El puerto de Ferrol compensa la pérdida de tráfico con récords en graneles líquidos y contenedores

El puerto de Ferrol-San Cibrao cerró el 2020 con un resultado sustancialmente mejor que el previsto en su plan de empresa, al alcanzar los diez millones de toneladas, aunque con un descenso del 10% en el tráfico total de mercancías respecto al 2019.

De todas formas, el puerto gallego batió su récord absoluto de graneles líquidos movidos en un solo año y también el de contenedores. En comparación con el 2019, la evolución de la actividad se situó en línea con el descenso registrado en el conjunto del sistema portuario español como consecuencia de la pande­mia, a pesar de que el Noroeste gallego está sufriendo no sólo la crisis de la Covid-19, sino también la derivada de la salida abrupta del mix energético de las centrales térmicas.

Según datos todavía provisionales, el puerto de Ferrol movió 10.034.265 toneladas de mercancía en el 2020. Ello supone superar en hasta 10,4 puntos porcentuales el escenario de demanda estimado en el plan de empresa de la organización, que era de 9.090.00 to­neladas.

Mientras las mercancías generales cedieron terreno respecto año 2019 (-6,5 %) y los graneles sólidos retrocedieron un 21,3%, los líquidos se dispararon hasta la cota más alta de la historia: 2.936.159 toneladas, un 27% más que el año precedente y un 10,2% extra sobre la anterior marca absoluta, las 2.665.098 toneladas del 2011. En este logro subyace fundamentalmente el buen comportamiento de las importaciones de gas natural licuado.

Quedó establecido un segundo nuevo récord en el 2020: el de tráfico de contenedores, que en relación con el 2019 progresó un 50,7% medido en contenedores (de 8.277 a 12.473) y un 35,5 % expresado en tone­ladas (de 95.405 a 129.237). Todo ello merced a la creciente actividad en la terminal de contenedores de Caneliñas, la cual comenzó a funcionar en junio de 2018 con una única línea regular y ahora ya sostiene tres.

En términos globales, el movimiento en los muelles, sin embargo, experimentó una contracción en comparación con el ejercicio anterior. Menguó algo menos de un 10,3%, como puede apreciarse en el gráfico sobre estas líneas. Dicho descenso se encuentra en completa consonancia con el encajado por la suma de las autoridades portuarias españolas en el año de la explosión de la pandemia, aun cuando la de Ferrol-San Cibrao sufre, amén de las que ha provocado el coronavirus en el comercio marítimo mundial, las consecuencias del fin de las importaciones de carbón para combustión.

El balance desagregado del ejercicio refleja que el ránking de mercancías en el 2020 lo lidera la bauxi­ta, con 4.532.014 toneladas movidas, seguida por el GNL, con 1.454.337. Completan la clasificación en sus 15 puestos nobles la alúmina (1.230.124 toneladas), el fueloil (521.933), los aceites (301.598), la sosa cáustica (278.649), la madera (271.542), la chatarra (248.936), el biodiésel (212.056), el ace­ro (155.842), el coque (80.752), la piedra y grava (72.495), el gasóleo (71.263), los aerogeneradores (50.089) y el papel (44.864).

GNL y bauxita, al alza

Entre los diez grandes tráficos, en términos relativos, las evoluciones más favorables las presentan el gas natural licuado y la bauxita, con subidas del 61,1%, en el primer caso, y del 12,8 %, en el se­gundo. En el resto del desglose merecen mención destacada también los movimientos de gasóleo, que de la nada han pasado a 71.163 toneladas, y de aerogeneradores, con un repunte de 7,8 puntos porcentuales.

“A pesar de la pandemia, acabamos de cerrar el 2020 marcando nuestro récord histórico de graneles líquidos y de mercancía contenerizada. Son líneas en las que nos gustaría seguir avanzando. La en­trada en servicio de la terminal de contenedores de Caneliñas nos ha permitido también abrir real­mente el abanico de productos importados y exportados en nuestras instalaciones, un gran salto cualitativo que también lo será cuantitativo. Sin duda el transporte en esta modalidad es clave en el mundo actual”, ha valorado el presidente de la Autoridad Portuaria, Indalecio Seijo.

“Querríamos —ha añadido— seguir sumando más y nuevos tráficos de valor añadido, seguir ayu­dando a la industria de nuestro entorno a vender y a comprar fuera a precios que la hagan más competitiva. Dicho esto, hay otras líneas de negocio en las que seguimos trabajando, también inte­resantes, que esperamos puedan fructificar a lo largo de este ejercicio que ahora iniciamos”.

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