El Consejo de Ministros ha acordado este lunes la eliminación gradual de las ayudas al combustible. Al menos, por lo que respecta al consumidor. Para profesionales del sector agrícola y el transporte, seguirá recibiendo la ayuda de 20 céntimos por litro de carburante, aunque no será en forma de rebaja del IVA, sino a través del impuesto especial de hidrocarburos.
Para el consumidor en general, las ayudas se irán eliminando gradualmente. Para los hogares, el impuesto especial de hidrocarburos se verá rebajado en 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos por litro en agosto, y 5 céntimos por litro en septiembre para volver a la normalidad en octubre.
Al mismo tiempo, se refuerza los mecanismos de control y transparencia en los precios de las gasolineras, con más atribuciones para la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como la publicación de las estaciones de servicio con comportamientos anómalos, que rondaron el medio centenar en el último análisis.
El real decreto aprobado este lunes incluye una cláusula automática que activará una rebaja directa de 20 céntimos por litro a los carburantes si la inflación de estos productos supera el 15%.
El nuevo paquete de medidas tendrá un coste de 1.825 millones de euros este año, según el Gobierno, a lo que se añaden 2.700 millones por la rebaja progresiva del impuesto de producción eléctrica al 5% en el 2026, el 3,5% en el 2027 y la total desaparición en el 2028.
Ayudas europeas a la carretera
Paralelamente, la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer) ha manifestado su “profunda satisfacción ante la esperada decisión de la Comisión Europea de autorizar al fin el régimen de ayudas de Estado notificado por el Gobierno de España correspondiente al primer paquete de ayudas aprobado el pasado mes de marzo”.
Esta medida inyectará un total de 402 millones de euros en subvenciones directas destinadas en exclusiva a las empresas de transporte por carretera afectadas por la escalada histórica de los precios del combustible provocada por la crisis bélica en Oriente Próximo.
La autorización se ha formalizado al amparo del nuevo Marco Temporal de Crisis de Oriente Próximo adoptado por Bruselas el pasado 29 de abril del 2026. La Comisión ha dictaminado que el plan español es «necesario, adecuado y proporcionado» para garantizar la continuidad de una actividad económica estratégica como es el transporte de mercancías y viajeros por carretera, sin alterar de forma negativa la competencia en el mercado común.
El mecanismo de compensación validado por la Comisión Europea establece dos vías de aplicación diferenciadas:
- Transportistas acogidos al gasóleo profesional: Para los beneficiarios que ya utilicen el sistema de devolución del impuesto sobre el gasóleo para profesionales, la ayuda directa cubrirá hasta el 70% de los costes adicionales de combustible soportados debido a la crisis energética entre el 1 de marzo y el 30 de junio del 2026.
- Resto de transportistas (no integrados en el gasóleo profesional): Para aquellas empresas y autónomos que no puedan beneficiarse de la devolución fiscal, la ayuda cubrirá igualmente hasta el 70% de los costes adicionales incurridos entre el 1 de marzo y el 31 de diciembre del 2026, o bien quedará limitada a un tope máximo de 50.000 euros por empresa.










