El transporte ferroviario de mercancías ha protagonizado una de las jornadas celebradas en el segundo día del SIL Barcelona, donde expertos y operadores del sector han analizado los retos y oportunidades del rail freight en un contexto marcado por la necesidad de avanzar hacia una logística más sostenible, eficiente e intermodal.
La sesión ha reunido a Miguel de Sanjuan, director de Division VIIA+; Antonio Ginés, director gerente de ALSA Rail; Xavi Moliné, director general de APM Terminals Spain Railway, y Antonello Vicini, Head of Shuttle Net South-West Europe de Hupac Intermodal, bajo la moderación de Laia Garriga, responsable de proyectos estratégicos de Eurecat.

Durante el debate, los participantes han coincidido en que el ferrocarril debe convertirse en “uno de los pilares del transporte de mercancías en Europa”, especialmente por su capacidad para impulsar la descarbonización y reducir la dependencia de la carretera. Miguel de Sanjuan ha asegurado que “el futuro del transporte pasa por el ferrocarril” y ha puesto como ejemplo la evolución de su compañía, que ha pasado de operar “dos trenes semanales a cien trenes”.
Por su parte, Antonio Ginés ha explicado la entrada de ALSA al sector ferroviario: “A ALSA se la conoce más por el transporte por carretera, pero creo que tenemos unos valores como empresa que si nos ha funcionado en un sector podemos aportar lo mismo al ferroviario”.
Uno de los principales focos del debate ha sido el estado actual de las infraestructuras ferroviarias y la conexión entre puertos y terminales intermodales. Xavi Moliné ha explicado que APM Terminals mueve actualmente entre “6.000 y 7.000 trenes al año” y ha defendido que “cualquier terminal marítima necesita una conexión ferroviaria para ser competitiva”. No obstante, ha advertido de que el crecimiento del tráfico ferroviario no siempre ha ido acompañado de una mejora equivalente en las infraestructuras. “Estamos creciendo todos y todavía podemos crecer más, pero las conexiones ferroviarias no funcionan como deberían”, ha lamentado.
Xavi Moliné también ha hecho referencia al impacto de las obras ferroviarias actualmente en marcha en distintos puntos del país. “Tenemos España levantada en obras: Can Tunis, Algeciras, el corredor Zaragoza-Madrid… y aun así seguimos operando trenes, por lo que, una vez finalicen las obras, el potencial de crecimiento será enorme”.
Por su parte, Antonello Vicini ha aportado una visión más internacional y ha señalado que los problemas de infraestructuras y obras no son exclusivos de España, sino que afectan a buena parte de Europa. Aun así, ha comentado que “el futuro lo veo muy positivo”, aunque ha insistido en que “el sector ferroviario debe trabajar conjuntamente con las administraciones para trasladar sus necesidades técnicas y operativas”.
La competitividad frente al transporte por carretera ha sido otro de los temas centrales de la jornada. Miguel de Sanjuan ha explicado que “la carretera sigue siendo más flexible, rápida y fiable”, pero ha defendido que el reto del ferrocarril pasa por “acercarse al máximo a ese nivel de servicio sin exigir sacrificios al cargador”, a lo que ha añadido: “La gente quiere hacer ferrocarril, pero muchas veces se encuentra huérfana de oferta”.
En la misma línea, Antonio Ginés ha asegurado que las empresas muestran cada vez más interés por incorporar el ferrocarril en sus cadenas logísticas. “En estos dos años no nos ha costado convencer a empresas para transportar sus cargas por tren, y quien se sube se queda”, ha afirmado.
La jornada ha concluido con una llamada conjunta a reforzar la coordinación entre administraciones, operadores e infraestructuras para mejorar el servicio ferroviario y acelerar la transferencia modal hacia un transporte más sostenible. Los participantes han coincidido en que el desarrollo del ferrocarril dependerá tanto de las inversiones como de la capacidad de ofrecer un servicio competitivo, fiable y alineado con las necesidades reales del mercado.










