La carga de proyecto es una de las mercancías más golosas del sector, por sus grandes dimensiones y por el gran valor económico que representan. En definitiva, es una carga con carácter que requiere de una logística prácticamente milimétrica, con múltiples actores implicados y unas infraestructuras terrestres y marítimas que necesitan estar a la altura. La transición energética es uno de los sectores que está nutriendo este segmento, y la creciente concienciación en el lado mar y el lado tierra está acelerando el transporte de toda la maquinaria necesaria para hacerla posible. Ello volverá a dar mucho de qué hablar en la feria Breakbulk Europe, que se celebra del 13 al 15 de mayo en Rotterdam, y donde El Canal estará presente para informar de este acontecimiento y distribuir su revista de mayo.
Los puertos, por su disponibilidad de suelo y la conectividad que ofrecen con sus forelands, han convertido esta necesidad en una oportunidad, dedicando muelles a la exclusiva logística de la carga de proyecto y la carga fraccionada. Por sus grandes dimensiones, necesitan de significativas infraestructuras para poder absorber este tráfico, lo que se traduce en inversiones que requieren de muchos años de planificación. Pero el despliegue económico no solo implica a la modernización de los muelles, sino a la reserva de grandes espacios portuarios en entornos donde la superficie está cada vez más comprometida.
Aunque no solo son las infraestructuras portuarias las que se deben ver aludidas en esta logística cada vez más necesaria. También es la conectividad con su hinterland y, concretamente, la terrestre. Y como necesidad, las partes implicadas deben interiorizar los desafíos que genera la carga sobredimensionada y pensar las carreteras, puentes o túneles con una visión de futuro y “a lo grande”. No solo porque los vehículos que transitan por las infraestructuras viarias son cada vez de mayor tamaño, sino porque las mercancías van a la par de una población que no detiene su crecimiento, lo que requiere de, por ejemplo, mayor generación de energía eléctrica.
Y volviendo a este tema, la transición energética y la producción de electricidad mediante métodos más limpios serán, y son, una gran oportunidad. Dado que su desarrollo exige infraestructuras especializadas, el project cargo continuará desempeñando un papel clave en el despliegue de la producción de hidrógeno, electrolizadores y parques eólicos. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos como el elevado precio de la energía, los altos costos de producción, la lentitud en la tramitación de permisos y la incertidumbre en las cadenas de suministro. A pesar de estos obstáculos, la descarbonización y el impulso de las energías limpias son imperativos que van más allá de los costes.
Quien haya asistido a anteriores ediciones de Breakbulk Europe sabrá que son temas que vienen sonando en los pasillos y conferencias de una de las ferias más importantes de este sector. Son tópicos que, como verán en la revista de mayo de El Canal, ahora cobran más sentido que nunca, y a diferencia de la edición del 2024, ahora se presentan con una ventaja: la experiencia de todo un año de desarrollo. Por ello, invitamos a conocer, a hacer networking y a descubrir un segmento que es tan incipiente como tradicional, dado que transportar grandes mercancías no es nada nuevo. Lo que sí es novedoso es la forma en cómo se mueven estos colosos, cada vez más grandes, y las múltiples innovaciones que se están desarrollando para que su logística sea más eficiente y segura.











