El puerto de Valencia pone en valor sus índices de análisis

La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) y la Fundación Valenciaport han celebrado este jueves el seminario “Herramientas para analizar el mercado marítimo” con  el objetivo de presentar los últimos avances en las herramientas estadísticas,  como los índices,  para analizar los fletes o la conectividad portuaria que están a disposición de la comunidad portuaria como instrumentos de análisis que facilitan la toma de decisiones.

El presidente de la APV, Aurelio Martínez, ha explicado que “el principal objetivo de todos estos índices es tratar de interpretar la evolución del mercado en su concepción más amplia (fletes, conectividad, eficiencia…), y anticipar en la medida de lo posible las decisiones a tomar por los agentes que operan en el mismo. Por ejemplo, el mercado de fletes siempre ha mostrado una importante volatilidad, más o menos acusada según el tipo de mercancía transportada, acompañando a los ciclos económicos mundiales, que desde la crisis del 2008 se ha apreciado un acortamiento considerable de estos ciclos”. En este sentido, el presidente de la APV ha puesto el ejemplo del China Containerized Freight Index (CCFI) que entre diciembre del 2018 y mayo del 2021, el índice nominal de los fletes ha pasado de 750 a 3.496, un incremento del 465%, mientras que entre 1998 y 2018 cayeron un 20%, una muestra de que actualmente los ciclos son más volátiles y acortados.

“Actualmente disponemos de excesiva opinión y poca información basada en datos objetivos. Por este motivo, es fundamental basarse en índices con una metodología muy elaborada y con datos objetivos de fuentes reconocidas”, ha explicado Martínez.  Según la Organización Marítima Mundial de Naciones Unidas, el transporte marítimo internacional representa aproximadamente el 80% del tráfico mundial de mercancías. Sigue siendo el sistema más eficiente y rentable y constituye el medio de transporte internacional de mercancías más seguro y de bajo coste que fomenta el comercio entre naciones al tiempo que contribuye a la prosperidad.

“Por ello, es muy necesario disponer de instrumentos de análisis de este tráfico para contemplar todas las variables y flujos del sector marítimo, clave en las relaciones internacionales. Estos indicadores son clave para hacer comparaciones intersectoriales y sectoriales, identificar tendencias a largo plazo y, sobre todo, ayudan a la toma de decisiones”, ha añadido Martínez. En este sentido, la APV demuestra, una vez más, con la publicación de estudios e índices periódicos su compromiso en facilitar información regular y fiable al servicio de las empresas y de la comunidad portuaria.

Herramientas para analizar el mercado

Siguiendo esta línea, el puerto de Valencia ha desarrollado dos índices para analizar el mercado portuario. Por un lado, el Valencia Containerised Freight Index (VCFI), que mide la evolución de los precios de exportación marítima en contenedor desde el enclave valenciano.

Amparo Mestre, directora de Inteligencia de Mercado de la Fundación Valenciaport, ha hecho un inciso en el comportamiento de los fletes en el 2020 y ha argumentado que “el crecimiento responde a la interacción de oferta y demanda”. El segundo es el Índice de Conectividad Portuaria (ICP), basado en la metodología de la UNCTAD, que analiza la oferta en servicios marítimos de corta distancia.

La jornada, moderada por el director general de la Fundación Valenciaport, Antonio Torregrosa, ha continuado con la participación del profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia, Vicente Pallardó; el profesor de Economía y Logística Marítima de la Universidad de París y la Universidad Marítima de Dalian, Hércules Haralambides; y el jefe de la Subdivisión de Logística Comercial de la UNCTAD, Jan Hoffmann. Los ponentes han puesto en valor la importancia de estos informes para la comunidad portuaria y para las empresas exportadoras/importadoras que les supone una información fundamental para conocer la evolución del mercado marítimo.

Durante su intervención, el profesor Vicente Pallardó ha explicado que “los fondos de recuperación, como los de la UE para reactivar la economía tras el Covid-19, tienen que servir para cambiar el futuro. Por ello, los responsables que los gestionan tienen que pensar en proyectos orientados a retos estructurales, crecimiento sostenible y nuevos sectores emergentes que generen una actividad económica y empleo de calidad”.

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