El Mecanismo de Ajuste en Frontera de Carbono (CBAM), otro aliado de la UE para la descarbonización

En principio, los productos afectados por la regulación del CBAM son el cemento, el hierro, el acero, el aluminio, la electricidad, los fertilizantes y el hidrógeno.

La Unión Europea se ha puesto manos a la obra para cumplir con la descarbonización, y el sector marítimo es uno de los principales ámbitos de actuación para intentar conseguir la neutralidad de emisiones de carbono para 2050. Es un objetivo ambicioso que se enmarca dentro del paquete de medidas Fit For 55 que, a medio plazo, se fijará como primera meta reducir las emisiones en al menos un 55% para el 2030. 

El régimen de comercio de derechos de emisión (Emissions Trading System o ETS) es una de las medidas más sonadas en este sentido, con un recargo por emisiones que entrará en vigor el 1 de enero del 2024. Esto si la Comisión Europea no regla lo contrario, ya que han sido muchos los actores implicados que han pedido su moratoria para evitar el traspaso de las escalas portuarias a dársenas extracomunitarias, además de producir una fuga de carbono. 

Precisamente para evitar este fenómeno, nace el Mecanismo de Ajuste en Frontera de Carbono (conocido por sus siglas en inglés, Carbon Border Adjustment Mechanism-CBAM). Se trata de una norma que tiene como objetivo garantizar que las medidas para la reducción de emisiones implantadas por la Unión Europea, como es el caso del ETS, no se vean contrarrestadas por un aumento de las emisiones fuera de sus fronteras debido a la deslocalización de la producción. 

Por ello, se centra en las importaciones de productos procedentes de industrias intensivas en carbono de terceros países, es decir, las que más CO2 emiten a la atmósfera. En un primer momento, los productos afectados por la regulación son el cemento, el hierro, el acero, el aluminio, la electricidad, los fertilizantes y el hidrógeno. No obstante, como ya se anunció en el XIX Foro Aduanero del Consejo General de Agentes de Aduanas, Europa ya se está planteando aumentar esta lista. 

Irene Guardiola, letrada del Consejo General de Agentes de Aduanas, especificaba en el Foro Aduanero que, a partir del 2026, cuando entre en vigor el CBAM, “pueden incorporarse” más productos “como los plásticos, productos químicos o derivados del petróleo”. Cuando entre en vigor de forma plena, los importadores deberán adquirir un certificado CBAM equivalente a las emisiones directas contenidas en sus productos importados. 

El CBAM se centra en las importaciones de productos procedentes de industrias intensivas en carbono de terceros países, es decir, las que más CO2 emiten a la atmósfera

De este modo, la importación de estos productos solo la va a poder hacer un Declarante autorizado, que podrá ser el propio importador o un representante aduanero indirecto, cuando actúe por cuenta de un importador no establecido en la UE o cuando haya sido nombrado para ello. El representante aduanero indirecto deberá hacer constar por escrito si acepta ser el Declarante autorizado. En caso de rechazarlo, también deberá informar al importador para que sea este quien esté obligado a cumplir con el Reglamento del CBAM.

1 de octubre del 2023: inicio de la Fase Transitoria

En la Fase Transitoria del CBAM, que en octubre del 2023 comenzó, se deberán notificar obligatoriamente las emisiones directas e indirectas y, por lo tanto, se deja este periodo para recopilar información. Aunque todavía no se deberá pagar por esas importaciones, sí que habrá sanción para quienes no las notifiquen trimestralmente (la información de las emisiones pasará a ser anualmente cuando entre en vigor en el 2026, con entrega de certificados CBAM el 31 de mayo de cada año). 

Esta fase no implica la entrega de certificados CBAM ni ningún pago. Eso sí, las autoridades competentes podrán iniciar el procedimiento de corrección en relación con informes incompletos o incorrectos, o en caso de que no se haya presentado este informe. En estos casos, se aplicará una sanción de entre 10 y 50 euros por tonelada de emisiones no notificadas, donde se tendrán en cuenta una serie de factores agravantes. 

En este informe trimestral, se deberá notificar la cantidad total de productos por tipo de producto y especificar la instalación productora en cada país de origen, las emisiones implícitas totales por tonelada de cada producto, las emisiones indirectas totales, y el precio al carbono pagado en el país de origen de las emisiones implícitas de los productos importados (en caso de que se haya pagado).

1 de enero del 2026: el CBAM entra en vigor

Una vez el sistema permanente entre en vigor en el 2026, los importadores deberán declarar cada año la cantidad de bienes importados a la Unión Europea en el año anterior y los gases de efecto invernadero derivados de su producción. Luego, entregarán el número de certificados CBAM correspondiente, cuyo precio se calculará en función del precio medio semanal de subasta del régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE UE). 

La eliminación gradual de la asignación gratuita en el marco del RCDE UE se producirá simultáneamente con la introducción gradual del CBAM en el período 2026 – 2034. En este sentido, si los importadores pueden demostrar que ya han pagado un precio por el carbono durante la producción de mercancías importadas de terceros países, se podrá deducir el importe de su factura.