El puerto de Santander ha sido escenario de un simulacro de emergencia, en esta ocasión, por los riegos derivados de un derrame químico. Se enmarca en un programa anual en que se han programado ocho: tres de empresas químicas afectadas por la normativa SEVESO (Chane Terminal, Gasib y Birla), otros cuatro en los que se simularán situaciones complejas que obligan a la activación de Planes Especiales de Protección Civil.
En este primero se ha testado la capacidad de respuesta de los operativos en la empresa Chane Terminal, el puerto de Santander y las entidades dedicadas al trabajo en emergencias de los tres niveles institucionales. Se han ejercitado tanto en la activación del Plan de Emergencia Exterior de la planta, dedicada a la recepción, almacenamiento y expedición de productos químicos líquidos a granel, como los planes de autoprotección del puerto y el Plan Interior Marítimo, ante una por posible afección por contaminación.

El ejercicio ha contado con la participación de alrededor de 40 personas de bomberos, 112 Cantabria, Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo, AEMET, 061, Cruz Roja, Delegación de Gobierno, Dirección General de Industria, Ayuntamiento de Santander, Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, Policía Portuaria, Autoridad Portuaria de Santander, como entidad colaboradora, y Dirección General de Seguridad y Chane Terminal, como organizadores del ejercicio.
La emergencia ha consistido en una rotura de manguera de descarga de un barco con derrame de etanol al mar y el espigón, donde se ha generado un incendio con desaparición de trabajadores. Para la gestión de la emergencia se ha constituido un Centro de Coordinación Operativa en las instalaciones de la Autoridad Portuaria, un Puesto de Mando Avanzado en las inmediaciones de la empresa, y se ha simulado el dispositivo de intervención, mediante la constitución de dos mesas operativas que han representado la zona caliente y la zona templada de la emergencia.
Según explica el presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, “es fundamental participar en este tipo de ejercicios, ya que nos permiten comprobar la coordinación entre todos los organismos implicados y verificar que nuestros procedimientos de actuación funcionan de manera eficaz” porque la seguridad de las personas, de las instalaciones y del entorno portuario “es la prioridad máxima”.










