El elixir de la eterna juventud

Una interesante mesa del SIL hablará sobre el cambio generacional y tecnológico en las empresas.

Es curioso ver cómo en un sector tan competitivo y cambiante como el de la logística perviven empresas familiares muy longevas, algunas con más de 100 años de historia. Nuestros clientes nos cuentan, entre risas y gestos de melancolía, que provienen de familias que ya se dedicaban al transporte cuando aún se realizaba a caballo. Auténticos linajes que prevalecen gracias a la pasión por un oficio tan duro como satisfactorio. 

Son, además, empresas muy exitosas, con crecimiento y proyección internacional, que podría decirse que están en su mejor momento. Esto me ha hecho preguntarme en ocasiones ¿Qué elemento tienen en común las empresas que logran sobrevivir durante décadas a los cambios, las crisis y revoluciones tecnológicas? ¿Existe un elixir de la eterna juventud para las empresas del sector? La mejor respuesta que me sale, tras más de 15 años en el sector, es que las personas son la clave. 

Y es que lo que verdaderamente hace valiosa a una empresa no es su infraestructura, su plan de negocio, sus inversiones o su tecnología. Todo eso es necesario, pero de nada vale sin las personas adecuadas sacándole el máximo partido a los recursos para ofrecer cada día el mejor servicio a sus clientes. Tan claro lo tenemos en Visual Trans, que forma parte de nuestros cuatro valores como empresa: Tecnología, Rentabilidad, Diseño y Personas son la base de todo lo que hacemos y la base de nuestro éxito.

En Visual Trans pertenecemos al grupo Visual MS en el que tenemos la visión de durar 100 años. Por ello, somos conscientes de que el relevo generacional es un proceso tan crítico como necesario. Tal como me decía Xavier Carné, CEO de Transportes Davi, “afrontar el relevo generacional no resulta tan solo un objetivo empresarial sino un reto profesional y personal.” 

El relevo generacional es un proceso tan crítico como necesario

Todos coincidimos en que es un proceso que requiere de bastante tiempo para conocer y estudiar todos los procesos y actividades que desarrolla la compañía. Hay que absorber mucha información para posteriormente analizarla en detalle. También conocer realmente su actividad implica colaborar estrechamente a todos los niveles. 

Otro de los aspectos clave es la confianza. Una confianza bidireccional, tanto de aquellos quienes dirigen en los que han de asumir el mando en un futuro como viceversa. No siempre es sencillo, pero lo más acertado es ir creando espacios y oportunidades para los líderes del futuro. 

Un buen CEO es aquel que sabe crear un entorno apropiado para el crecimiento de los profesionales que tiene a su cargo y además sabe hacerlo cuando es el momento adecuado. 

Sin duda, tal como me comentaba Xavier Carné: “Hay que tener ambiciones, aportar propuestas y mejoras, pero antes es fundamental entender cómo funciona tu empresa y no aportar ni aconsejar sin antes escuchar y conocer”.

Muchos de nuestros clientes también acuden a nosotros con las mismas dudas e incertidumbre ante un relevo generacional. Lo que solemos transmitirles es que deben tomarlo como una oportunidad única para mejorar todos los procesos y por ende, el negocio. Cuentan ya con el bagaje de conocimiento y procedimiento anterior, al que le pueden añadir la energía, la ilusión y la valentía por probar cosas nuevas que ayuden a optimizar la empresa y llevarla al siguiente nivel.

Normalmente, esto se traduce en simplificar procesos, implementar automatizaciones y mejorar la comunicación, tanto interna como externa, algo que la tecnología permite hoy más que nunca. 

Por tanto, es clave poder contar con una visión completa. Nos arrojará una extraordinaria y valiosa visión de la empresa que debamos dirigir. Además, por mucho que queramos vernos en un espejo de otra empresa, cada compañía es inimitable, con una serie de características intrínsecas que la hacen “única”; y así, este relevo generacional se prolongará en el tiempo principalmente en función de dos factores: por un lado la magnitud de la corporación y ,por otro, la preparación de quienes asuman este relevo.

Los tiempos cambian cada vez más rápido. Cada año asistimos a una pequeña revolución tecnológica con la aparición de nuevas herramientas más y más potentes. A esto se le une otro factor clave para el futuro del sector y es el cambio en los hábitos de consumo que han dado lugar a una nueva forma de logística con el auge del comercio electrónico y los servicios de última milla. 

Cada año asistimos a una pequeña revolución tecnológica con la aparición de nuevas herramientas más y más potentes

En este sentido, la tecnología nos va a ayudar sobremanera a mejorar en numerosos aspectos críticos de la actividad empresarial. Si hace 4 décadas asistimos a grandes saltos tecnológicos con la irrupción de los primeros ordenadores y una entrada de la “digitalización” en las empresas del sector, hoy la tecnología aplica saltos de gigante prácticamente cada año. Y es esta tecnología la que definitivamente nos puede ayudar a catapultarnos para posicionarnos en las necesidades relevantes que exige día a día el mercado. Ir de la mano de consultores especializados que nos indiquen qué tecnología aplicar, cuándo implantarla y cómo desplegarla marcará el futuro de la empresa.

No creo que exista el elixir de la eterna juventud para las empresas del sector, pero si tuviera que dar una receta tendría dos ingredientes fundamentales: personas y tecnología.