La comunidad portuaria de Bilbao ha sacado partido a su visita a la novena edición de la Bolsa Internacional de Cereales del Duero (BICD), un evento organizado por la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) y la Asociación Española de Almacenistas Portuarios de Granos, Cereales y sus derivados (Unistock) y celebrado en Valladolid.
La delegación vizcaína desplazada al encuentro ha estado compuesta por las empresas asociadas a Uniport, Bergé Marítima, Bunge Ibérica, Depósitos Portuarios (Deposa), Sociedad Auxiliar Punta Sollana (SAPS) y Servicios Logísticos Portuarios (SLP). Recordar que todas ellas están especializadas en este sector y disponen de terminales propias en Bilbao. Además, se han desplazado a Valladolid representantes de la propia Autoridad Portuaria de Bilbao y de Uniport.
El medio millar de asistentes han podido visitar el espacio informativo propio desde donde han obtenido los datos concretos del completo portfolio de servicios logísticos multimodales que el puerto de Bilbao y sus empresas tiene a disposición del sector agroganadero, agro energético y alimentario.
También se ha hecho gala del amplio catálogo de destinos, cerca de 900 puertos en todo el mundo, con los que el puerto de Bilbao ofrece conectividad.

Empresas e instalaciones especializadas
Hay que recordar que a través del puerto de Bilbao se comercian cerca de 3 millones de toneladas al año de productos agro energéticos y agroalimentarios. De ellos, el 30% corresponde a habas de soja, aunque se pueden destacar también otros productos como harinas, cereales, aceites y grasas, piensos y forrajes.
En el puerto de Bilbao se concentra un importante número de empresas de servicios logísticos multimodales para la industria agroalimentaria y de biocombustibles: terminales especializadas, agencias marítimas, fletamento, operaciones portuarias, almacenamiento y depósito, transporte por carretera y ferrocarril, representación aduanera, aseguradoras o certificadores de calidad, o envase y embalaje.
Como detalle a destacar, dispone de un Puesto de Control en Frontera (PCF) que cuenta con 15 bocas y está autorizado por la Comisión Europea para los controles sanitarios, fitosanitarios y de calidad comercial de todo tipo de productos agroalimentarios objeto de comercio exterior.











