El puerto de Barcelona licita la histórica terminal del Grupo Mestre tras el vencimiento de su concesión

Los pliegos establecen permitir la manipulación de contenedores, si bien se fija un volumen mínimo de carga general no contenerizada

El Consejo de Administración del puerto de Barcelona ha autorizado este miércoles iniciar el proceso de licitación de una terminal marítima pública multipropósito. Es la que se ubica en el muelle Príncep d’Espanya, en la superficie que ahora ocupa la terminal Sammer, perteneciente al histórico Grupo Mestre, y junto a la terminal multipropósito de Bergé. La licitación se activa a raíz del vencimiento, este mismo año, de la concesión actual.

La nueva terminal dará continuidad a la actividad de carga general no contenerizada, un “tráfico esencial para el posicionamiento estratégico del puerto y que, sin esta licitación, quedaría en situación de monopolio”, recuerda el recinto catalán.

La futura instalación contará con una superficie de 87.425 m² y dispondrá de los edificios de oficinas y aparcamiento existentes, mientras que el resto de estructuras podrán ser rehabilitadas o sustituidas según la propuesta del adjudicatario.

El pliego de licitación establece que la terminal podrá manipular carga general y determinados tráficos mixtos, pero excluye tráficos especializados como pasajeros (excepto conductores profesionales) y graneles sólidos y líquidos. También fija un volumen mínimo de carga general no contenerizada para evitar la manipulación exclusiva de buques portacontenedores que pueden ser atendidos en otras terminales ya existentes.

El puerto de Barcelona licita la histórica terminal del Grupo Mestre tras el vencimiento de su concesión
El muelle Príncep d’Espanya dispone de dos terminales multipropósito: la del Grupo Mestre y la de Bergé

Asimismo, especifica que “no se considera razonable excluir totalmente la posibilidad de manipular contenedores, teniendo en cuenta que existen tráficos en buques mixtos, de carga general rodada y contenedores de manipulación vertical, que no podrían operarse en las terminales de contenedores o de carga rodada existentes”. Se trata de una de las peticiones que Sammer había trasladado a la autoridad portuaria en los últimos años, si bien se desestimó.

Inversiones y equipamiento mínimo

La licitación prevé un nivel de inversión de unos 3,6 millones de euros en obra civil e instalaciones. La terminal deberá disponer, como mínimo, de tres grúas móviles (dos con menos de cinco años de antigüedad al inicio de la concesión) y seis equipos auxiliares para la manipulación de mercancías. En caso de que los tráficos superen determinados umbrales (15.000 teus anuales o 50.000 toneladas de carga rodada), deberán realizarse inversiones adicionales en maquinaria especializada.

Los pliegos establecen un requisito de solvencia amplio “para garantizar la competencia entre operadores”

Duración de la concesión y escenarios futuros

La concesión se otorgará por un periodo de 16 años, con posibilidad de extinción anticipada a partir del año 10 si fuera necesaria una reordenación de actividades dentro del recinto portuario. En ese caso, el concesionario tendrá derecho a una compensación por las inversiones no amortizadas.

Igualmente, la licitación incorpora criterios ambientales como la eficiencia energética de los equipos, la generación de energía renovable, medidas de reducción del consumo de agua y electricidad y la posibilidad de electrificar la maquinaria.

El procedimiento será abierto y de tramitación ordinaria, con requisitos de solvencia amplios para garantizar la competencia entre operadores. Las ofertas se evaluarán combinando criterios técnicos y económicos.