El transitario en el short sea shipping, una figura esencial para mover la mercancía

Martín Fernández

Adjunto Secretario Técnico de FETEIA-OLTRA

El Brexit ha puesto de manifiesto que la figura del transitario es una pieza esencial para el correcto funcionamiento de la cadena de suministro

Hace unas semanas, la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia me propuso participar en la mesa redonda: “Lecciones aprendidas del Brexit. La eficiencia de los controles en frontera para el impulso del TMCD”, por lo que, con la finalidad de preparar mi participación, hice una recapitulación de todo lo que el Brexit está suponiendo para el sector. 

También estuve comentando los aspectos claves del short sea shipping con colegas de diferentes plazas y diría que la conclusión de todos ellos fue unánime y, seguramente, poco sorprendente para el lector: en el transporte marítimo de corta distancia uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta es el del tiempo, por lo que la necesidad de actuar y mover la mercancía con la máxima celeridad se acentúa.

A nadie se le escapa, sin embargo, que el Brexit ha provocado el efecto contrario, pues lo que antes era una operación intracomunitaria que implicaba un mero intercambio comercial sin trámite aduanero alguno (de modo que las mercancías se podían mover libre y rápidamente entre Reino Unido y España), ahora se ha convertido en una operación con un tercer Estado, con todo lo que ello implica, pues de modo automático le resulta de aplicación la normativa aduanera y conexa. Hay que cumplir todas las formalidades propias de una importación y/o exportación. En otras palabras, la operativa logística precisa más tiempo e implica más costes.

La aplicación de normativa aduanera implica, inevitablemente, añadir horas o días a la ruta diseñada, en función del número de controles a los que la mercancía esté sometida. Esta es, lógicamente, una de las cuestiones que más preocupa a los operadores que mueven mercancía perecedera, en los que un retraso o un problema en la obtención de un certificado puede generar resultados muy negativos. Además, también supone un aumento de costes.

Adaptarse al cambio

Por otra parte, el Brexit también ha supuesto el cambio de rol de muchas empresas, pues algunas de ellas que antes ejecutaban intercambios intracomunitarios, ahora se han convertido en importadores y/o exportadores, con la necesidad de adaptación que ello implica (por ejemplo, obtención de EORI, inscripción en REX, etc.). En definitiva, supone un cambio de paradigma al que hay que adaptarse y ello siempre conlleva incidencias.

Pienso que otra cuestión relevante es la relativa a la necesidad de adaptar las infraestructuras nacionales (como puertos y/o aduanas terrestres) a la nueva realidad, puesto que, por ejemplo, es necesario que las instalaciones con ruta a Reino Unido dispongan de ADT y Puestos de Control Fronterizo para resultar competitivas y permitan operativas eficientes.

Para FETEIA el short sea shipping es un tipo de transporte que puede adquirir cada vez más relevancia

En cuanto a lo que nos afecta más directamente a los transitarios – representantes aduaneros, en primer lugar, nos ha obligado a trabajar para construir esa logística confiable creando redes de corresponsales e integrando nuevas variables a las rutas, en función de las capacidades que tengan los centros logísticos de destino. También, lógicamente, una labor de estudio y adaptación a los nuevos estándares establecidos por una autoridad con una nueva operativa.

En este sentido, el Brexit ha puesto de manifiesto, una vez más, que somos una pieza esencial para el correcto funcionamiento de la cadena de suministro y ello porque somos el socio esencial que podrá asegurar que las empresas importadoras o exportadoras se adapten con éxito a los nuevos procesos y minimizar riesgos. Esto lo conseguimos por nuestra experiencia en la realización de todos estos trámites y en la gestión y elección de las alternativas logísticas que mejor se adapten al cliente, así como con la relación que mantenemos con los corresponsales de terceros países.

Pasar los trámites aduaneros con las menores incidencias y en el menor tiempo

Como indicaba anteriormente, uno de los puntos característicos de este tipo de transporte es la exigencia de tiempos de entrega muy breves, por lo que la necesidad de pasar los trámites aduaneros con las menores incidencias posibles se vuelve todavía un factor más clave. Ello exige que la ruta tenga un factor de riesgo de retraso o bloqueo lo menor posible, por lo que los transitarios, como expertos en la materia, pueden resultar de gran ayuda.

También es cierto que este tipo de transporte suele ser intermodal por definición, pues en muy raras ocasiones el origen y/o destino es el propio puerto. Ello otorga más valor al experto que puede gestionar el hecho de que diferentes transportistas (y de diferentes medios de transporte) puedan trabajar debidamente sincronizados.

No debemos obviar que el consumidor es cada vez más exigente, también, por supuesto, con los tiempos de entrega, por lo que la necesidad de que todo funcione debidamente se acrecienta.

El short sea shipping, una alternativa de transporte con mucho potencial  

Tanto la pandemia como las disrupciones sufridas en el transporte (especialmente el marítimo) han puesto de manifiesto que las cadenas de suministro han de funcionar como un reloj suizo perfectamente engranado, para que no haya problemas, pero, lamentablemente, es muy sencillo que ese engranaje falle, provocando enormes tensiones, colapsos y desabastecimientos. El transitario es la pieza clave para evitar que eso ocurra.

En el transporte marítimo de corta distancia uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta es el del tiempo, por lo que la necesidad de actuar y mover la mercancía con la máxima celeridad se acentúa

Desde FETEIA-OLTRA pensamos que el short sea shipping es un tipo de transporte que puede adquirir cada vez más relevancia por varios motivos, entre los que destacaría lo siguiente:

  • Ofrece la capacidad de mover gran cantidad de mercancía en un breve lapso de tiempo.
  • Puede ayudar a reducir el nivel de emisiones.
  • Ahora que estamos comenzando a sufrir la falta de conductores de camiones (y parece que el problema irá aumentado) puede consolidarse como una muy buena alternativa que ayude a mitigar el problema.
  • Es un medio de transporte perfecto para avanzar en la iniciativa de la Unión Europea de potenciar la intermodalidad, sobre todo en un momento en que parece que el regulador ha realizado una fuerte apuesta por el ferrocarril.
  • Actualmente también se está hablando mucho de relocalización de empresas. Si esto finalmente se consolida, será necesario potenciar el short sea shipping para cubrir la demanda de medios de transporte, en lugar de las grandes rutas cubiertas por megacarriers.

En definitiva, pensamos que es una alternativa de transporte con mucho potencial (para muestra, la presencia de FETEIA-OLTRA en la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia, en la que participamos desde su fundación), tanto por sus propias características intrínsecas, como por las nuevas tendencias de las autoridades.

Por ello, desde nuestra federación continuaremos apoyando su desarrollo, que será el de todo nuestro sector.