El puerto de Barcelona trabaja en un nuevo plan de acción comercial ante los retos de la próxima década

El puerto de Barcelona afronta una nueva década en la que el modelo de negocio de la industria marítima cambiará de forma substancial. Como explicó este viernes su presidenta, Mercè Conesa, “sin duda alguna, nos situamos ante un nuevo panorama que deberemos afrontar de forma diferente”. El Green Deal de la Unión Europea “transformará los sistemas económicos como los conocemos, por lo que tendremos que cambiar la forma de trabajar para incrementar tráficos de forma más respetuosa con el medio ambiente”.

Para hacer frente a la transformación del negoció marítimo, el puerto de Barcelona se ha marcado unos retos de futuro, destacando el refuerzo de la acción comercial. Conesa ha anunció sobre este punto que “dentro de nuestro nuevo Plan Estratégico presentaremos una importante reflexión y apuntaremos cuál será nuestra actuación en la estrategia comercial”.

La presidenta del puerto de Barcelona avanzó que la nueva estrategia comercial incidirá “en que somos un puerto de hinterland y reforzará nuestra infraestructura para recibir nuevos tráficos, el desarrollo de nuevos negocios y captar nuevos mercados”.

Conesa explicó que el nuevo plan de acción comercial será presentado “debidamente” y que este trabajo está siendo liderado por Santiago Garcia-Mila, subdirector general de Estrategia y Desarrollo del puerto de Barcelona.

Retos de futuro

Entre los retos de futuro, la Autoridad Portuaria de Barcelona señala necesidad de disponer de estabilidad política, “imprescindible, pero no suficiente”, apuntó Conesa.

Los incentivos para favorecer la actividad, la transición energética, la digitalización, un puerto dedicado a la sociedad y los nuevos accesos, son también puntos marcados en rojo por el puerto catalán. Naturalmente, Conesa quiso detenerse sobre la histórica demanda de los accesos y ha advertido: “No tener esta infraestructura nos pasará factura. Desde el puerto reclamamos a las administraciones la fecha de la firma de los nuevos accesos”. Según la presidente del puerto, “el protocolo técnico ya está listo y estamos en espera del acuerdo político”.

La presidenta del puerto de Barcelona advierte: “No disponer de los nuevos accesos nos pasará factura”

Mercè Conesa


El puerto de Barcelona presentó este viernes sus resultados de tráfico del 2019, que finalmente se ha cerrado con 67,7 millones de toneladas, una cifra similar a los 67,8 millones del anterior ejercicio, y un leve descenso del 0,3%.

El mantenimiento de los resultados del puerto de Barcelona, ha expuesto Conesa se enmarca en un 2019 marcado por el “cúmulo de incertezas y disrupciones que han provocado una desaceleración del comercio internacional”.

Además, “el menor ritmo de crecimiento de mercados como Turquía, Brasil o China”, principales para el puerto, también habría perjudicado, añadió Conesa. Así como “las tensiones geopolíticas y de proteccionismo que han provocado inestabilidades”.

A pesar de este “preocupante escenario”, destaca Conesa “después de dos años de nuestro salto de escala, en el 2019 hemos conseguido mantener los niveles de tráfico  y la tendencia del 2018 con un crecimiento plano”.

El puerto de Barcelona cerró el 2019 con una cifra de negocio de 172 millones de euros

El puerto de Barcelona obtuvo en el 2019 una cifra de negocio de 172 millones de euros, un resultado muy similar al de 2018, ejercicio que se cerró con 174 millones de euros. Esta estabilidad en los ingresos se ha conseguido a pesar  de la rebaja del 10% aplicada en la tasa a la mercancía, una de las principales fuentes de ingresos del puerto y que ha supuesto dejar de ingresar 4,5 millones de euros, aproximadamente.

La consolidación conseguida en los ingresos se ha logrado también en la capacidad de generación de recursos de la entidad (cash flow), que con 97 millones de euros en el 2019 permite encarar con solvencia los retos de futuro y las necesidades inversoras del puerto de Barcelona.

El cash flow se sitúa en 97 millones de euros y permite afrontar con solvencia los retos de futuro y las necesidades inversoras del puerto de Barcelona

En el último año, el puerto de Barcelona ha reducido de forma significativa su endeudamiento (-9%), que ahora se sitúa en 179 millones de euros y representa únicamente el 12% de los fondos propios. Y ha incrementado en un 21% las inversiones del ejercicio, que han sumado 60 millones de euros.

En cuanto al beneficio, el puerto de Barcelona ha obtenido un resultado de 44 millones de euros, cifra que representa un -18% comparado con los 54 millones del 2018. Este descenso es debido al incremento de los gastos no recurrentes. Así, en el último año la entidad ha tenido que hacer frente al dragado general del puerto, actuación que ha tenido un coste de 4,3 millones y que se realiza cada 5 años; se ha hecho una provisión de más de 5 millones de euros para hacer frente al potencial riesgo de litigios; y se ha incrementado en un 26% la aportación al Fondo de Compensación Interportuario (1,3 millones de euros) para atender las necesidades del fondo de capital Puertos 4.0, dirigido a atraer y facilitar la aplicación del talento y el emprendimiento al sector logístico-portuario en el ámbito tecnológico.

Resultados de tráfico

En cuanto a los resultados de tráfico, a pesar de que el 2019 ha sido marcado a nivel global por un cúmulo de incertidumbres y disrupciones que han provocado la desaceleración del comercio internacional, ha sido un año de consolidación para el puerto de Barcelona. El tráfico total se ha situado en 67,7 millones de toneladas, cifra muy similar a los 67,8 millones logrados durante el ejercicio anterior.

Hay que destacar que más de 35 millones de toneladas corresponden al tráfico del hinterland, es decir, al comercio real de mercancías –sin contabilizar los transbordos ni las taras–. A pesar del estancamiento de algunos segmentos, el tráfico del hinterland mantiene en el 2019 la cifra récord lograda en el 2018.

Los contenedores, los sólidos a granel y los automóviles han cerrado el año en negativo. En el caso de los contenedores, se han movido 3,32 millones de unidades (teu), un 3,2% menos que en el 2018. Aun así, ha sido el segundo mejor año de la historia del puerto de Barcelona en cuanto a los contenedores.

El puerto de Barcelona presentó este viernes los resultados de tráfico y económicos del 2019: Miriam Alaminos, subdirectora general de Económico Financiero: Mercè Conesa, presidenta del puerto de Barcelona; José Alberto Carbonell director general, y Núria Burguera, directora de Relaciones Institucionales y Comunicación

Los principales descensos se han dado en los tránsitos (-8%). Los contenedores de importación y exportación se han mantenido (-1%). Aun así, el puerto de Barcelona sigue potenciando su papel como facilitador del comercio exterior, en cuanto que los contenedores llenos de exportación y de importación se mantienen como el grupo más numeroso.

Asia, el mercado más dinámico

Asia es el principal continente de origen y destino de los contenedores que canaliza el puerto, con el 42% de las exportaciones y el 75% de las importaciones. Y China se consolida como el principal socio comercial, puesto que recibe el 11% de los contenedores de exportación y es el origen del 42% de las importaciones. Ahora bien, el puerto de Barcelona trabaja con una amplia diversidad de mercados. Algunos de los países que registran un mayor dinamismo en sus intercambios con el puerto son: Egipto (11,1%), Turquía (+10,5%) o Arabia Saudí (+9,6%).

En cuanto a los sólidos a granel, han sumado 4,1 millones de toneladas y se han visto afectados por la bajada de las exportaciones de cemento iniciada en el 2018. Respecto a los vehículos, han cerrado en negativo por segundo año consecutivo (778.000 unidades, -4%), debido a una serie de factores que han afectado tanto a los tráficos (-17%) como las exportaciones (-3%). Las importaciones crecen un 0,1% respecto al 2018.

En el apartado de líquidos a granel, el puerto de Barcelona ha conseguido su mejor registro histórico, sumando un total de 16,1 millones de toneladas, con un crecimiento del 5,3% respeto al 2018. Este récord ha sido posible tanto por el buen comportamiento de los tráficos como de las importaciones y refuerza el papel de la infraestructura portuaria como hub de productos energéticos del Mediterráneo y del Sur de Europa.

El 56% de cruceristas son de puerto base

Durante el año 2019, el puerto de Barcelona ha recibido un total de 4,6 millones de pasajeros (+3%), de los cuales 1,49 millones han sido viajeros de ferrys de línea regular (+3%) y 3,14 millones han sido cruceristas (+3%). Hay que destacar el impulso de dos tipos de cruceristas que tienen un importante impacto económico en la ciudad: los de puerto base y los que llegan en temporada baja.

Los cruceristas de puerto base (+5%), aquellos que hacen una aportación económica más importante en la ciudad y a su entorno, crecen mucho por encima de los de tráfico (+1%). En la actualidad, el 56% de los cruceristas que pasan por el puerto de Barcelona son de puerto base.

Por otro lado, el Puerto de Barcelona continúa impulsando con éxito la desestacionalización de este tipo de turismo. Los cruceristas que llegan a Barcelona en temporada baja –de octubre a abril-suponen ya más del 40% del total de cruceristas, fruto de la estrategia del puerto de potenciar la presencia de barcos durante el invierno para evitar puntas de saturación.

También se mantiene en niveles del 2018 la cuota del transporte ferroviario, que se sitúa en un 13% en el caso de los contenedores y en un 35,5% en los vehículos. Esto permite reducir las emisiones de la actividad portuaria y mejorar la calidad del aire del entorno. De hecho, los servicios ferroviarios del puerto de Barcelona supusieron en el 2019 el ahorro de 50.000 toneladas de CO₂.

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