El puerto de Baiona proyecta un futuro intermodal ferroportuario

La intermodalidad es una de las señas claves del puerto de Baiona para su desarrollo futuro, basándose en un exitoso pasado de transporte combinado. En la logística multimodal, las autoridades responsables de la instalación portuaria, la Cámara de Comercio e Industria (CCI) de Baiona País Vasco, gestora del puerto por delegación del Consejo Regional de Nueva Aquitania, han fijado su vista en el desarrollo ferroportuario. Todas las terminales del puerto de Baiona disponen de conexiones ferroviarias, algunas de las cuales van a modernizarse y extender su longitud en los muelles de Balcpignon, Tarnos y Saint Bernard, las tres zonas portuarias. 

La conexión del puerto de Baiona con los ejes Norte-Sur y Este-Oeste se ha visto reforzada por la necesidad de sacar mercancías de las carreteras y evitar, en lo posible el “muro de camiones” al que se ha referido en multitud de ocasiones el presidente de la CCI, André Garreta. No obstante, las buenas intenciones en el trasvase modal se encuentran con el problema del ancho de vías español, una situación a la que se pretende poner solución con la entrada en funcionamiento del Corredor Ferroviario Atlántico. Esta infraestructura, vital para el desarrollo de la fachada Occidental de Europa, se viene retrasando desde hace décadas y las últimas noticias en cuanto a inversiones, tanto en el lado ibérico como en el francés, no auguran un desarrollo completo a corto plazo.

Alternativas ferroportuarias

Ante la posibilidad de que la puesta en marcha de esta conexión no sea inminente, el puerto de Baiona no se conforma en la inmovilidad y ha desarrollado alternativas para el transporte ferroviario. Estas realidades ya en marcha, se complementan con planes de conexiones hacia y desde diversos puntos, persiguiendo un transporte más eficaz, sostenible y ecológico.

Así desde principio del 2022 el puerto de Baiona está conectado con el de Le Havre y en estos momentos se trabaja para la instauración de tres conexiones semanales por sentido entre ambas instalaciones, con el trasfondo de desarrollar una atención personalizada hacia y desde el Reino Unido, además de incrementar el tráfico con el Norte de Europa. El puerto normando desea ampliar sus servicios ferroviarios hacia el Sur de Francia y Norte de España, ampliando su hinterland, y por ello “ha tomado el pulso” de importadores, exportadores y operadores logísticos de ambos lados de la frontera en fructíferas misiones comerciales, que se verán refrendadas con la próxima ampliación del Centro Europeo del Flete (CEF) de Mouguerre.

En la conexión con el mediterráneo francés, el puerto de Baiona mantiene una ligazón semanal con el de Marsella-Fos, un tren especializado en mercancías peligrosas que también admite otras cargas hasta completar las composiciones.

Sin embargo, la conexión más potente con el Mediterráneo es la que opera en el eje Baiona-Noáin-Barcelona a través de Synergy, operador ferroviario del grupo Hutchison Ports, una iniciativa consolidada que ofrece una oferta comprometida con la prestación de una mejor operativa intermodal en plazo, precio y respeto al medio ambiente. Así, se trata de un servicio integral puerto-puerta que, gracias al tren, reduce sus costes y el tiempo de tránsito de sus importaciones y exportaciones, a la vez que contribuye en la mejora del medio ambiente con la reducción de emisiones de CO2.

Presentado en febrero del 2020, el servicio intermodal entre el Suroeste de Francia y la terminal Hutchison Ports BEST del puerto de Barcelona está teniendo un notable éxito para los clientes, según Synergy, que han logrado hasta 11 días de ahorro en el transit time de sus mercancías, e importantes ventajas competitivas para importar y exportar sus productos a través del puerto de Barcelona. La consolidación y crecimiento de los tráficos entre Francia y el puerto de Barcelona tiene como eslabón estratégico esencial la Terminal Intermodal de Noáin, operada por Gimex, desde donde Synergy ofrece conexiones diarias y múltiples servicios. La conexión de seis trenes por semana en ambos sentidos se ha reforzado con la incorporación de un servicio para mercancía reefer a temperatura controlada.

Ampliación de Mouguerre

El CEF (European Freight Center) de Mouguerre, situado a pocos kilómetros del puerto de Baiona, se convierte en una de las bazas intermodales más importantes de la logística vasco francesa. En estas instalaciones operan en la actualidad dos compañías, Novatrans y Ambrogio, asegurando la conectividad hacia Norte de Europa y hacia el Mediterráneo e Italia. 

Novatrans opera cuatro vías férreas en el CEF, equipadas con dos grúas pórtico para la carga y descarga de UTIs. Mantiene conexiones regulares con Dourges, Valenton, Burdeos, en Francia; y Colonia y Ludwigshafen, en Alemania; y Amberes, en Bélgica. Por su parte, Ambrogio ofrece conexiones con Candiolo (Italia), Metz y Dourges (Francia) y Duisburg (Alemania). A partir de estas terminales, ambas compañías atienden un mercado más amplio en Europa y Reino Unido a través de conexiones intermodales.

El servicio combinado hacia el Norte de Europa de Novatrans retira de la carretera más de 40.000 camiones por año, según su director general, Thibault Fruitier. Su actividad se centra en el transporte de contenedores de 45 pies, con equipo de todo tipo, en convoyes mixtos o dedicados, como las 4 circulaciones semanales propias de Transfennica Logistics.

El ferrocarril a pie de muelle favorece la intermodalidad

Por su parte, la compañía Ambrogio cuenta con equipo propio, alrededor de 400 contenedores y unas 1.300 unidades intermodales (cajas móviles) equivalentes a contenedores de 45 pies, con capacidad para transportar cualquier tipo de mercancía. Ambrogio dispone de terminales propias desde la que puede atender los mercados de Centro y Norte Europa. Ambas compañías se van a ver beneficiadas por la ampliación del CEF, a desarrollar en los próximos 10 años, ganando tanto en amplitud como en número de vías en la plataforma, que podrán atender composiciones electrificadas de 750 metros.

Brittany Ferries se extiende al tren

Sin duda, el proyecto más importante, y el primero en ver la luz en el CEF de Mouguerre, es la autopista ferroviaria que unirá el puerto de Cherburgo con Baiona. Será una realidad en el 2024, con dos años de retraso sobre el calendario previsto, por la afección de la pandemia provocada por el Covid-19 y las posteriores perturbaciones económicas. 

Este proyecto de ferroutage implica la creación de una terminal ferroviaria en el CEF, en la Aglomeración de Baiona, así como una ruta ferroviaria Mouguerre-Cherburgo de 950 km, y la instalación de un servicio de transporte en cada dirección por día, con una capacidad de carga de 42 remolques en cada sentido, retirando de la carretera 84 remolques diarios, con previsiones de alcanzar entre 20.000 y 24.000 remolques anuales. 

La naviera Brittany Ferries, tractora del proyecto, se convertirá en operador ferroviario, puesto que operará y comercializará el nuevo servicio que responderá a las necesidades de los transportistas y de las empresas de logística detectadas por el armador bretón, y ampliará su oferta de transporte de mercancías, ofreciendo un servicio de transporte combinado de remolques no acompañados a lo largo de la costa atlántica francesa. El nuevo enlace constituirá una prolongación natural de las actuales rutas marítimas de Brittany Ferries que conectan Cherburgo con Irlanda y el Reino Unido, reduciendo el número de camiones que transitan por Francia por carretera.