aena disponen de un Plan de Emergencias Aeronáuticas que se ponen regularmente a prueba y el Aeropuerto de Bilbao ha llevado a cabo un simulacro para evaluar los procedimientos de actuación y coordinación establecidos, analizar su eficacia y comprobar el grado de conocimiento e integración de los diferentes colectivos implicados en la atención de una emergencia aeroportuaria.
En el simulacro se han analizado los tiempos de reacción y respuesta de todos los colectivos implicados, tanto internos como externos. Con este ejercicio, el aeródromo bilbaíno cumple con la normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en materia de planificación de emergencias en los aeropuertos.
Además, se atiende a la legislación que aplican las administraciones nacionales, autonómicas y locales, que obliga al gestor de una instalación aeroportuaria a contar con un Plan de Autoprotección. Esta práctica obedece al compromiso de Aena de ofrecer un servicio de calidad y seguro.
El Plan de Emergencia del Aeropuerto de Bilbao está destinado a minimizar las consecuencias que podrían derivarse de un accidente aéreo, tanto en la zona de movimientos como en el ámbito de sobrevuelo de las aeronaves durante las operaciones de aterrizaje y despegue que éstas realizan diariamente.
Su cometido fundamental es garantizar, por un lado, la protección de las vidas humanas y los bienes que pudieran verse afectados por un incidente de este tipo y, por otro, la continuidad o restablecimiento de la operatividad aeroportuaria y su resiliencia logística.
En el simulacro han intervenido los medios del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) del Aeropuerto de Bilbao, Bomberos de la Diputación Foral de Bizkaia y del Ayuntamiento de Bilbao, policía, medios sanitarios y el responsable de Asistencia a Víctimas del aeropuerto.











