La Autoridad Portuaria de Santander ha presentado un ambicioso proyecto de reordenación integral de Marina del Cantábrico con una inversión estimada de 40 millones de euros. El objetivo es convertir esta zona en un enclave estratégico para la náutica deportiva en la bahía y en un motor de la economía azul regional.
La iniciativa ha sido presentada por el presidente del puerto de Santander, César Díaz, y el director Santiago Díaz, quienes han resaltado que será elevada al próximo Consejo de Administración para su aprobación. El proyecto se alinea con los objetivos del puerto y prevé reorganizar cerca de 177.800 metros cuadrados de lámina de agua y 53.700 metros cuadrados de superficie terrestre.

También es un paso adelante en la hoja de ruta marcada en el Foro Permanente Puerto-Ciudad, el primero que se ha institucionalizado de todo el sistema portuario estatal, que ya ha obtenido otras actuaciones de calado gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Santander.
Tres concesiones: Este, Oeste y Varadero

El proyecto se articulará mediante tres concesiones a 30 años destinadas a revitalizar la actividad náutica y mejorar la oferta de infraestructuras portuarias. La primera contempla la modernización de la actual marina en la zona Este de la dársena, cuya concesión finaliza el año próximo.
Esta instalación deberá contar con al menos 850 amarres y se orientará a actualizar las infraestructuras, dinamizar la actividad deportiva y social vinculada al mar y convertir el área en un espacio más abierto a la ciudadanía, incorporando servicios como oficinas, restauración o actividades culturales.
La segunda concesión plantea la creación de una nueva marina en la zona Oeste de la dársena para responder a la creciente demanda de atraques en la bahía de Santander. Esta instalación tendrá capacidad estimada para entre 600 y 700 amarres y reservará espacios para embarcaciones de mayor eslora y para barcos en tránsito. Además, incluirá una parcela destinada a servicios náuticos y una estación de suministro de combustible para embarcaciones, con el objetivo de atraer más actividad y favorecer el desarrollo económico, turístico y deportivo del entorno.
El tercer eje del proyecto es la construcción de un nuevo Varadero destinado a la varada, mantenimiento, reparación y construcción de embarcaciones. Esta infraestructura ocupará 30.200 metros cuadrados de superficie terrestre y contará con una lámina de agua específica para maniobras. Su puesta en marcha permitirá trasladar el actual varadero situado en la dársena de Maliaño, liberando ese espacio para futuros proyectos de integración puerto-ciudad y mejorando la relación entre el puerto y los barrios cercanos.
Con esta operación, el puerto pretende modernizar sus instalaciones náuticas, incrementar la capacidad de atraque y reforzar el papel de la bahía como destino náutico de referencia, al tiempo que impulsa nuevas oportunidades económicas vinculadas al turismo, el deporte y los servicios marítimos.








