El puerto de Tarragona muestra músculo y empieza el año creciendo un 13% en tráfico

El puerto de Tarragona mostró “músculo de crecimiento” a finales del 2020, como ha explicado este miércoles su presidente Josep Maria Cruset, y así lo confirma iniciando el año con un aumento de tráfico del 13,2% en el acumulado enero-febrero.

En la presentación de los resultados del ejercicio 2020, Josep María Cruset, ha avanzado que el puerto de Tarragona ha movido 2,49 millones de toneladas en enero de este año y 2,45 millones en febrero. Un acumulado que “muestra un crecimiento de dos dígitos, concretamente del 13,2 por ciento, respecto a enero-febrero del 2020, un periodo en el que el comportamiento del año aún era normal”, ha querido resaltar el presidente del puerto catalán. Un volumen de tráfico que muestra “una tendencia de recuperación”, aunque Cruset no se ha aventurado a realizar una previsión del cierre del 2021. De todas formas, “desde el puerto tenemos la percepción que este año tendremos una recuperación importante en comparación a la caída de tráfico del 19% en el 2020, y para el 2022 sí que esperamos que la tendencia será de recuperación total”.

Josep Maria Cruset ha afirmado que “el 2021 será un punto de inflexión para el puerto de Tarragona”

Josep Maria Cruset, presidente del puerto de Tarragona


Josep Maria Cruset ha afirmado que el 2021 será un punto de inflexión para el puerto de Tarragona”, ya que “el crecimiento futuro del puerto pasa por la potenciación de la intermodalidad y el aumento del volumen de tráfico de carga general”. En este sentido, Cruset considera que este “es un año de concreciones de muchos proyectos que pasarán del papel a la realidad” y ha puesto como ejemplos los dos últimos hitos logrados por la Autoridad Portuaria. Por un lado, la entrada en servicio en febrero de la nueva ruta semanal de carga rodada al puerto de Izmir en Turquía. Un servicio que actualmente puede operar hasta 2.000 camiones mensuales, pero con una gran capacidad de crecimiento si la demanda lo exigiera.

Y, por otra parte, la presentación del memorándum de entendimiento con la empresa CTC (liderada por BASF) para operar la Terminal Intermodal de la Boella y que permitirá multiplicar por 6 el número de vagones de carga operados en el puerto pasando de los más de 20.000 actuales a 120.000 vagones a partir del 2023. El inicio de las obras de acondicionamiento de la Terminal Intermodal de La Boella está previsto para el mes de junio del 2022, una vez superadas las fases de concurso y concesión de esta infraestructura.

Cruset ha unido estos hitos a otros que coincidirán en el tiempo para afirmar que “el puerto estará en las mejores condiciones para crecer en carga general a partir del 2023”. Alrededor de esta fecha (2023) coinciden la entrada en funcionamiento de la ZAL, la entrada en servicio del Corredor del Mediterráneo y el arranque operativo de la Terminal Intermodal de Guadalajara.

2021, año de aceleración

El año 2021 también puede suponer la aceleración de esta estrategia. El presidente de la APT ha recordado que los fondos europeos para la resiliencia y la recuperación económica pueden representar un fuerte impulso para la construcción de las infraestructuras y equipaciones necesarias para el crecimiento de los tráficos en el puerto.

Por esta razón, se ha presentado el proyecto Cal·lípolis, Next Generation en coalición con el Ayuntamiento de Vila-seca y con Repsol en forma de Manifestaciones de Interés ante el Ministerio de Transportes y el Ministerio de Transición Ecológica, para optar a una financiación europea de 260 millones de euros.

Cal·lípolis Next Generation puede convertir al puerto de Tarragona en impulsor del crecimiento, de la creación de trabajo y de la resiliencia económica y social del Camp de Tarragona en sectores clave de su economía como el turismo, la industria química y la logística.

El puerto de Tarragona cierra el ejercicio económico 2020 en positivo

El presidente del Port de Tarragona, Josep Maria Cruset, ha presentado los resultados empresariales del año 2020 en el Tinglado 1 del Moll de Costa.

 El puerto catalán ha cerrado el ejercicio económico 2020 en positivo con un beneficio final de 740.000 euros, después de un año muy complejo a causa de los efectos negativos en la economía derivados de la pandemia del Covid-19 y con un descenso en el tráfico de mercancías más leve del que inicialmente estaba previsto.

Durante los primeros meses del estado de alarma, el puerto de Tarragona estimó que los efectos de la pandemia supondrían hasta un 30% de disminución de tráficos de mercancías, pero finalmente el resultado ha sido una disminución de solo 19,3%. El presidente del puerto ha valorado de manera muy positiva que “se hayan podido mejorar los resultados finales respecto a las previsiones iniciales”.

Actividad en un año de pandemia

El puerto tarraconense ha cerrado el 2020 con un tráfico de mercancías global de 26,8 millones de toneladas. Para grandes grupos de tráficos, los resultados han estado de 18,3 millones de toneladas (Mt) en graneles líquidos, 6,5 Mt en graneles sólidos, 1,5 Mt en carga general y 0,5 Mt en otras mercancías.

Los graneles líquidos registran un descenso de solo el 13,6% que se concentra sobre todo en el crudo de petróleo. Los líquidos energéticos (4,6 Mt vs 4,9 Mt del 2019) y los productos químicos (1,46 Mt vs 1,55 Mt del 2019) se mantienen en resultados similares al año anterior; y el butano y propano registran un ligero descenso (1,5 Mt vs 1,8 Mt del 2019). Los otros productos petrolíferos (nafta, otros carburantes, etc.) registran un aumento y pasan de 2,23 Mt el 2019 a 2,73 Mt el 2020.

Los graneles sólidos registran un descenso del 33,3%, en gran parte por la disminución del tráfico de carbón y de coque (-64,9%) a causa del cambio de estrategia energética europea para contribuir a luchar contra el cambio climático reduciendo las emisiones de C02. Los cereales registran un buen comportamiento (4,6 Mt vs 5,7 Mt, el 2019) a pesar del descenso de las importaciones dado que el 2020 supuso un año de cosecha récord a la Península con el consiguiente freno a las importaciones. Las frutas aumentan: pasan de las 149.827 toneladas del 2019 a las 204.173 del 2020. Los productos químicos se mantienen (220.000 toneladas vs 241.000 toneladas de 2019).

El puerto de Tarragona empieza el año con aumento de tráfico y prevé que el 2021 sea un año de inflexión

La carga general presenta cifras más positivas gracias a una mayor diversificación de mercancías. Los productos siderúrgicos registran 324 mil toneladas (404 mil toneladas el 2019), el tráfico de vehículos presenta un descenso (127.000 vehículos vs 211.000 el 2019), y el tráfico de contenedores se mantiene en torno los 44.000 teus. La pasta de papel mantiene resultados (403 mil toneladas vs 418 mil el 2019). Y el tráfico de animales vivos aumenta respeto el año anterior, pasa de las 239.000 reses del 2019 a los 292.000 cabezas el 2020.

A pesar de las dificultades que el puerto de Tarragona ha tenido que superar durante el 2020: el cierre del puerto de una semana por el temporal Gloria, la parada del polígono químico por el accidente de IQOxe, la pandemia del Covid-19, la parada técnica de un mes de Repsol, la desaparición del tráfico de carbón y una cosecha de cereales récord que ha retardado las importaciones. Cruset ha destacado la capacidad del puerto para contribuir a aligerar los efectos de la pandemia con bonificaciones a las empresas portuarias por valor de 3,8 millones de euros. El puerto ha practicado una reducción a la tasa de ocupación y tasa de actividad para reducir los efectos del Covid-19 en el 2020 por valor de 1,6 millones de euros. A estas bonificaciones se tienen que sumar las habituales bonificaciones a la tasa de mercancía y a la tasa de barco para fomentar determinados tráficos: 1 millón y medio de euros; y las bonificaciones por buenas prácticas medioambientales: 700.000 euros.

El puerto mantiene su capacidad de inversión

El puerto de Tarragona ha cerrado el ejercicio económico del 2020 con 49,4 millones de euros de ingresos. Una cifra similar a la de los años 2015 y 2016. Los resultados del año pasado todavía se acercarían más al 2015 o al 2016, si tenemos en cuenta en el cómputo final los 1,6 millones de bonificaciones efectuados a las empresas portuarias para paliar los efectos de la pandemia en el sector portuario puesto que se alcanzarían los 51 millones de euros.

Con estos resultados, afirma Cruset, “el puerto mantiene su fortaleza económica y mantiene su estrategia de inversiones”. El resultado económico de 2020 después de impuestos (EBITDA) es de 22,9 millones de euros, similar en 2019, y el puerto sigue manteniendo una gran solidez financiera, puesto que cierra el 2020 con un cash flow de 21,32 millones de euros (el 2019 era de 23,9 millones de euros), también reduce el endeudamiento (pasa de los 52,1 M€ a 48 M€) y logra un 97% de ejecución del presupuesto de inversiones (inversiones y tesorería fueron de 32,8 millones de euros el 2020).

Cruset ha defendido el rol central del puerto en la economía local, “el puerto de Tarragona es una organización que mantiene una gran capacidad de inversión para contribuir a la recuperación económica del territorio” y ha hecho un repaso del estado actual de las inversiones estratégicas en curso. La principal inversión, la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) con unos 30 millones de euros de presupuesto, cuenta con todos los trámites administrativos para su urbanización y el puerto está redactando el proyecto ejecutivo y licitando las obras para construir las conexiones con la red de carreteras mientras que, en paralelo, en la vertiente de la comercialización está inmerso en varios procesos de implantación.

El presidente del puerto también ha anunciado el inicio de la fase 1 de las obras de la Terminal Intermodal de Guadalajara para el mes de mayo y ha informado que actualmente se está elaborando el proyecto de ejecución de la fase 2. Las dos fases suman 14 millones de euros de inversión. También ha anunciado la entrada en la recta final de la tramitación del proyecto de construcción del contradique de Els Prats incluido dentro del Plan Director del puerto (65 millones de euros) y el final de las obras del muelle de Balears (30 millones de euros) en el próximo mes de junio, cumpliendo el calendario previsto a pesar de la pandemia.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona (APT), también ha querido anunciar el acabado de las obras de la sede institucional para el mes de mayo (5,5 millones de euros de inversión) y del nuevo Museo del Port para el mes de junio (3 millones de euros). Y ha querido poner en valor varias inversiones que desde su implantación en el 2020 contribuyen a la mejora de los servicios portuarios: la ampliación de la red ferroviaria (500.000 euros), la implantación de la red de fibra óptica (800.000 euros) y el Sistema de Entrega de Productos Agroalimentarios (SEA) que, después de 6 meses de funcionamiento, ya ha contribuido a reducir en 50 minutos el tiempo de espera y supone unas 30.000 horas mensuales de ahorro.

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