El puerto de Bilbao fía su recuperación a la inversión público-privada

El balance anual presentado por la Autoridad Portuaria de Bilbao (APB) fue calificado como “pésimo, sin paliativos” por el presidente de la institución, Ricardo Barkala. Lejos quedan las previsiones de pérdidas aceptables que se preveían en julio pasado. El efecto del Covid y el “terrible daño” de la huelga de la estiba han pasado factura a los datos presentados a la sociedad, a través de la prensa. Para capear un trámite tan poco placentero, Barkala se rodeó de su director, Carlos Alzaga, y del nuevo director de Operaciones, Comercial y Logística, Andima Ormaetxe, ambos con responsabilidades en las acciones que se han de producir para recuperar los tráficos perdidos: de un lado, las obras e inversiones en la infraestructura, y de otro, la nueva política comercial de la APB que iremos conociendo a lo largo de los meses.

Pese al descenso de los tráficos (-16,7%) y la cifra de negocios (-14,9%), la Autoridad Portuaria de Bilbao continúa con su plan de inversiones. Se trata de responder a las necesidades operativas del puerto a corto, medio y largo plazo, además de colaborar a la reactivación económica del sector privado a partir de las inversiones a realizar por las administraciones públicas. Cabe recordar que el Plan de Empresa 2020-2024 aprobado por Puertos del Estado prevé más de 285 millones de euros en este concepto.

En lo referido a las inversiones, el propio puerto de Bilbao tiene previsiones de invertir en torno a 60 millones de euros a corto plazo en diversas obras como la urbanización de la primera fase del Espigón Central (8,5 millones de euros); la ampliación del muelle AZ1 (29 millones); el nuevo acceso rodado a la ZAD 2 (4,2 millones de euros); el muelle de Emergencias (1,17 millones); el refuerzo estructural de viaducto en la N644 (1,9 millones); y el acondicionamiento estructural de pavimento en el muelle A2 (entre 15 y 20 millones de euros).

Principales inversiones prevista por la APB

Inversión privada y Agenda 2030

A las inversiones de la Autoridad Portuaria hay que sumar las inversiones privadas, algunas de ellas de lenta maduración por los trámites administrativos y el tiempo que necesitan para su ejecución.

La empresa privada ha anunciado que invertirá, concretamente, más de 79 millones, de los que en su mayoría se centran en la Agenda 2030. Según Ricardo Barkala, “el compromiso con la sostenibilidad es muy importante para nosotros” y también para el resto del sistema portuario.

La principal inversión es la puesta en marcha, por parte de la compañía Petronor, de un proyecto de marcado carácter estratégico, de alcance global y referencia mundial, vinculado a la innovación y la sostenibilidad medioambiental, que contribuirá a la reducción de emisiones de CO2 y a desarrollar la economía de hidrógeno en torno al puerto de Bilbao como núcleo neurálgico.

Este proyecto consiste en la construcción de una de las mayores plantas mundiales de producción de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, generado con energía renovable. La principal característica de estos combustibles es que se producen con agua y CO2 como única materia prima, pudiendo utilizarse en motores de combustión para la automoción y la aviación, así como otras aplicaciones. En una primera fase la inversión ascenderá a 67 millones de euros, con la previsión de que estas instalaciones se encuentren operativas a partir de 2024.

Este proyecto de Petronor se vincula con aspectos como la innovación, la tecnología puntera, la sostenibilidad, la descarbonización y la transición energética que contribuye a la reducción de la huella de carbono, criterios que se alinean con la estrategia de la propia Autoridad Portuaria de hacer del Puerto de Bilbao un espacio más sostenible e innovador.

Futura ubicación de la planta de Petronor

El puerto de Bilbao promueve, asimismo, otras iniciativas para contribuir a la Agenda 2030. Una de ellas es potenciar el suministro de GNL a buques. En esta línea, Repsol construirá su primera gasinera en este puerto para abastecer de gas a los buques.

La Autoridad Portuaria de Bilbao impulsa otros proyectos para ser un enclave más eficiente y sostenible como: la sustitución de las calderas convencionales por bombas de calor que, además, reducen las emisiones de CO2; la adquisición de vehículos propulsados por energías alternativas (eléctricos 100%, híbridos y GLP); y la puesta en marcha de un Plan estratégico energético que evalúe las necesidades energéticas actuales y futuras, y establezca una hoja de ruta de descarbonización para el horizonte 2030 y 2050, a partir del análisis del potencial de renovables y el cambio del marco energético en una primera fase.

El puerto de Bilbao mantiene también su compromiso con la digitalización y la innovación que va más allá del programa Puertos 4.0 El proyecto PortLab ya ha recibido más de 100 proyectos de innovación, de los que algunos podrían no entrar en la convocatoria pero que podrían ser respaldados por la APB. Según Barkala “un puerto innovador es necesario de cara a los clientes” y avanzó novedades importantes en ése sentido para el mes de marzo.