El puerto de Santander ataja el acceso de intrusos

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Francisco Martín, se muestra muy activo en su actividad institucional y tras la visita al presidente regional, Miguel Ángel Revilla, al consejero de Industria, Turismo, Innovación, Transporte y Comercio, Javier López Marcano, y la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual, ha comenzado la semana entrevistándose con la delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones.

Ambos dirigentes desean trabajar “juntos, de forma coordinada” para “afrontar los retos” del puerto y “formalizar” las relaciones entre la Delegación del Gobierno y la APS, un diálogo que ha confiado en que va a ser “permanente, fluido y, por supuesto, eficaz”.

Frente a intrusiones no deseadas

El puerto de Santander, al igual que otros de la Cornisa Cantábrica, tiene que hacer frente a una oleada de intrusiones no deseadas de personas ajenas a la actividad portuaria que intentan acceder a los buques para culminar un viaje a Reino Unido. El problema de los polizones ha ido en aumento desde el cierre del campamento de “La Jungla” en Calais y se ha ido trasladando a otros puertos que mantienen líneas directas con las islas británicas.

Recepción del recinto vallado en el puerto de Santander

Martín y Quiñones han tratado este tema de seguridad y han asegurado que ambas administraciones, la Delegación y la APS, trabajan de “forma coordinada y conjunta” en las medidas de protección pasiva y activa para que “las cifras vayan bajando poco a poco”. El presidente de la APS ha indicado que es “evidente que tenemos un problema” con los polizones y ha reconocido que “es casi imposible” evitar que no salten la valla por lo que se trabaja conjuntamente para su detección, detención y expulsión de las instalaciones portuarias.

En esa labor trabajan conjuntamente la Policía Portuaria y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Guardia Civil dentro del recinto portuario y la Policía Nacional en el exterior. Por  su parte, Quiñones ha recordado las fuerzas policiales, además de sus funciones habituales, asumen “otras muchas” para asegurar el cumplimiento de las normas establecidas para hacer frente a la pandemia.

Ambos agradecen la labor de la Policía Nacional y la Guardia Civil para ayudar en la seguridad del Puerto porque, según Martín, “de nada serviría que intentásemos poner todos los medios pasivos si las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no estuviesen vigilando dentro y fuera de la verja”. “Están trabajando con muchísima entrega y esfuerzo personal y con no demasiados medios. Nos gustaría que hubiese más efectivos pero, como ha dicho la delegada, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad llevan a cabo otras tareas que no son las habituales”, ha añadido el presidente de la APS.

Ainoa Quiñones a bordo de la nueva patrullera para el servicio marítimo en Santander

Martín ha señalado que, en últimas fechas, ha habido un “leve repunte” de polizones y la Delegación y la Autoridad Portuaria van a trabajar juntos para atajar la situación y “evitar el efecto llamada”. Así, la APS ha recibido autorización de Puertos del Estado para contratar a nueve efectivos más en la Policía Portuaria y continuará con la instalación de más vallas y cámaras térmicas, mientras que la Delegación del Gobierno continuará trabajando para reforzar los dispositivos.

Un problema que viene de lejos

Desde que el puerto de Bilbao construyera un muro para dificultar el acceso de polizones a los buques con destino a Reino Unido, la presión migratoria se trasladó a Santander, a priori más accesible. En enero pasado el entonces Delegado del Gobierno en Cantabria, Eduardo Echevarría, se enfrentó a la Autoridad Portuaria por su falta de medidas de seguridad. El nombramiento de Ainoa Quiñones trajo la paz entre las partes y conllevó el incremento de la dotación de nuevos medios de vigilancia. Así se asignaron 9 nuevos policías portuarios y 30 guardias civiles adicionales, de forma provisional. Por su parte, la Autoridad Portuaria de Santander encargó el recrecimiento de la valla perimetral, así como a construcción de un recinto cerrado para el estacionamiento de semirremolques, ubicado en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del puerto. 

Retos conjuntos

El diálogo entre las instituciones no se limita solamente a los temas más candentes, como el de los intrusos y la seguridad de la infraestructura, sino otros como los nuevos controles que deben llevarse a cabo en el Puesto de Inspección Fronteriza (PIF) en las llegadas de ciudadanos y mercancías de Reino Unido tras el Brexit.

En todo ello, “trabajaremos juntos, de forma coordinada, para alcanzar las soluciones necesarias para afrontar juntos los retos del Puerto, que son también los retos de Cantabria”, ha dicho la delegada del Gobierno.

En este sentido, Quiñones ha indicado que, desde la entrada en vigor del Brexit el pasado 1 de enero, el Puerto de Santander es “estratégico” por la entrada y salida de mercancías y pasajeros del Reino Unido y los trabajadores de la Delegación del Gobierno están trabajando en los controles establecidos. Al respecto, Martín ha agradecido “la sensibilidad” de la Delegación del Gobierno para reforzar el personal que realiza esos controles, un refuerzo que ya se ha tramitado ante los ministerios correspondientes y que “de forma inminente” estarán operativos.

Anterior artículoAPM instalará básculas VGM en todas las puertas de su terminal del puerto de Valencia
Siguiente artículoNombramientos en Empresas Masiques