El papel del puerto como “buen vecino” en Smart Ports

La primera jornada de la edición 2021 de Smart Ports: Piers of the Future, organizada por el puerto de Barcelona organizan, se clausuró con una mesa redonda en el marco del Smart City Expo World Congress que se celebra en Fira Barcelona Gran Vía hasta el 18 de noviembre.

La clave del desarrollo del puerto y la ciudad es la colaboración y la innovación

David McClelland, Iris Scheel, Annick de Ridder, Mélanie Nadeau y Damià Calvet, con Avin Sharma en modo telemático

El debate sobre la colaboración entre los puertos y las ciudades que los albergan y sus autoridades regionales giró en torno a las fórmulas de colaboración en temas como la movilidad sostenible, la innovación, la creación de empleo, el cambio climático y el desarrollo de capacidades. Bajo la moderación del periodista David McClelland , tomaron parte en el encuentro Damià Calvet, presidente del puerto de  Barcelona; Iris Scheel, directora de Estrategia y Relaciones Externas del puerto de Hamburgo; Annick de Ridder, presidenta del puerto de Amberes; y Mélanie Nadeau, vicepresidenta de Relaciones Públicas y con la Comunidad del puerto de Montreal, todo ellos en modo presencial, mientras que Avin Sharma, director de Relaciones Laborales del puerto de Los Angeles, intervino en modo telemático.

Damià Calvet, presidente del puerto de Barcelona

Damiá Calvet explicó que el puerto de Barcelona tiene una larga historia, pero en los tiempos más cercanos han sido dos los hitos que han marcado su devenir. Encajonado entre las montañas circundantes y dos ríos, la planificación del Eixample de la ciudad supuso un antes y un después para la instalación portuaria. El segundo hito se produce con el advenimiento de la democracia, cuando la ciudadanía toma la palabra sobre el futuro del puerto, sobre todo en la zona del Port Vell. La Autoridad Portuaria de Barcelona, que engloba en su Consejo a representantes del Estado, la Región, la ciudad y la comunidad portuaria “es sensible a la opinión” de la sociedad, según Calvet.

Iris Scheel explicó que en el entorno portuario de Hamburgo viven más de dos millones de personas, por lo que entre sus principales inquietudes está dar respuesta a las preocupaciones de la ciudadanía.

 Por su parte, Annick de Ridder destacó que el puerto de Amberes está llamado a crecer con la ciudad, mientras que, en el lado americano, Mélanie Nadeau señaló el carácter de “servicio público” del puerto de Montreal, una institución que rinde cuentas directamente al Estado y que se encuentra rodeado de población de 4 millones de personas en 16 municipios. Por ello están obligados a trabajar en conjunto con otras administraciones para lograr relaciones de buena vecindad. En este mismo sentido, Avin Sharma destacó “la responsabilidad para con la comunidad” del puerto de Los Ángeles que tiene un tercio de sus tráficos destinados al consumo de su población circundante.

Iris Scheel, directora de Estrategia y Relaciones Externas del puerto de Hamburgo

El papel de la innovación

Para el presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet, “la innovación parte de la propia ciudadanía”, que hace sus aportaciones, y el puerto es quien las planifica y lleva a cabo, “beneficiándose de las sinergias de su privilegiada conexión” con la ciudad para implementar las soluciones innovadoras. Sharma explicó que Los Angeles es el único puerto norteamericano que ha desarrollado un Port Community System abierto a la ciudad, que ofrece la posibilidad de compartir su conocimiento y actividades a las instituciones del entorno “aprovechando los inputs de la ciudad”.

Annick de Ridder, presidenta del puerto de Amberes

En Montreal la innovación se gesta como un intercambio de conocimiento entre el puerto y las instituciones y puso como ejemplo las acciones sobre el tráfico pesado que se ha planificado para generar las menores molestias. Además, la tecnología de identificación de mercancías críticas ha resultado una funcionalidad clave para hacer fluir el material sanitaria durante la pandemia. En el caso de Amberes, Annick de Ridder se mostró apesadumbrada al constatar que “la juventud piensa que el sector marítimo portuario es un campo del pasado” y se olvida de las posibilidades de innovación que ofrece. Amberes está conectado con todos los servicios de la ciudad y ha puesto especial cuidado en algunos aspectos, como el control del transporte por camión para evitar la actuación de “mafias organizadas”.

Finalmente, Scheel destacó la “multitud de proyectos de la ciudad que se prueban en el puerto de Hamburgo”, como las soluciones de control de tráfico, que luego se han exportado a ciudades como Leipzig o Munich. También hizo mención a proyectos tecnológicos y colaborativos en lo referido a actividades relacionadas con los cruceros y la náutica deportiva que potencian la economía de la ciudad.

COP 26, el desafío verde

En la mente de todos está la recientemente finalizada cumbre para el clima, COP 26, que se ha esforzado en conseguir medidas de implantación efectiva de controles de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el 2030 y su total desaparición en el 2050. En este sentido Damià Calvet dijo que “como Autoridad Portuaria, debemos dar ejemplo de descarbonización” y desgranó las medidas que el puerto de Barcelona está llevando a cabo para la reducción de CO2, NOx y Sox, así como otras relacionadas con la electrificación de los muelles, la generación de energía verde y renovable, el impulso al ferrocarril, las políticas para avanzar en la economía circular en el propio puerto y en el entorno, la movilidad sostenible y la preservación de la calidad del aire.

Mélanie Nadeau, vicepresidenta de Relaciones Públicas y con la Comunidad del puerto de Montreal

El puerto de Los Angeles, junto al de Long Beach, está llevando a cabo sucesivos planes para la reducción de los GEI, a partir del 2006, 2010 y la revisión de 2017. Entre otros campos, destaca el control de emisiones de mercancía por camión, que en el 2035 deberán ser “cero emisiones”. En el mismo sentido, el puerto de Hamburgo se autoimpuesto la obligación de conseguir ser neutro en emisiones para el 2040, diez años antes de su obligatoriedad, aunque esperan poder alcanzar ese hito mucho antes en algunas de sus actividades, como los cruceros, la electrificación total de los camiones y la apuesta por el ferrocarril que ya supone un 40% de los movimientos en contenedor.

Avin Sharma, director de Relaciones Laborales del puerto de Los Angeles

En lo referido al puerto de Amberes se proponen dos vectores: que hacer como Autoridad Portuaria, por un lado, y por otro, la actuación con la industria radicada en el mismo. La importancia del sector petroquímico es grande y es fuerte la tentación de estas industrias por deslocalizarse a otros países más permisivos. Annick de Ridder explica que, gracias a la tecnología de captura y almacenaje de carbono, estas industrias pueden, “y yo así lo deseo”, quedarse en Europa y respetar la normativa medioambiental al mismo tiempo. Por su parte, desde el puerto de Montreal también se están llevando a cabo labores de electrificación de muelles y terminales, así como otras acciones, pero Mélanie Nadeau quiso dejar patente su preocupación por “la sostenibilidad social”, para no olvidar que los puertos están al servicio de las personas y deben comportarse como buenos vecinos.

La mesa de debate en torno a la relación puerto-ciudad se celebró en el Smart City Expo World Congress